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INFORME ANUAL DELRECTOR DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL EXISTENTE EMISESURA BOPANICAS 1.

eo OCT 0 2 1996

se Rector dela Uni- | ersidad de -l GARDEN LIBRARY,

Córdoba, Diciembre 31 de 1874.

Al Exmo. Sr. Ministro de Fonts: Culto é Ins- iruccion Pública de la Nacion.

Tengo el honor de elevar al conocimiento de V. E. la Memoria correspondiente al año escolar que termi-

todo, debo informar á V. E. sobre la SS 4

ad Establecimi ento, en cuanto se relaciona con el r gimen interno.

La puntual aba ancia de sus estatutos ha ce rimentado un serio entorpecimiento, por consecu «rel de la conmocion del país ocurrida en Setiembre últim

aka entónces los oo Nacionales al ser- vicio activo de las armas, los Profesores, bes a cion de algunos IS or disposicion espres los empleados 1 v alumnos de la Univ ersidad con ple rieron á po e su puesto enda guarnición de esta ciudad. El edificio mismo del Establecimiento fué ocupado en parte como canton ó punto estratéjico para la defensa de la poblacion, en el caso que V. E. conoce

sa ar.detan profunda perturbacion, no se inter-

rumpieron del todo las funciones de la Universidad: acá la enseñanza de los alumnos que por su

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edad se hallaban absolutamente exonerados del servi- cio militar, y se recibieron algunos exámenes, en su mayor parte completamente satisfactorios Terminada la situacion referida, que ¿ alcanzó hasta la época misma de la rendicion de exámenes en todos los ramos de enseñanza, el Consejo acordó que po-" drian darse en el año entrante los que quedáran pen- dientes, O para el efecto el mes de Marzo y parte de Este roccatetda que V. E. er ncontrará, sin du- da, arreglado á estricta justicia, ha venido á impedir- me presentarle ahora enla forma cousibeids el resultado del año escolar trascurrido. Oportuna- mente AN esta obligacion enviando los datos relativo Mióntras tanto, puedo adelantar la seguridad de qe ese resultado no diferirá en mucho del obtenido 1 los años raid favorecidos por una normal

e «sabatinas», A actúa semanalmente, do to- das las clases en la Sala del Cons Estos ejerci-

cios, ele mier nicas Pe ce en debate por alumnos que el Profesor respectivo designa, úla vez

e S maestros, ofrecen en verdad una prueba casi ine- uívoca del adelanto gradual en los diversos ramos e e,

ahora á ocupar la pa del Sr. pd

sobre el estado de la Universidad, en cuanto se re re á los elementos de que ER halla dotada para ie

ponder al gran destino que su titulo oficial denota. Regularmente ade dacia solo existe una Facul- tad—Ía de o. El plan que rige su ejercicio en las div Poha as ramificaciones de esta vasta ciencia, aunque susceptible de mejora, facilita el resultado de una sólida instruccion fundamental, habiendo con- tribuido eficazmente para levantarla al nivel del pro-

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greso alcanzado porla jurisprudencia en nuestros tiempos, la acertada ea de nuevos textos y la creacion de algunas cátedras mas

e siente desde luego un lo en esta F acultad, que me voy á permitir indicar, y es—la falta de estu- dios especiales sobre Dere id adninisuaipia argen-

al jurista efoles elementales, pero conc restado á nuestras instituciones, sobre ps eslinde ó limites j ju- risdiccionales de los poderes pibhooe en la esfera ad- ministrativa A este respecto, la enseñanza del Derecho consti- tucional que se dicta en la Universidad, es deficiente, ae ecialidad para los que se dedican ála carrera

El estudio dela Legislacion comparada comple- mentaría el de nuestro Derecho patrio en todos 'sus ramos, ismado al jurista al conocimiento delas fuen- tes de aquel, estimulándole á profundizar la materia,

y preparando mejor su criterio mediante el control, AE PROS así, de las instituciones estrañas

Hab ues, incontestable ventaja en pita el programa de la Facultad con un curso sobre las'ma- terias espresadas. E estatuto conducente á que es- tos estudios pudieran hacerse combinados con los otros de la misma repartic ion, se formularia por el Consejo para ser sometido oportunamente : á la apro- bacion del Gobierno, si, admitidas mis indicaciones,

se le defiriera esta honrosa iniciativa

Instaladas las aulas de Procedinnenión y Medicina Legal inmediatamente despues de abierta la Univer- sidad, conforme dci por el Gobierno, fué ne-

cesario apresurarse á reglamentarlas, de manera que se armonizasen en lo adaptable con el plan general vigente, y con la imprescindible exigencia de limitar al período de un año el curso de tales estudios.—Tu- ve entónces el honor de elevar al Gobierno, exponien- do los fundamentos del caso, un proyecto de estatu-

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IV

mo el Sr. Ministro observará, si se sirve

ulsar los antecedentes del asunto, no habiendo en 4 Universidad cursos anuales, se acordó que se agre- gasen el ramo ya establecido de Derecho Constitu- cional á la asignatura de procedimientos, y el de Hi- giene Pública, no obligatorio, á la de Medicina Legal, para evitar que estas cátedrrs de nueva creacion que- dáran inactivas ó sin ejercicio en el segundo año es-

Ási se han constituido al fin. En consecuencia, se recabó del Gobierno de la Provincia, como se espera- ba v lo anuncié al Ministerio, la supresion dela Aca- demia de Práctica Forense, en que se requerian tres años de ejercicios preparatorios parala carrera de la abogacía. S

No debo concluir mis referencias á la Facultad de

liberacion del Gobierno respecto á las cátedras de Fi- losofia, Matemáticas y Física existentes en la Univer- sidad, para la enseñanza de las mismas materias que se estudian de un modo rudimentario ex el Colegio de Monserrat.

h esas clases se ha dictado elcurso correspondien-.

te al primer año, conforme al plan de estudios de 1864, para los alumnos que habian llenado todos los reque

sitos del mismo. Se comprende que con sujecion á*

él se hará el curso de 2.“ año, que debe abrirse en galmente, ó con

00 no en la Q, durante e, año siguiente al ménos.

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es decir, la deáinitiva 6 inmediata traslacion de eilas al Colegio de Monserrat, ha acordado el Consejo se

qué aquel estimaba oportunas. No habiéndole sido posible despachar este asunto, por preferente con- traccion debida á otros acumulados con motivo de la persurbacion pública recordada al principio de esta Memoria, me considero obligado á significar miéntras

tanto, siquiera con brevedad, ó en resúmen, la opinion

del Consejo.

A sujuicio, la organizacion apropiada á la Univer- sidad quedaria incompleta eliminándose de ella la Pa- cultad de Umanidades y Filosofía, á mas de que con tal proceder nada se habria aventajado para los fines de la Institucion. Silo primero puede discutirse con razones atendibles, en tésis general, lo segundo no admite duda séria ante los dictados de la esperiencia; pues que ha demostrado ésta de un modo inequívoco, Sr. Ministro, que el buen resultado dela educacion secundaria está mas.garantido en la Universidad que en los Colegios.

Esta diferencia respondia-á un conjunto de circuns- tancias relacionadas con la mayor respetalibidad de la inspéccion, con la disciplina y, en una palabra, con el sistema de mas eficaces estímulos de que está do- tado, ó debe suponerse habilitado un Establecimiento de la categoría é importancie de esta Universidad.

La existencia de esa caus: compleja, por decirlo así, que debe producir naturalmente el indicado efec- to, basta. sin duda como esplicacion de la diferencia reconocida.

Para seguir reporiando esta ventaja y conservar la integridad orgánica y tradicional de la Universidad, bajo la sola inspiracion de un interes puro por el ma- yor éxito de la educacion superior, que tanto depen- dede la preparatoria, se sentia impulsado el Consejo á ocupar la atencion del Gobierno conlas observaciones g' acabo de reasumir sobre este trascendental asunto.

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Escogitaudo arbitrios conciliatorios, optaba por el siguiente—que los estudios secunlarios distribuidos en los últimos años por el nuevo plan, y que comple- mentan la preparacion elemental bien calculada en él, se cursen en la Universidad—sin que por esto los Catedráticos respectivos dejen de regentear simultá- neamente las aulas que les están asignadas en el Co- legio, sobre las mismas materias, en escala mas ele- mental. :

sta medida, que no pasa de accidental para el me- canismo del sistema, pero que extraña una conve- niencia sustancial para su objeto, no podria escollar en dificultad alguna de ejecucion, ó en el órden admi- nistrativo; y para que sea mas fácil ó espeditiva, con- curre felizmente la circunstancia de que—los edificios

de la Universidad y del Colegio de Monserrat están

unidos y tienen comunicabilidad adecuada, como que desde la época de su fundacion todas las en es

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de enseñanza preparatoria y superior “se hallaban id e

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ventajas; aun sosteniéndose esa especie de yedra que

- desvirtúa la institucion de tan importante Estabieci-

miento, la innovacion ántes espresada sería cumpli- damente practicable. ? ales son, Sr. Ministro, las vistas del Consejo, cu-

ya manifestacioncumple á la lealtad de mi puesto,

que oportunamente tendré la honra de dirijirle en no-

ta especial, cuando aquel'con mas ilustrada compe-

tencia que la mia, se espida sobre tan interesante tó- ld

(40) , : ,

Debo contraerme ya á informar al Sr. Ministro so- bre lo concerniente á la Facultad de Ciencias Mate- mática y Físicas en esta Universidad. '

La enseñanza de estos importantes ramos fué des- graciadamente interrumpida á principios del año, por haber cesado todo el, personal docente; v aunque se

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q proveyeron inmediatamente las Cátedras vacantes,

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por nuevos nombramientos, recaidos la mayor parte en personas residentes en Europa, solamente han funcionado la de Botánica y por algnnos meses la de uímica, regenteadas, la primera por el Dr. D. Jorje Hieronymus, y la segunda por el Dr. D. Adolfo Doe- ring, des se encontraban en esta Provincia. estrictamente de mi propósito a oa «or e orígen de lee emergencia que ocasionó el pe ad: acaso aludido en el ejercicio de será Fa- l caso ha sido juzgado por el Gobierno. me A Wélicacton absoluta de la faz personal ue de de erable incidente revistió, manifertar .mi sentir y el del Consejo sobre el estado á ld ha. veni- do á reducirse la reparticion de que me ocupo, po consecuencia, no tanto de esa lid “sino de nueva forma dada á la Facultad-con la institucion E la Achdagúa en que ha sido convertida: el estudio práctico que estos hechos dy han obligado á hacer, es la base de nuestro criteri _- La coexistencia de la la “la Academia y la - Universidad, es una especie de monstruo: 2. no ad- mite organizacion regular, y mucho ménos compa- tible con'la institucion Ata de > Esta- blecimiento. La Facultad y la Academia pu existir es- Le qa pero la primera debe integrar la Uni- , y la s Sbinde debe estar fuera de ella: una o mar RARO así sin dificultad y llenarian su destino respondiendo á los elevados propósitos de su creacion. Es indispensable que el cuerpo docente de la Fa- cult ad esté subordinado al régimen de la Universi- dad» aunque por sus estatutos en alguna peculiari- dad difiera de las otras: sus miembros pueden perte- necer independientemente á una Academia Literaria ó Científica, á cuyas prescripciones reglamentarias se sometan tambien: nada habria de particular Ó bue - raro en esto; pero así quedaria E 2finido el rol de los profesores en la facultad como miembros del cc po docente de la Universidad: sus obligaciones y prerogativas se determinarian á lu ves sin confun-

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dirse con las que les concirniesen enla Academia: la autoridad y preeminencias del Rector y del Consejo

niversitario, las del Director de la Academia y las de esta misma se Fe pt sencillamente, de ma- nera que no pudieran : Ebo se ó6 chocar en la

fué creada por sancion del Congreso; Ne be á este Poder su existencia legítima, con el alto desfenio manifestado por-el Ministerio de Instrucción Pública en nota de 14 de Octubre De SN dirigida ai Dr. German Burmeister, comun ándole la resolucion adoptada por el Pr esidente de da República para lle- var á efecto la institucion de la mencionada - Facul- tad, conforme al programa que respecto á su perso- nal se habia acordado con dicho Sr. Burmeister, á fin de que éste pudiera proceder yaá la coopera- cion ofrecida por su parte (Boletin de la Acade- mia, entrega 1. “%, anexos 1." y 2.

a nueva forma dada á la Facultad, oie

. >, alcance del aludido designio que inspiró aquel ins- tituto, aun no ha recibido sancion del Congreso: y 0 permito observarlo, porque debo hacer. presen-

á V. E. que tal innovacion carece todavía del Aedo conveniente para armonizaria con las dispo- siciones legislativas a rigen hasta ahora la Uni- versidad.

Autorizado expresamente por el Consejo, some- to á la deliberacion del Gobierno estas breves refle- xiones, que por la fidelidad debida á mi cargo me creeiria obligado áexponer, dea á Bu A le EA E nes de ese respetable

e este sagrado debi pa puedo

prescindir de revelar al Sr. Ministro que ial cual se alla reglamentado bajo su nueva forma el Instituto de Ciencias Físico-Matemáticas, produce ad cons- tante perturbacion enel régimen de la Universidad.

Nunca será, pues bastantemente encarecida la urgencia de hacer cesar ese m

«4

IX

Por lo demas, mees satisfactorio aseverar que dicha Facultad ha sido habilitada con lo indispen- sable para la enseñanza de sus diversos ramos.

El Gabinete Física, fundado bajo la di- reccion del Dr, D. Cárlos S. Sellack, se halla en condiciones de servir cumplidamente á su objeto. A la ilustracion indisputable de este Catedrático respondió bien pronto el aprovechamiento de sus -discípulos.

La coleccion de instrumentos, aparatos y -útiles encargados últimamente á Europa para ensan- -char las operaciones del Gabinete, se ha recibido en su mayur parte. Informaré á V. E. con los por- menores del caso:en otra comunicacion.

La reapertura de la clase de Física, que quedó -cerrada con la separacion del mencionado Profesor es por diversas razones anhelada. Sin ella, que- daria truncado con gravísima deficencia el plan de estudios de la.Facultad, despues de haber sido “provisto el Gabinete esmerada y costosamente pa- ra proporciona? un eficaz aprendizage, y cuando -se habia despertado en los alumnos plausible de- cision por el estudio de la materia asignada á es- :ta cátedra, como ha temido ocasion de informar- se el Ministerio por una exposicion colectiva -de los demas odlcabes y de los mismos alum- NOS. * - Apesar de la prolongada clausura de dicha aula, -el Gebineiá se ha mantenido en períecto estado de conservacion, debido principalmente al prolijo y así- -duó. cuidado del ayudante D. Oseas Guiñazú, uno de -los:mas distinguidos alumnos. Esta mencion es un “acto de justicia. | | -- El. gabinete de Matemáticas es el que menos ele- mentos contiene para su objeto. Habia empezado ú

--organizarlo »el Dr. D. Ch. Augusto Vogler, quien

-oportunamente representó al Gabinete las exigencias «dejeste-asignatura : | :

--s'(Péro, el ilustrado empeño de aquel Profesor como

.

-sirefanosa contracción á la enseñanza se escollaron

-iwego-en la fatal contrariedad que ocacionó su di-

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mision, precisamente cuando se dejaba conocer el adelanto de sus discípulos.

Reabierta que sea la aula por el nuevo Profesor nombrado, me contraeré de acuerdo con él á comple- tar la organizacion de dicho Gabinete.

Las necesidades del Museo Zoológico se habian atendido en parte y se hallaba en progresivo arre- glo cuando ocurrió la destitucion del Catedrático Dr. D. H. Weyenbergir.. Contiene importantes co- lecciones. Para apreciar los trabajos realizados y el mérito de las lecciones de aquel, basta- conocer so- bre su ilustracion el juicio del Dr. Burmeister (Bo- letin citado—páj. 4.9).

Separado dicho Profesor, fué «encargado del cui- dado inmediato del Museo el Ayudante de la clase de -Química D. Zaile Echegaray, uno de los mas ade- lantados alumnos: su desempeño ha sido esmerado, observando puntualmente las instrucciones que al efecto se le dejaron por el Dr. D. H. Weyenbergh; y creo cumplir un deber de justicia en recomendarlo á la consideracion del Gobierno, como acreedor á la vez á alguna remuneracion por el espresado servi-

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En el interes de evitar el deterioro 4 que por causa - de la localidad estaban espuestas las mencionadas colecciones, se determinó su traslacion al deperta- mento mas apropiado de qe se puede disponer en el edificio de la Universidad, á costa sin embargo de no pequeño gasto en la reforma material indispensa- ble al objeto.

Pronto estará arreglado .el nuevo alojamiento de este Museo: sus colecciones serán entónces.aumen- tadas con los objetos recogidos por el Naturalista Dr. D. P. G. Lorentz en su viaje exploratorio de la re- gion Norte de la República.

_El Gabinete de Química, con su amplia y bien .pro- visto laboratorio, es uno de los mejor organizados de la Facultad, y á juicio de diversos profesores en la materia, que lo han visitado, estaria bien en cualquie- ra Universidad europea. La inteligencia y laborio- sidad infatigable de su fundador Dr. D. Máximo Sie-

XI

wert, llamado á insinuacion del Dr. Burmeister pa- ra ser puesto al frente de ese ramo, han correspon- dido átan honrosa designacion.

A mas de la enseñanza, el establecimiento de la au- la de Química ha prestado servicios de otro géne- ro.—El Profesor Siewert ha sido desde luego el con- sultor permanente para trabajos industriales que se relacionan con esta ciencia, y especialmente para la explotacion de los numerosos centros ó asientos mi- nerales de esta Provincia y de vtras dela Repúbli- ca

El nuevo Profesor D. A. Doering, nombrado úl- timamente con la calidad de interino para .reempla- zar al Dr. Siewert, restableció el curso interrumpi- do en dicho ramo, haciendo esfuerzos recomenda- bles de dedicacion para que. no fuera enteramente malogrado el año escolar.

El Museo Mineralógico es, sin duda, lo mas im- portante que existe en la reparticion de que doy cuenta. El informe del Dr. Berg, -que por comi- sion del Director de la Academia inspeccionó aquel, apoyaria suficientemente mi aseveración cuando me faltase el voto de otras personas de competencia. ANDE

Todas las Provincias dela República están re-

resentadas espléndidamente en el Museo por -co- ecciones completas y duplicadas de sus productos minerales, bajo la significacion mas alta de esta fra- se, con la clasificacion y acondicionamientos nece- “sarios para distinguirlos, y para conocer la loca- lidad de su orígen ó procedencia y de mas peculia- ridades dignas de notarse.

Bajo el mismo sistema existen valiosas colec- ciones de productos del mismo género de Estados extrangeros.

Mas tarde, en poco tiempo talvez, será enrique- cido este Museo con las cartas correspondientes á las dilatadas zonas de nuestro reino mineral, que .€n ¡lla:mayor parte de su estension ha visitado y es- tudiado detenidamente el Catedrático Dr. D. Alfredo Stelzner, recogiendo datos geológicos para la cien-

XI

cia. Se hallaba iniciado este trabajo por dicho Pro- fesor cuando tuvo lugar la dimision de su empleo, y se ausentó para ocupar otro análogo en el Ins- tituto de Sajonia, de donde habia sido con reitera- cion llamado. Pero fué ligado con el compromiso de remitir á esta Universidad las indicadas cartas y memoria descriptiva, concluidas que fuesen.

uede compararse en su importancia con el Mu- seo Mineralógico el de Botánica, fundado por. .el Dr. D. P. G. Lorentz. Inapreciables son las colec- ciones con que se ha enriquecido, por resultado de los viages exploratorios que con autorizacion del Gobier- no hizo este Profesor, —ecorriendo el Centro y Nor- te de nuestro territorio, comprendida la parte que ocupa la provincia de Tarija, y penetrando hasta algunos puntos de la República de Bolivia. Me he informado, Sr. Ministro, de los derroteros seguidos por el explorador, y me he convencido de que C

La preciosa cosecha de tan laboriosa operacion está en nuestro poder

Siendo tan considerable el acopio de los objetes

tercera parte, masó ménos, delas colecciones for- madas en las provincias de Córdoba, Catamarca y Tucuman se compone de productos desconocidos hasta ahora por la ciencia. Incalculable es hasta donde se estenderá esta especialidad, analizadas que sean las que se han reunido.en las demas Pro- vincias y en el Chaco mismo. . | Fundada es, pues, la seguridad anunciada por el Dr. Lorentz, de que enla Exposicion de Filadelfia á que concurrirá nuestra República, podrá alcanzar o un rol distinguidísimo con sus productos vege- es.

La abundancia de ejemplares reunidos permiti- tambien entretener con ventaja el cange, para el cual se han recibido insinuaciones de varios Museos estrangeros.

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nico y de aclimatacion, que contribuirá al resultado ,

os que

naria á los alumnos. La especulacion científica y y la esplotacion industrial se promoverian á la vez con ese elemento, de que .no es posible pres-

nacion de este pensamiento para una nota separada, en la cual enunciaré otras consideraciones atendi- bles sobre el particular.

Los trabajos científicos que ha empezado á pu- blicar en el «Boletin» de la Academia el Catedráti- co de Botánica, Dr. D. Jorge Hieronymus, y otros

calidad de Ayudante. cds “La Biblioteca, naciente jodavía, de la Academia _estáreducida álo estrictamente indispensable para

la enseñanza. .

an luego como tomen posesion de Sus respectivas cátedras los demas Profesores nombrados, trasmiti- al Ministerio, con los informes correspondientes, la reseña de necesidades de todos los Gabinetes mencionados, incluyendo lo concerniente á la dota- cion requerida de libros, para que esta Facultad pue- -dallenar debidamente el programa de trabajos que le está encomendado, y facilitar la instruccion de sus alumnos con el recurso de obras apropiadas:so-

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XIV

bre las diversas materias que comprende el plan de estudios.

La construccion del edificio destinado para la Aca- demia sigue atendido por la Comision Inspectora en- cargada al efecto, bajo la direccion constante de un Ingeniero Nacional. La obra ha avanzado notable- mente, á pesar delas interrupciones ocurridas desde Setiembre adelante, por consecuencia dela confla-

racion que experimentó el país entónces: es proba- e queentodo el año siguiente quedará termina-

a. : Por nota contraida al mismo asunto será instruido el Sr. Ministro de todo lo que puede interesar al co- nocimiento del Gobierno—sobre el estado último de dicha obra y sobre las exigencias mas premio0sas pa- ra que se abrevie su continuacion, tanto mas urgen- te, cuanto queel acomodo provisorio dado álas cla- ses y Gabinetes de la Academia enel edificio dela Universidad, es poco compatible con el espedito ejer- cieio de aquella y por demas embarazoso para el ré- gimen de ésta.

¿Antes de cerrar el cuadro hasta aquí diseñado de la Facultad de Ciencias Exactas séame permitido re- cordar, Sr. Ministro, que el plan de este Instituto, de que tanta honra ha reportado el Gobierno :inicia- dor, se halla incompleto en su ejecucion, pues no se ha establecido todavía la cátedra acordada de Astro- nomía, y es siempre probable que en el personal en- cargado del Observatorio Astronómico -existen*e aquí, se encontrará un Profesor competente para re- :¡gentear aquella, como. lo habia previsto el Ministerio (Boletin citado, pág. 11).

s llegado tambien en esta Memoria la oportuni- dad de espresar otras indicaciones, nacidas de mi anheloso cone por asegurar el cumplido éxito de la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas.

Desde que ella se inauguró, ya fué posible aperci- birse de un vacío que debia retardar sus resultados. Aludo, Sr. Ministro, á la falta de estímulos bien:cal- culados para inclinar á lajuventud á estudios de este género: ese resorte que se echa ménos en el sistema,

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podria obtenerse con la adopcion de algunas medidas, que el Sr. Ministro me permitirá apuntar.

Me ocurre al propósito, que convendria ampliar la enseñanza con un curso de Ingeniería, que ofreciera á los que se dediquen á aquellas ciencias, porvenir mas claro ypositivo, por sermas accesible—una profesion -de mas seguro ejercicio en el país.

Conduciria al mismo fin disponer que se envíen algunos alumnos, terminado e) período de sus estu- dios en la Facultad, á una escuela estrangera de re- conocido crédito, para que perfeccionen su educa- cion científica. La designacion del número, las con- diciones de aptitud necesaria, cuantía de la subven- cion, y el tiempo que habia de durar ésta, serian los detalles de la ley. Por semejante procedimiento, otras naciones, que no necesito mencionar, se han proporcionado profesores ó maestros propios, des- pues de haber vivido á merced de estraños y esperi- mentado como nosotros las .caras decepciones que esa importacion nos cuesta.

Siguiendo este órden de ideas, se puede señalar,al mismo rumbo otro: horizonte, —por medio del estable- cimento de un instituto nacional de ciencias -médicas en esta Universidad, única nacional tambien que tie- ne el país, y que se encuentra incompleta por falta de aquel, aunque mejor preparada que nunca lo estu- vo para ello, por hallarse dotada ahora con la ense- ñanza de algunas ciencias naturales.

Se franquearia así. otra earreraá la juventud de la mayoría de las Provincias, donde «sin aventurar .la verdad, puede afirmarse. que son raros.los métodos argentinos, y que, aun contando Jos de otras nacio- nalid ades, escasísimo es el personal de verdaderos

profesores; pues se puede asegurar tambien que en *

tal gremio escede el número de empíricos, autori- zados. por la tolerancia fundada .en la necesidad. Cesaria entónces para la juventud, cuya educacion literaria se costea en nuestros Colegios, la forzosa alternativa de ps jus por una de dos carreras—la ecle- siástica,ó la del foro—aunque por sus talentos.espe- ciales:ó su. vocacion á otros ramos del saber,.el .in-

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«teresado aspire á distinta profesion; dilema cuya.'so- lucion ha venido á ser en in numerables casos—el uedarse sin ninguna, con la pérdida ademas, para la Nacion y par ra el individuo, de Jos sacrificios pe- cunarios hechos durantes los estudios preparatorios.

- Digno es de notarse á este propósito que, apesar de existir en Buenos ¡o un antiguo Instituto Pro- vincial de Medicina,.cuya reputacion se halla garan-

llas van, no sin Ponlar sérias dificu tades, á cursar Medicina en Buenos Aires, raros o los que vuel- ven. Esta esperiencia es bien elocuente.

Pero aun puede agregarse otra que la estadística “se haencargado de” confirmar con-la severidad a su dialéctica, y que nos lleva á la misma conclus

Me refiero Sr. Ministro, al hecho dorisiántemente Ae en los mencionados Colegios el nú- mero de alumnos que JP hasta la pe ed delos ages Cursos, está, o reducido, fuera de toda

orcion

ir entre dos únicas carreras. ahí, Sr. istr otro efecto de la pr causa, —la falta de Alicient pe iO para prin tudios es or la falta

c.8 Po ¿%s ¿Us SA O fp pe pS uN p o au ses Ss mm S o a ñ Mm NS he E y > Ed: So [al] ¡a q») = o a (42) ¡2 142 = i

epartamento que se le prepara;,lo que probablemente aueRaera en 2009 el año E ri como ¿

nte, se Pete anticipar la: se uridad d “la Provincia de Córdoba cederá á la Nació» los dle “tiguos hospitales que existen en esta Ciudad, y que reunen ventajosas condiciones para su destino

XVI! pm

-«Como conducente mi propósito bien sigrificado de .quela Universidad «preste los servicios positivos á que estájllanada por su'alto'rol, yy hasta-por su si- tuacion topográfica<con esta tendencia de que, sin du- «se halla.animado el actual Góbierno de la Nacion, voy á hacer notar un inconveniente que urge remover. ¿Confórme al antiguo plan vigente, los cursos ento- das las Facultades'se »suceden'cadá-dos años. En consecuencia, ocurre frecuentemente que, por no coincidir Ja época:en que un alumno ha terminado los estudios: preparatorios,.con el curso de primer año correspondiente:á los de enseñanza “superior, su'in- gxeso «queda -legalmente obstado: resulta entónces que, ó sesdesalienta:el educando, abandonando su empeño«de seguirla carrera que aspiraba, y, si es edente:de otra provincia, 'regresa á ella para no

volver quizá, ió, si: tiene aquel persistencia de vo-- luntad bastan

te para esperarla nueva «apertura del curso, su aptitud ya no es la misma, porque'ha ma- logrado. con talimterrupción: el provecho que alcanzá- E A, a A PE EN E 4

estudios ¡en Ja«Universidad:. : Pe Es cycle desalvaresta dificultad. El: Consejodo habria hecho; acordandó'la regla- mentacion ¡adaptable; -pero no'seldo'ha permitido la estrechez. deosus:atribuciones,-défecto orgánico que,

ray perenne':rémora, :coarta, el

com desarrollo de este Establecimiento, porque detiene lasmas indicadas -reformas. Héaquí otra faz de su

situacion,:que“me habia reservádo “hasta este-mo- .

mento, para que, precedida de las otras que he ma-

nifestado, seidestacase mejoránte la” consideracion '

del Gobierno

En verdad, Sr: Ministro, el organismo actual de la '

Universidad :es:radicalmente “defectuoso. Dilatada mas allá deblo necesario la esféra de acción dela'su-

ste cia del Gobierno,*por una série de dis- posiones aisladas y de carácter provisorio, parcial-

ds dc ¿o A

_Este mal seragravará 'en:escála ascen dénte, ó co-' relativa ¡al saumento «gradual del número de alumnos ' quedan de saliridedos “Colégios para -coritinuar sus

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mente derogatorias algunas de la Constitucion Uni versitaria, y otras contradictorias tambien, se ha de- primido la. conveniente independencia, opa espe- cie de autonomía de que debe estar munido un Esta- blecimiento científico de tal categoria, “para proveer á su desenvolvimiento con la inspiracion de su natu- ral y seguro criterio. a Sin exageracion puede afirmarse, Señor Ministro, ) que bajo este aspecto la Universidad «se encuentra | en condiciones menos regulares ó favorables para el' desempeño de su mision que en el tiempo de sus an- tiguos estatutos, desvirtuados, ó mas - propiamente dicho, embrollados por el conjunto informe de pres- cripciones que han venido sucediéndose veinte años. há, sin entrañar una definida reforma, ora en lo que concierne al mecanismo de cada Facultad, ora en lo que es inherente. á la autoridad del Consejo, así res- poe de lo que afecta directamente al régimen de a enseñanza, como en lo que interesa al órden ad- | ministrativo, Eos : Es de esperar, pues, que el Gobierno, en presen- - cia de esta ingénua revelacion, con la competencia - de sus luces en la materia, y avisado por el conoci- miento de los asuntos mismos cidos á su con- sideracion durante este primer año del Rectorado 4 mi cargo, no vacilará en poner término á tal -situa- cion; promoviendo en lo que estuviere fuera de sus atribuciones, por corresponder al Poder Lejislativo, la resolucion conducente á desligar esta Universidad, hasta donde sea compatible con los preceptos cons- titucionales, de las trabas aludidas que la :ener- van. El Consejoestá pronto á segundar al Gobierno, for-

en el estudio práctico, el tino que debe otorgarse al que dirije de inmediato un Es- tablecimiento semejante, será, por los múnos, el mé- rito de la cooperacion que ofrezco.— id Aunque por anteriores comupicaciones, y por las tablas estadísticas minuciosamente detalladas que se remitirán en breve, se puede conocer el movimiento *

XIX

económico y administrativo de esta casa; creo deber consignar aquí algunos datos al respecto. Biblioteca de esta Universidad se halla en estado regular, debido á las mejoras que ha recibido. El local á que fué trasladada, es cumplidamente apro- piado; sus nuevos armarios son no menos aparentes por su construccion y desahogo.

Se reorganizó aquella, mediante la decidida protec- cion que le prestó el Gobierno anterior, sobre la ba- se de un resto de libros salvados de las escandalo- sas espoliaciones que sufriera en épocas de turbu- lencia y de aciago recuerdo. Es de notoriedad tra- dicional que con sus despojos se fomentaron algunas librerias particulares, y consta por auténticos antece- dentes que un buen lote de aquellos fué llevado á otra

rovincia para servir á la creacion de una Bi- lioteca Pública. !

Cuenta sin embargo con cuatro mil y tantos vo- lúmenes, advirtiéndose que es relativamente escaso el número de.obras sobre ciencias prácticas. Para proveerla mejor y con mas economía dispuse que no se hicieran compras aisladas del ibros, como se acos- tumbraba, y se reservasen las mensualidades asigna-

das por el presupuesto para tal objeto, con el propó-. sito de izar, por encargo directo á Europa, una

compra de obras escogidas y de interés especial pa- ra los estudios modernamente establecidos en la Universidad. :

Atendiendo :á. reiteradas quejas por el mesquino servicio que prestaba esta reparticion al público, á los alumnos y álos profesores mismos, á causa de que solo se franqueaba por dos horas en la mañana y otras dos.en la tarde, precisamente las destinadas para clases, procedí á corregir esa práctica. Al efec- to, se determinó que la Biblioteca se mantuviese abierta durante todo el dia. Seacordó tambien una

remuneracion mensual al Bibliotecario al Portero

de la Universidad por el recargo de trabajo impues- to, mientras:se.recababa un aumento al sueldo res- pectivo.fijado en el presupuesto para esos funcionarios.

Los :antecedentes de -este asunto, que fueron ele-

4 4 1 1

xX'

vados oportunamente al Ministerio; -penúen ante su ideracion. : de ds Siendo cada dia mayor la: concurrencia á la Biblio- teca, por resultado dela espresada reforma, se ha h E cho mas sensible tambien a' necesidad de otro. fun= cipnario, en calidad de Ayudante, y un sirviente, de que hasta ahora carece -esta ae ¿pues sw personal está reducido. conforme al presupuesto á un solo empleado, el Bibliotecario. AN Dentro de poco tiempo se habrán recolectado para la Biblioteca documentos importantes por su mérito histórico, que, debiendo estar en ella, extsten en/po- der particular, á consecuencia de la vicisitud por, que pasó este Establemiento en las épocas recordadas: ellos servirán para los Anales de la Universidad, que. me propongo organizar. Laconveñiencia de estetraba E jo no es discutible, por que está al alcance del sentíi- do comun: la erogacion que puede demanúar, no'es-. cederá los fondos que con'algunas economías pienso proporcionarme, y en caso contrario, lo representaré * al Ministerio. Nos:pondremos:entónces eraptitud de corresponder á la iniciativa que-sobre cange hemos * recibido de otros establecimientos científicos del ES- terior. Por nota especial sobre-este “asunto informáa-"' al Sr. Ministro-de los pormenores que áhóra omi- to a En el edificio dela Universidad hay un defecto que * data de la época de su fundacion. La únicaeñtrada * poco está situada en un ángulo'sobre-el átrio de a Iglesia de San Ignacio, pocos pasós de las puer= _ tas de este templo. La simultaneidad delalconcur=' rencia diaria de los alumnos las clases y del pue= lo á las funciones religiosas produjo: en'todo tiem- po inconvenientes, «que no necesito espresar, porque' se aperciben desde luego,:«y que se har'reagravado'' desde que ese átrio fué guarnecido por rejas “bajo la ' dependencia de jurisdiccion estraña. qe. E En el deseo de- conciliar la decorosa independencia y la disciplina con la comodidad administrativa indis- pensable al Establecimiento, 'determiné 'eon acuerdo ecesaria ' en el edificio,

del Consejo la modificacion n

EEPEE: au SAS TD LR 20 ER de Ea ES 0 Se ea <:58 a: 50 BS. 28 Bl eso aia A: Un O: EuBbmb- o eS SE 1-3 -E e selEn ESE E

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T0S'sucesos de. lara ¿No seré pues ota récomendándolo, a ip: 7

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Mientras tanto, se han prapticado PENE menós Enfidád, “pero reclamadas imperiosamente por la higiene y la «onseryacion del:3edificio; habjén- dose dis spuéesto: últimamente ; aplicar .gtro. istemade cineriás"para los deságies.de sus estensas bovedas, es ee existente venia ¿Sausando ya, Aelerigrosimo- Diet am ezarse onto la demolicion de las ani gus esta nee E 4 adas pareja subia subida. á. los techos, yque's mas ne Ser Poergsán Ln enel espacio Re | Mess varas Tonga! ud dr mas Ó menos, la línea de piezas destinadas para | clases, en un costado del edilicio, aféando” su arquitectu- y

2d

Mi perisamiento es que, demolidas completamente aquel as, se construya en su lugar una sala que sirva para otra aula, continuándose la bóveda sobre-las pa- redes laterales existentes. La localidad indicada apa recerá en el plano general, que con los cuadros esta- disticos debo remitir al Ministerio. El espacioso patio principal de esta casa ha sido reparado para un objeto útil, de acuerdo con el Pro- esor Dr. Hieronymus: será convertido en un peque- ño jardin botánico, donde podrá aquel lie á sus

discípulos con leccionés práctica. Dentro de poco '

tiempo se recibirán semillas de vegetales selectos, que con tal propósito ha pedido de PEA Espero

-XXu

«que esta obra refliurá en provecho y ornato del Esta- - blecimiento. e :

- Yaque, obedeciendo á la rigidez de mi deber, te- nía que manifestar todas las deficiencias de esta Uni- versidad, he querido, Sr. Ministro, contraer mis o -labras últimas á una faz verdaderamente consolado-

>:

El resorte de la disciplina es expeditísimo. La de- <dicacion de los Catedráticos al cumplimiento de sus «obligaciones profesionales, la respetuosa considera- -cion de los alumnos á sus maestros y la pundonorosa

.-conducta de los empleados subalternos nada dejan

«que desear. Micelo no ha encontrado resistencias: ningun mérito puedo adjudicarme por tal título.—El órden, en todas las acepciones aplicables al caso, es siempre normal.

+ ahí, Sr. Ministro, uno de los rasgos prominen- tes en el tipo de la Universidad de Córdoba: se con-. serva á la altura de su tradicion al respecto.

- Sobretan sólido cimiento se puede edificar con- fiadamente.- Las erogaciones del tesoro para soste- ner este Establecimieto, la solicitud de la Autoridad Nacional para engrande-erlo serán, sin duda, corres- gondidas por el éxito y la aprobacion del país.

Dios guarde á V. E.

Manuel Lucero.

e. A A rl NI da: LEE O e o r A y. e E a e Y,

República a a id 0) y ps ob dl Buenos Aires, ol des] der Sn, _Beotor de la Universidad! de "Córdoba. E ¡Pana su conocimiento y demas sefectos, adjunto á Vd. en » cópa leg odnlcada Y decreto dictado paryel- oso feeha «de ayer, a cra!

Dr..D. German Burmeister. GenojosK vtr - Diosgguande.á Wa. /. ; TN d0) O. OS ON. $ | jad sis » ki “1 ¿y Vd) a q ' 15 dinigtriode ost y Gaito” A earn a gg? Re eplblics Agencias” hi -

¿0 y

Habiendo manifestado -él Dr. D. :German meister—que 'los :trabajos científicos que se bal o, mo le permiten «desempeñar «por. tiempo las obligaciones “de carácter ilcisiliro que -espontánea y :gratúitamente se habia impuesto al frente de la Academia Nacional de Ciencias de la Universidad de Córdoba, y en el interes de que tan importantes servicios no queden “sin retribución ,por

parte del país

El Presidente de la República— | DECRETA: Se Art. 20. Acéptase la renuncia que hace el Dr.

German Burmeister del puesto de Director de

la an Nacional de Córdoba, cr qa ¿gracias »por los importantes servicios prestados páís:en - ieho puesto.

Pd Buenos Aires, Julio". dese EE

O

pS A 2», Sólicitese al H. «Con ngreso la autoriza» . cion necesaria para remunerar dignamente los ser- EN vicios del Dr. ii eister.

e E > Mióclas 1 no se.dé á la Academia y Fa-

cultad de Ciencias Fisico-naturales la definitiva or- ganizacion que corresponde, la Direccion Superior,

A o y Disciplinaria de a reparticion A esse o del Rector de la Universid de Cór- : oba

Art. 4?. Sali publiquese y déseal Ro- giro Nacional. po

Ao - AVELLANEDA.-.

DU Peiirai 7 Ce 0, ILEGUIZAMON.

ELE Es copia . |

ET po. a

ee a : o e as ir ta 2h Un E | gi q : PY E E +8]

+8

VETAS DE HIERRO MAGNETICO

EN LA SIERRA DE CÓRDOBA, ' QUE CONTIENE EL MINERAL LLAMADO «MARTITA» POR EL

Dr. Luis Brackebusch. . En el-mes de Julio del corriente año 1875 recibí una invitacion del Señor D. Isauro dela. Lastra, ve- -cino de:Córdoba, para que le ac ase en una excursion «por la «sierra -de esta incia, con -el fin de estudiar minas recientemente descubiertas y de las cuales nos habia mandado algunas, muestras de «piedras -para examinarlas. -A juzgar. por ellas, .era

'-probable que las minas fuesen en Su mayor arte de

cobre, porque de las análisis hechas resultaba:.que, fuera de hierro, no podia encontrarse otros “metales -en: cantidades considerables. -- Con el mayor -placer - acepté la invitacion, principalmente porque e la.me -próporcionaba-le-ocasion de hacer »exoursiónes <po!" ¡la primera vez porla Sierra ¡de Córdoba. .Despues -«del primer-dia-de viaje pasamos la noche en :Anisa- cáte. Al dia siguiente atravesamos la Sierra Chica y "apostamos 4 una legua del Potrero de Garay en-la

-neasieereanas anfibólicas y -gnéisicas. -El.eolor. anun -""Ciaba“una abundante cantidad de 'cobre;*pero'des pues de un exámen minucioso “de la materia, se

ej ¡Bso

vió que la sustancia principal metálica era hierro magnético mezclado con RO: que daba á la veta el enunciado color verde (1)

Lu nos alejamos de aquel lugar y tomamos mas al Sur, pasando algunas veces por vetas de pe blanco, que tenian en parte galena, ad

e cobre, cobre sulfúreo é indicios tambien en E de cloruro y ioduro de plata. Llegamos a fin

al seg punto principal e s cercanías se hallaban algunas cia vetas metalíferas, que en parte eran de galena, cobre sulfúreo, cobre ama

rillo, etc. (mina Sata Maria y San Antonio); otras eran completamente semejantes á la primera, con- tenien !

ta, muy cono Aquí quedamos ados á la intempe- al dale 5 dias, bajo la influencia del frio, el hielo y una lluvia copiosa, para examinar las ve- Ae NON pad al fin á la estancia, donde solo per- _ dia, continuando la marcha para

localidades qee estaban situadas á media legua de é 4 de la estancia. Nos encontrábamos en E cn > eres del Rio del Medio, en don- de habia dos vetas, las que fueron esploradas ha- ce mucho tiempo por antiguos mineros, á juzgar por los hondos piquetes ú horadaciones, y las es- cudillas de cuerno (poruñas) en que, sin duda, la-

or

tal. Tales laboreos deb haber tenido lugar en

tiempos muy remotos, porque de ellos nonos dan

ninguna noticia ni los mas ancianos moradores de

esos lugares. Tambien estas vetas consisten en su

pa yor parte de hierro magnético mezclado con ma- aqui

(1) Nuevamente D. Isabel Pajas ha desenbierto otr

as vetas seme jantes en las cercanías de la mencionada, cuyas minerales ostentan, segun consta de las muestras mi acá r cibido de allá, las mismas

—-3=

Las vetas metalíferas de cuarzo, mencionadas mas arriba, no se prestaban á la explotacion cl

dido ables.- Sin embargo, el ineral que dk esti e dado orígen á la DPADA esperanza de los os, y luego las vetas ya espr Pe son Mes

e los mineros no conocian el hierro Er E buyendo el peso ndo ble de las piedras á u supuesto cp de otros minerales ricos, a cobre, plata y o 1 principio E no muy satisfecho del resulta- do de mi viaje; pero examinando despues minu- ciosamente las vetas, recibí una grata nión cuando me hice cargo de la existencia de los inte- resantes octáedros con raspadura roja, conocidos en los manuales mineralógicos bajo el nombre de do > los que, por este motivo, describiré mas a Comenzaré con Se corta descripcion del hierro magnético y de malaquita, ese me lo permi- n los pocos A niiicalo os que he podido adqui- rir.de la profundidad de las vetas. Añadiré que durante el tiempo que he estado allí, todo el tra = e

pos ento tecua os aparatos; pero

pues fal dera pte los mineros el rd ajo. pd tarde E Sr. D. Isauro de la Lastra hizo otro viaje por-estos lugares, E a pci a Pd

Francisco S. Roman, mandándome en se

dr cl de minerales. Mas ba] o A Escim

habian encontrado cobre abigarrrado, Ao ama-

,- BLE. Describiré, pues, las vetas de hierro magnético y

isc ha ps Zn e

5

minerales de cobre: == un solo :tratado, porque s éllas 'ofrecian un :mismo «aspecto, fas apénas ' solo por su ; direccion, que: -era: en “general de'Sur á Norte, á.la direccion de las rocas;'á: las cuales son "paralelas. o OS

==. Ey eiriedr $1 A A A e ÉS / , a 171 as Eos ja AAA E ¡ ¡ > E O po] ESA O A PO A TAN A 1: e RE Dar se ) ' y r Pobla i i 1 * i caidas 4 t 3) i 7] , dato M3 ' 1 11 1 1 F , hh A p! +40 sberdog Fánta 13 it .1 j 1 i J pd bz E E m 1 ds 1 14 y] dir.) 144 pt! ha toba Pis t | ' 1) | ' r bol 1” y : ; ' vt 4 1 csi ' , 4 La ! EN] pla 1 ' 1] ' .2.11$ 1 ' ¡e m7 y , A E ,! » 4 11 h + m1 eN] bi Ñ ' ve : ' 4 y Ú 1] ti i 4 1 pS els i bp J 1 " l e | ' ' 1 li la Y E ' 1 k hi ñ A 4 ; Miles e. sel da PRA | 1 t * , pe dad | i blo EN] y E 7 ' ¿ , BES “IL ANA Lo ¡ idas mara, E e SEN EC E E ass so) ,) Hi ..! ? dt ' ..s e de ns EN] Ha ¡A dl poa cd : : o PE idas pidas DATA A L hisal ; Lope. bis : O Y TN AA A E AA DN ins] ] ; s > ESIER E 5 *

pao ej indivi

A e

od Jrs A | 'DESCRIPGIÓN DE LAS VETAS Sra

''QUE TIENEN HIERRO MAGNÉTICO Y MALAQUITA. v1

Las formacion en que aparecen yn vetas, es. la gnéisica, :la cual consiste en su mayor. parte, en el gueis, pizarra micácea (micacita) cd amfibóli- cas, granito, pegmatita y caliza granuda (2).

rincipalmente ellas se hallan en las rocas am fibólicas, que consisten de un agregado de cristales de hornblenda ó amfibola, los cuales están muchas veces acompañados de cuarzo y feldespato (gneis amfibólico,un analogon de gneis verdadero. que con- siste de. cuarzo, feldespato y mica). Ya se hallan en estas. rocas el hierro magnético y la pps] poro. anos EOAMBEAJOS están mas concentrados e cuya masa principal es un c Ao de: rr lustre craso, en parte de color . ua pu- ra, en otra de color gris, pero la mayor parte en especial lps agregados finos, están ds de hierro pardo, que debemos considerar como una descomposicion del hierro pon bie Por es- to lo mas- del color del cuarzo es tambien pardo.

He encontrado el hierro spa ds en diferentes maneras y formas junto con el cuarzo. .

¡Hay masas e e que son formadas de un agre-

uos cristalinos de una py

DN “golor varía de negro de fierro á gris de. ace- ro; el iman. atrae con fuerza al mineral, que

muestra á su vez magnetismo atractorio, Está aco

pañado ¡de cal actinolita y epidota, tambien e

fibola negra en cristales ó masas cristali pr ci er-

de malaquita se halla solamente poco en pue

re. lid es decir, se manifiesta _concentra- pr segunda forma en que el último mineral 'se

encuentra, junto con, cuarzo,. se, hace. ostensible, por - -1i(2) Vésuse.mas, deta Jles sobre las rocas de: de Sierra de. Córdoba en

mi escrito sobre este tema, > (ue aparecer sn Jas. Actas dela ¡A car demia de posa Exactas

AAA wm.

nn

capas de los dos, alternados paralelamente entre . Estas capas tienen una grosura de 2 hasta 10

> z

ósfer vadas en a de eses (ziczac). El hierro magné- tico es muy paris su color mas oscuro que el anterior.

La mpg Lp he tambien rara en estas JE

no ménos los tales de hierro magnético Tales estales per siempre octáedros, á veces tambien dt cubo) se encuentran en gran

asas q

cuarzo, can lidades considerables de mica, clorita

am fibola, since epidota, fierro pardo y feldes-

pato; el último se ha muchas veces descompuesto

y cambiado en caolina. De la cantidad mayor ó q

floja,que: po a s pueden deshacerse corrlos dedos. Si el hierro magnético cristalizado no está descom- ona un color e de qa á negro de

ro los riada En tiél en sl ninguna influen ncia ' eo las ce e de a Muchos de ellos

El hierro magnético Aparote “también en masa se ó en granos en la mencionada mezcla de

(3) Véase: Sillem, úeber Pseudomorphosen. Jahrbuch fuer Mi- neralogie 1851. p. 396. 400.

El autor descrids la mbien en pseudomórfosis comp. q de clorita, resultada de una as de hierro magnétic

. Ja

ura

os í

diferentes piedras, de una estructura hojosa y de una fractura concóidea; su color es tambien gris de ace- ro hasta negro de hierro; pero singulares son los co- lores que se descubren á veces en la superficie de las hojas, variando desde azul hasta violeta, semejante al color del cobre abigarrado, tanto, que los mineros han considerado. como tal estas masas. :

O enético hojoso se halla mezclado, y que está casi siempre penetrado

son muy dificiles.

Todas las masas á que hemos hecho últimamente referencia, se distinguen por su contenido de mala- quita y de otros minerales de cobre. En algunos luga- res, particularmente en las tapas y mantos de la ma- laguita,se encuentra en capas de un espesor hasta de dos centímetros—capas que alternan con otr ue

tambien masas que muestran al ojo desarmado esta estructura en formas muy lindas.

He dicho ya mas arriba—que la malaquita es la cau- sa del color verde de las vetas, el cual á primera vista

A

0

se-lo distingue sobre la superficie de la tierra y ha llamado desde luego la atencion de los mineros. -El proviene probablemente de una descomposición de Phi eS pa cobre que ha poa mcaba”

«cion, porque está penetrado supone de venas fi- nas de malaquita, y ostenta con frecuencia una raspa- pde correspondiente.al fierro pro! qe "$e

udado que ellos no son mas que mezclas de los. mine” simples. Bajo el microscopio se confirma lo - also, mostrando el mineral cuerpos deun color gris: de plomo cristalinos entre una c100n parda. PAS no ostenta ninguua estructura cristalin - 2 Cobre sulfúreo en en masas mas considerables, - --penetrado tambien de Sar y hierro fabes «propiedades son las com Ea 18 Cobre amarillo (Dirit de cobre). Raro, 4 Cobre. ree: en casos raros puro;..casi siempre pl co de hierro ¡par be ormándo una especie de “*Ziegelerz.” Estas ma- sas se manifiestan siempre terrosas; nuncahe ada cristales.de «obre rojo. Los ibero colo -rados, -que se hallan muchas veces en estas minas, 0 Y de los cuales hablaré mas tarde extensamente, «consisten de hierro olijisto y hierro magnético; :pe- pe son reputados por cobre rojo por algunos min POS, quienes no. Eo comprender ue: el premi no «daba cobre en el fueg » - El.contenido de e en toda la masa de inartia varía mucho. Hice una serie de análisis de algunas muestras que estaban penetradas de mucha:malaqui- "te, y encontré hasta un 20 por ciento- de .cobre.:. Pero

me Dd

el contenido total de las vetas es mucho menor. Para

10 pedazos de diferentes puntos de cada una, y ha- biendo molido y mezclado en un mortero cada uno

clada con ácido sulfúrico y evaporizada; al fin el co- bre fué precipitado con zinc; El resultado fué, —que las vetas diferentes tenian en toda su masa, de 5 48

or ciento de cobre metálico. Las masas, que no se han disuelto en los ácidos mencionados, fueron tra-

encontraban las masas analizadas, las vetas no sir-

ven para una esplotacion de plata y oro. Tampoco

el contenido en estas partes es batante rico para es-

plotar'con lucro este mineral.

Mn una profundidad mas grande deben, segun las

¡ idas por los mineros,

enancharse las minas, que tienen en la superficie un espesor hasta de 2 varas.

ambien he visto yo mismo, que mas abajo se

10

hallan cantidades mas considerables de minerales de cobre. No es imposible, pues, que en profundi- dades mas grandes pueda una esploracion de co- re ser ventajosa y que se ¿e tambien ahí un

contenido de plata rs Edi ad por ahora no hay ] Poe cierta sobre es-

to no puede darse cam sin la ejecucion

sobre los gastos de las minas y fonderías, lo cual no será posible sin consultar con los prácticos compe- tentes. Dejo, en prue era or el momento pen-

mas hexagona- pao Pe tambien en formas pertenecientes al lena re-

Este mineral se encuentra en masas considerables leen en las minas api, haciéndolas con

na ex cion escrita para la República Arecuiina una sus-

de E

cinta revista sobre los diferentes estados en que di-

cho mineral se halla en otros paises, para compa- rar el uno con los otros; pero o debo anticipar que

esta revista puede ser incompleta por falta de una etatura suficiente.

a e

> iio

e, II. LA MARTITA DE OTROS PAISES.

En el libro titulado: «Vollstaendige Charecter “astik de Mineral systems,» mi paisano Breithaup! ha introducido el nombre de «martita» describiendo un hierro olijisto procedente del Brasil, que crista- liza en octáedros regulares. Las localidades don- de este mineral se encuentra, han sido recien des- critas mas esplicitamente por Rosenbusch (1).

Segun esta descripcion está situada la mina de St. Joao d' Ipanema al Oeste de Sorocaba en la - provincia de San Paolo, al pié de la Sierra de Arasovaba, dae tiene una altura de cerca de 3000 piés. La base de esta sierra consiste en bancos de arenisca; pero se hallan alli tambien grandes pie- dras rodeadas de granito, procedentes” sin duda de rocas que componen el interior de las montañas. En estos granitos la mica está repre esentada por hier- ro micáceo y hierro magnético. Tambien se en- cuentran masas sueltas, mas ó ménos considerables de mineralés de hierro. Pero el criadero rincipal se halla en el valle «das Turnas», donde lay mu- chos cristales de hierro ma nético y de cuarzo en la tierra vegetal. Tambien se hallan allá bajo de la tierra vegetal, en una arcilla arenosa, que tiene un espesor de 2 hasta 18 piés, granos, bolas y pedazos considerables de a Eo pias ico con numerosos

tales del mis

ro, existente en el granito. Estas piedras rodadas ostentan en su esterior una superficie casi si pre lisa, ado veces gibosa ó 20 de es Los hue-

sa ó gr ano: eLo granos sueltos consisten com- JEÉbente e óxido de hierro; su raspadura es to-

(1) Rosenbusch, mineralogische und geozraphiset emer Reise iu Su adbrasilien, Freiburg 0. 1870. o

so

talmente roja. Utros cristales consisten en hierro magnético y muestran una raspadura negra; Otros revelan en la superficie una raspadura roja, Ccor- respondiente al hierro olijisto, y en el interior una negra correspondiente al hierro magnético, e manera que se halla una completa transicion del

C ; Rammelsberg (2), mucho tiempo ántes, ha hecho

ensayes con cristales de esta localidad y encontró

un peso de 5, 155 y un contenido de 1, 83-2, 30 por

dos, y compactos; el lustre mate, el color negro agri- sado, algo rojizo; en el interior ménos rojo, rojo parduzco, ó negro.

Partículas pequeñas del interior eran atraidas por eliman. Esla opinion de Blum, que estos cristales

(1) Denominaré siempre «oxidulo de hierro» la composicion Fe 02 ere de hierro), y óxido de hierro á la composicion Fe2 03 (Peróxido ó sesquióxido de hierro). (2) Poggendorff's Annalen, CIV; p. 542. (3) Ueber einige Metamorphoscn. Neues Jahrbuch fuer Mineralo- l.

ei gie 1865. p.. 25

; FEE, + A

eran primitivamente compuestos de hierro magné- tico y que despues ha tenido lugar una metamórfo- sis del interior al esterior. El decribe tambien el mismo mineral de otras localidades del Brasil, por ejemplo, de 27imbompabe, en las cercanías de Anto- nio Pereira. Ahí se encuentran en una pizarra tal- cosa octáedros numerosos de hierro magnético, que demuestran tambien todos los grados de una meta- mórfosis. En la superficie de las piedras, ó no lé- jos de ellas, los cristales se han cambiado completa- mente en el óxido de hierro. Mas en el interior de

los octáedros de Goyabeiras, cerca de do Campo, que se encuentran en una pizarra cloríti- ca, ydela Serra de Ouro Preto, en donde se ha- llan en pizarra talcosa.

| ambien en las dos localidades están los cristales tanto mas cambiados, cuanto mas cercanos se en-

En el Perú se encuentra un minera] de hierro q cristaliza tambien en octáedros y tiene un q ¿8 soluto de 3, 86 (segnn Breithaupte).

Debe ser, segun Dufresnoy y Domeyko (1) una epyenie perteneciente á la pirita. Me parece que este

(1) Domeyko, Elementos de Mineralogía 1860. p. 76.

e

mineral es un fierro pardo, que se encuentra muchas veces en epigenies á la pirita. Tambien el peso absolu- to muy bajo del mineral me confirma en mi opinion.

En la América del Norte (1) se halla el mineral cerca de “* Vermont en Chittender, in the Masquette iron region», al sud del Lago Superior, en donde son muy comunes los cristales. Segun Olmstedt los cristales de Chittender muestran en parte un pol- vo rojo, y no contiene oxídulo de hierro; otras veces una o re negro-rojiza, conteniendo poco OXí- dulo de hierro; y otras una raspadura UA repre- sentando el verdadero hierro o magnético

E. I. Chapman (2) menciona cristales ÍA (octáedros con caras del _dodecáedro rombal) d “Basslake» en W que se distinguen del hierro magnético por su raspadura roja, y muestran un magnetismo débil. Cree él tambien, que e mineral es una pseudomórfosis de hierro 'oligisto al hierro magnético. La misma opinionesla de H. Credner respecto al mineral de Michigan

T. S. Hunt (3) ha dado la descri cion de un mineral semejante, de Monroe, cerca de Nueva York,

ue se encuentra en octáedros regulares, mostran- E tambien caras del cubo y del dodecáedro rombal. Su cólor es negro de hierro, á veces con un 'Jpiró de bronce metalóide; la fractura concóidea, la ras- padura rojo-parduzca, la dureza—£, el peso “absolu- to—5, 33. Los cristales, que no muestran magne- tismo, tienen una largura hasta de media pulgada y se los halla en un gregado de cuarzo blanco, orto— clasa:de color drá y amfibola verde-ne- gruzca. Lacom e y e amfibola ha hecho creer á Hunt, que los ssp no son epigénies, sino que representan un hierro oligisto dimorfo (4).

o

Dana, System of prog; Fl 4 143. Journ. 3

'Sillim. Americ. Sillim. Americ. Journ. xi

4) Verémos mas tarde que en la sierra de Córdoba se halla la martita tambien junto con la amfíbola, y que, á pesar de esto, tiene su orfjen en nna cin de Mr de hierro magnético, por cuya razon creo que la objecion de llunt es absolutamente inmotivada.

A

Un fenómeno singular ofrece el mineral que Blum describe, procedente de Jackson Location, Michigan

(Lago Superior). Se hallan en ese lugar octáedros

de hierro magnético muy pequeños, pero bien forma- dos, lisos y lustrosos, en masas de hierro oOligisto

compacto, á veces tan abundante, que ya no puede conocerse el cemento. El hierro oligisto es mate, ro

-«jo-grisado, de un grano muy fino y mas blando que los criatales. Estos son en ciertos casos Magnéti-:

cos en su interior; en parte compactos; en parte al- go hojosos; casi siempre, como el cemento, de un grano muy fino y del mismo color. Tambien en el interior se descubren á veces escamas muy finas y masas blandas Ó porosas.

. Rose (1) ha descrito el mineral de Persbery en Wermeland (Suecia). En una pizarra clorítica se hallan octáedros de una largura de 4 hasta 8 líneas;

el color es negro de hierro, pero la raspadura roja.

De Francia conocemos la martita de Puy de Dó- me. Von Lassaux (2) ha hecho ensayes microscó- picos con lavas compuestas de augita negra y de pe-

ueños granos amarillos de olivina. - Ya por medio el lente se hacen visibles granillos de hierrd mag- nético; peroestos muestran en preparaciones micros-

) son

liferro magnético. Esto debe ser estensible á los ue puede se- pararse en dos partes, de las cuales la una es atraida

ningun efecto, distinguiéndose al mismo tiempo el polvo por su color completamente rojo. *

(0 Zeitschrift der deutschen geologischen Gesellschaft. XVb (2) Neues Jahrbuch fuer Mineralogie. 1870, p. 695.

AN

-Dufrénoy describe en su «Traité de Mineralogie», octáedros semejantes de Framont, que tienen el pe- so absoluto de 4, 76-5 y el color del hierro oligisto. Estos rayan el vidrio; no son magnéticos, pero reci- ben magnetismo en el fuego y al mismo tiempo un color negro. Deben ser libres de oxídulo de hierro, y están dispersos en una caliza penetrada de hier- ro oligisto, en vetas ó en cordones irregulares ma- yores ó menores. En parte son solamente visibles con el lente; en otras tienen hasta una largura de 4 milímetros. ye

a (1) da la descripcion del mismo mine- ral de Frassemen las cercanías de Arlon en Lu- wemburgo, en donde guarnece hendiduras de are- nisca. Los cristales son negros; raras veces lus- trosos; sin cruceros, de una estructura terrosa y

de una raspadura roja; peso absoluto-—4, 35; dureza—7, 5 (2) El. mineral tiene principalmente hierro oligisto, despues 0, 33 por ciento. de ácido silíseo, 0.37 de alumina, 0, 2 de azufre «y vestigios de cal y magnesia. Por-causa del contenido de azu- fre cree Dewalque que el mineral es una epigenia-se- gun la pirita. N e

En Jtalía encontró Scacchi en el Vesuvio octáe- dros de hierro oligisto, sueltos ó combinados, en antiguas lavas y. en fumarolas, donde se forman todavía en nuestros tiempos; .no ¡ tienen un polvo rojo y han sido reputados mucho tiempo ha, por oxídulo de hierro. Rammelsberg (2) da la composicion siguientc: 92, 91 óxido de hier- ro, 6,17 oxídulo de hierro y 0, 82 magnesia; se hallan tambien allí .otros cristales que tienen mu-

.cho mas magnesia y que son descritos por Ram-

melsberg bajo el nombre de *““magnoferrita.» .

En Tirol:se puede observar muy bien una sucesi- va metamórfosis del hierro ético al alijisto. Se- gun Blum (3), muchos cristales de Pfusch que

g Kopp und Will, Jahrbuch 1859, p. 775. 2) Mineral chemie p. 159, ñ 3) Neues Jahrbuch fuer Mineralogie 1865, p. 258.

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aparecen completamente no descompuestos, tienen una raspadura roja y están tambien á veces cubier- tos de hierro oligisto ocráceo; pero en el centro aparecen aun con frecuencia negros, y el color del mineral y de la raspadura hace sucesivamente una transicion del rojo parduzco al rojo de cereza. Una prueba de una metamórfosis química dan las aná- lisis hechas con el mineral: a) de la pizarra clorítica en Tirol; segun Karsten: xido de hierro 69,87 oxídulo « «

: MN b) de Schcoarzenstein en el Zillerthal; segun von Kobell:

óxido de hierro 74,96 oxídulo « « ,04

c) de Pfitsch, segun G. Winkler: óxido de hierro 79,66 oxídulo « « 19,66

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99,32

Se eneuentran tambien octáedros completamente descompuestos, que tienen todavía, aunque muy poco, oxídulo de hierro, y ya no muestran magne- tismo; su colores gris de acero, oscuro y mate; la raspadura roja en parte; son completamente com- pactos, en pa go granosós; en otras se en- cuentran en ellos partes porosas y blandas, que se componen de lentejuelas finas, semejantes al hierro oligisto ocráceo.

En Marovía observó F. von Glocker (1) estos octáedros sobre hierro espejado en el granito de Schoenberg. Ellos tienen una estructura hojosa y testácea, plana y fina. Se hallan á veces en ellos granos muy finos de granate de un color rojo de Jacinto. -Otras localidades en donde el mineral se encuentra, son, segun Glocker: la Annagrube, cer-

(1) Jahrbuch derk. k. geologischen Reichsa Poggendorf, Annalen XCVI p. 262. ichsanstalt 111, 3, p. 130

se Vo

ca de Baern, no léjos de Stenberg y Christdorf, cer- ca de Hof en Stlesta, etc.

n Alemania se encuentran, segun Noeggerath, (1) el la «junge Sinterzeche», cerca de Siegen, pe- queños pero elegantes octáedros de hierro qe ta 0 bre hierro espejado, con una superficie desi md áspera; en parte tienen huecos en su interior. pera ee son reputados por Noeggerath como spi-

gen

Blus um (2) ha dado una descripcion de un min ral semejante de Hochberg, cerca de Shiltash sl el Schwarzwald.'Allí se encuentran lindos dode- cáedros rombales, de un color gris de acero oscu- ro, algo rojo, muy lustrosos, con líneas finas sobre las caras, en parte cubiertos de hierro oligisto ocrá- ceo. En el interior el mineral es compacto, ó de un grano muy fino. La raspadura es en todos roja. Algunas partes son magnéticas; algunas no. Sin du- da se muestra aquí tambien una metamórfosis ete- rogénea é inconclusa.

e las otras localidades de Alemania en donde el mineral se encuentra, cita aun Berghiesuebel (Sa- Jonia) y so mecatey (Silesia). La martita del último lugar no es tampoco, segun Wedding, nada mas-que una pseudomórfosis

La revísta hecha en las últimas páginas, demues- tra que el hierro oligisto que cristaliza en cristales regulares, es, sin duda, nada mas que una epigenia del óxido de hierro, perteneciente al hierro magn tico, porcuyo motivo hasta casi todos los autores son de la opinion de que el mineral no merece el pa ade opio que ha recibido de Breithaupt.

re químico frances HH. S. S. Clairde Tewi-

lle 7] Se creido posible, que el mineral primario pe sido un oxídulo de hierro, por no ser conocido cuerpo como mineral natural. Es tambien para

-él mas probable, que la composicion primaria haya

(1) Verhandlungen der niederrheinischen Gesellschaft. 1854. (2) Neues Jahrbuch fúr Mineralogie 1865. p. 258. (3) Compt. rend. L 11, p. 199

Y

sido una mezcla del oxidulo y del óxido de fierro, Fe O mas Fez 03 mas F2 04, cuya composicion es hier- ro nético puro.

Una inótesia singular esla de G. 4. O. Volger (1), quien cree que el mineral cristaliza en el sis- tema cuadrático, y que los cristales son epigenias á un oxídulo de hierro, Fe 02, pudiendo ser, segun su opinion, isomorfo con la anatasa (Ti 02 )

or este motivo Volger ha propuesto el nombre de Eisenanatas (Anatasa de hierro). Pero ' hasta ahora no se han encontrado tales cristales cuadrá- hos y tal hipótesis no se apoya absolutamente en nada.

Muy ingeniosa ha sido una declaracion acerca de ' los cristales octaédricos del Vesuvio que Scacchi ha dado. Este célebre Italiano opinaba que los octáe- dros no eran. verdaderos cristales regulares, sino un ra de rombóedros. No es éste el lu- gar de estenderme en la apreciacion de estas ideas Jer, aero de Scacchi y los motivos en que se apo-

yaba; tampoco quiero hablar de las hipótesis dife- rentes sobre el orígen de estos cristales en la lava y en las fumarolas: quiero solamente hacer notar, que Rammelsberg y Kenngotthan opinado siempre que no será imposible que se halle en la naturaleza el hierro oligisto en estado de dimorfismo, pero que es-

n tambien conformes en que los minerales .ensa- yados pueden ser solamente pseudomórfosis.

El único que ha negado directamente esta hipó- tesis, es Hunt, el cual dice positivamente que el mineral de Monroe, cerca de Nueva York, es un hier- ro oligisto dimorfo y merece un nombre propio.

* Este naturalista se apoyaba, como hemos visto mas arriba, en la compañía de la amfíbola, que tiene solamente oxídulo de hierro. (Hay muchas amfíbo- las que tienen tambien algun óxido de hierro. Pe- ro esta razon pierde aún toda su fuerza, si en las siguientes páginas damos las pruebas de que s

halla la «martita» en las rocas amfibólicas de la

(1) Entwickelungsgeschíchte der Mineralien, 1854. p. 368.

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Sierra de Córdoba combinada tambien con amfí- bola, y que apesar de todo, es nada mas que una pseudomórtosis á hierro magnético

nuamos en seguida la a descripcion del mi- neral jos como se halla en las mencionadas minas.

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- .

¿ III. LA «MARTITA» DE LA SIERRA DE CÓR- DOBA,

SUS PROPIEDADES FÍSICAS Y QUÍMICAS.

Para comparar las diferentes propiedades de las distintas muestras del hierro magnético, sacadas de las minas cerca de Rio del Medio, he hecho una se- rie de análisis de este mineral, que han dado el in- teresante resultado de que solamente en el centro de las vetas se halla : hierro magnético no descom- puesto, ó descompuesto solamente muy poco; pero mas arriba, en la superficie de la tierra, ó mas cer- ca del aj dela veta, ó en masas muy descom- puestas, el hierro magnético se ha descompuesto en grados diferentes, hasta que al fin ha resultado un verdadero hierro olijisto, sin vestigios del oxídulo .

* de hierro; y, no obstante, ha conservado su crista-

lizacion anterior.

Quiero observar ademas, queen las análisis si- guientes, por causa de su simplicidad, no he men- cionado los vestigios de otros cuerpos mezclados, como ácido silíceo, alúmina, ácido titánico. He sustraido siempre el peso de estos: del peso origi- nal, y reducidc la composicion al contenido del óxido y del oxídulo de hierro en-cantidades por cientos.

1 “En el centro de las vetas aparece el hierro magnético al primer golpe de vista, siempre com- pletamente en estado de composicion. Su polvo es absolutamente negro; su color, gris de acero hasta negro de hierro, el lustre metálico; la du- reza mas de 6; el peso absoluto (medio de cua- tro pruebas) 5,123; muy magnético. Los cristales son raros allá. El mineral es, segun he dicho mas ar- riba, cristalino, hojoso, y se encuentra en cuarzo

uro, que no contiene hierro pardo. Las análisis echas con tres muestras, daban el resultado si- guiente: -

a) Óxido de hierro 71, 34

oxídulo« « 28,66

A A O AAA e TN

- 8

b) óxido de hierro 71, 78

oxidulo « * 128,08

c) Óxido de hierro 71, 93

oxidulo « «

Por esto las muestras analizadas se acercan mu- cho á la composicion teórica Feg O4 que correspon- de al 69 por ciento del -óxido y al 29 “por ciento del oxídulo de hierro.

2). Un poquito distante del centro se mezcla el cuarzo con mica óamfíbola y minerales de cobre. Aquílos cristales octaédricos son ma s numerosos Su color es.negro de hierro; la raspadura tambien negra; la atraccion del iman muy enérgica. El re- sultado de tres análisis hechas con cristales muy bien formados y completamente limpiados de ma- : terias adherentes, fué:

a) Óxido de hierro 73, 48 -

- OxXídulo a. 26, D2

b) óxido de hierro 74, 89 oxídulo « » 25, 11 E

c) óxido de hierro 75, 37 ; E de oxídulo «« « 24, 63

. ó

Para convencerme si la composicion del centro de estos cristales variaba de la de las partes esterio- res, rompí un cristal grande que no mostraba en su superficie vestigio alguno de color rojo (tampoco su raspadura), de un peso absoluto de 5, 119; separé despues el centro de las partes esteriores y ensayé las dos, una por una. A

a) El centro mostraba:

óxido de hierro 71, 03 oxídulo « 28, 97 b) las partes esteriores: Óxido de hierro 76, 79 oxídulo « « '

pa O c) al fin analicé tambien toda lamasa restante, y

allé: óxido de hierro 74, 38 oxídulo « « 25, 62

Estas análisis dieron la prueba de que la compo- sician del centro era diferente de la de las partes es' teriores, . y que el centro correspondia mas á la com- posicion teórica de hierro magnético. Sin duda te- nemos aquí una metamórfosis, y puede -muy bien ser cierto que ella se halla verificada sucesivamente del interior al esterior; de modo que, .si fuese posible ha cer separar el cristal en muchas .capas octaédri- cas, cada una tendria otra composicion y cada vez mé- nos oxídulo, en proporcion quese acercase al esterior.

C los márgenes de las vetas, mas hácia la superficie de la tierra, se disminuye la.dureza de los cristales y tambien algo el peso absoluto. La raspadura no queda negra ya en la superficie; se acerca al rojo, aunque en él interior queda siempre un polvo negro. Tambien disminuye la atraccion del iman. Los resultados de mis ensayes con estas ma sas son los siguientes: ada

a) un cristal bastante grande sacado de una ma- sa compuesta de cuarzo, mica descompuesta, actino- lita, jo y A una raspadura negra, algo rojiza; el centro una negra; peso absolu- to—5, 09. La análisis de todo el-crisial daba:

-Óxido de hierro 77, 18

óxidulo « « 22,

.b) Tres cristales, que mpañaban al último é indicaban las mismas propiedades, fueron separa- dos-en partes centrales: y esteriores.

1) el centro constaba de:

óxido de hierro 73, 53

OxXídulo « « 26,47

2) las masas esteriores de: óxido de hierro 80, 41. oxídulo « «u 19,53

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E

c) Tres cristales con una raspadura roja negruz- ca en la superficie, pero con una negra, algo rojiza en el centro, sacados de una "masa consistente de cuarzo, hierro pardo y malaquita, demostró: :

Óxido de hierro 81, 72 óxidulo« « b

Resultó mal un ensaye con un material en que es- om separado el centro del esterior de estos crista- es.

d) Una mezcla de algunos octáedros sacados de cuarzo y ostentando una raspadura muy roja, en el interior, negra, muy rojiza, y siempre bastante mag- netismo, dió:

óxido de hierro 84, :37 Oxídulo« « 15, 63

e) Se rompió una cantidad de cristales casi igual- mente e con la misma raspadura, de un peso absoluto de 4, 98—5, .07, en la superficie algo joro- brdos, sacados del márgen de la veta, no léjos dela superficie de la tierra. Lamitad de esta -cantidad fué unida; de la otra se separaron las partes del cen tro (que mostraba una raspadura bastante roja y al- gun magnetismo), y del esterior (que ostentaba una

raspadura muy roja y poco magnetismo). Así se han hecho 3 análisis.

1) La mezcla de las mitades no separadas, -dió:

óxido de hierro: 87, 62 ' oxídulo« « 12,38

2) la de los centros de las otras mitades:

Óxido de hierro 82, 74

oxídulo« « 17, 26 3) La de las partes esteriores de las últimas mi- UA ES

óxido de hierro 91, 11

oxídulo « « 8, 89

Tadas estas análisistrevelan que el hierro magné-

E jaa nd " de ts

e

tico era el estado primario de los cristales analiza- dos, cambiados despues de tal modo, que la meta- mórfosis era mas completa en las partes esteriores que en las interiores, y tambien mas rocedida que en las cercanías de los márgenes de las vetas y de la superficie dela tierra, que en el : centro de las mismas vetas.

Era para mí, naturalmente, de interes saber Si aún se hallaban cristales tan cambiados que no tu- viesen ya oxídulo de hierro, sino que consistiesen

e óxido. En elinterior de la veta no he encontra- do tales cristales; pero mis esperanzas se han cum- plido respecto á los lugares donde las vetas han aparecido en la superficie dela tierra. Ahí se ha- llaba, en los huecos de la masa metalífera, una can- tidad de cristales octaédricos, desnudados por el agua, siendo la superficie y el centro de un color com- pletamente rojo, como el hierro oligisto compacto: en parte sueltos, en parte todavía pegados á otras pie- dras. La superficie era lisa, Ó áspera, y cubierta

de pequeñas jorobas,. Es verdad que muchos de

los cristales tienen tambien siempre un contenido de oxídulo de hierro, principalmente en el centro, mostrando con tal motivo, aún todavía, un poqui- to de magnetismo. Ll resultado de las análisis que he practicado ha dado lo siguiente:

a) Un cristal muy bien formado, cuya superficie era algo áspera, mostrando en el esterior y en el interior un color y raspadura completamente roja y solo muy poco magnetismo, sacado de una mez- cla de actinolita, mica y malaquita, constaba de:

óxido de hierro 95, 18

oxidulo « « 4, 82 b) Tres cristales de las cercanías del menciona- do, con sus propiedades iguales á aquel, cuyos centros y partes esteriores estaban separados, pro- dujeros el siguiente resultado: : 1) en el centro: óxido de hierro 93, 47 oxídulo « « S 2) en sus partes esteriores:

died

2 -—

óxido de hierro 98, 77 oxidulo « «

c) Un cristal grande, cuya superficie era muy sóli- da, de un color rojo, en elinterior de una estructu- ra casi compacta, sin magnetismo sensible, mostra- ba en su centro solamente 2, 83 por ciento de oxí- dulo de hierro; en sus partes esteriores apénas al- gun vestigio de él. Este cristal fué sacado de una A compuesta de cuarzo, -mica descompuesta,

ierro pardo y malaquita. En el cuarzo he hallado huecos correspondientes á octáedros, en parte casi vacíos, en parte con algo de hierro oligisto ocrá- ceo. El último era muy flojo y mostraba á vecesuna testura celular correspondiente á los cruceros del octáedro. La composicion era óxido de hierro, sin ningun vestijio de oxídulo. En la misma piedra se ha-

llaban tambien cristales que revelaban tener magne-

tismo.

a) Al fin he analizado algunos cristales completa- mente compactos, sin vestigio alguno de magnetis- mo, ni en el centro, ni en el esterior, de color igual- mente rojo, de un peso absoluto de 4, 87 y una du- reza de cerca de 3—4, queestaban sueltos en la su-

7 perficie de la tierra, sobre la cual no he hallado nin- gun contenido de oxídulo, y que representan la completísima metamórfosts de hierro magnético en hierro olijisto.

Las consecuencias de mis ensayes mencionados son las siguientes:

1. El míneral descrito es completamente idéntico al que Breithaupt ha introducido bajo el nombre de «martita». :

2, Este mineral no tiene una composicion quími- ca constante, pues varía entre la composicion Fé3 04 (31 por ciento de oxídulo y 69 p. c. óxido de hierro) y Fe2 03 (hierro olijisto ú aida de hierro).

3. an observado casi siempre simples .octáe-

OS; TAras es caras del cubo.

44. Los cristales tienen en su centro un contenido fre id del oxídulo de hierro, que en sus partes es- ores

PM MPB

5 0

El magnetismo del mineral y de sus partes se- PE dependen del contenido del oxidulo de hier- ro; por cuya razon es mas considerable en las par- tes centrales que en las esteriores de los cristales.

magnetismo se hace tambien sensible si las partes esteriores del mineral son cambiadas comple- tamente en hierro olijisto y el ir her todavía una cierta cantidad de oxídulo d

6. Del contenido del oxídulo Aspéndan tambien el color y la raspadura del mineral, que son tanto mas a cuanto mas oxídulo de hierro tiene éste; mas

rojas, cuanto DA. es el oxídulo de hierro. De las propiedades ya expresadas, se deduce que el color y la raspadura de las partes interiores y esteriores son diferentes, de modo que las interiores son mas Moi

Y estructura de las masas, que son mas ri- cas de oidnlo de hierro, es hojosa, con cruceros correspondientes al octáedro; la fractura, concóidea ó desigual; el lustre completamente metálico. Cuan- do el mineral contiene ménos oxídulo de fierro, el

ustre metálico es hop completo; pero queda una rich hojos

En las masas can poco oxídulo desaparece dicha fractura, y la apariencia es petrosa

8. A veces los cristales han dead de la masa de la pb po huecos con los contornos de un oc

Las caras mo aparecen en ciertos casos oénposidas de Hs de ocráceo, Ó los huecos son llenados de este cuerpo.

2. El peso absoluto denia un poquito en ma- sas que tienen ménos oxídulo; varía entre 4,87 y 5,123; al mismo tiempo disminuye la dureza, la cual Reni entre 3—6

El mineral se halla en vetas que se encuen- tan el gneiss y las rocas amfibólicas. Los mine- ales de que está acompañado, son: mica, cu uAarzo, rad ¡sect pardo, actinolita, amfíbola y mi- nerales de cobre (malaquita, cobre abigarrado, co-

bre sulfúreo, etc.).

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11 En el interior de la veta y mas abajo de la su- perficie de la tierra predominan las variaciones que tienen una mayor cantidad del oxídulo de hierro. El mineral contiene ménos del último .cuerpo en los márgenes de la veta y cerca de la superficie de la

tico, que se conocen pe su raspadura, su magne- tismo y sus eros e S. El grado de la metamórfosis es muy variable; hay

an cambiado, y despues sucesivamente en gradacion descendente las esteriores. . Estos hechos están completamente conformes con los observados en minerales correspondientes de otros países, que se hallan en lavas, granitos, gneisses, calizas, pizarras talcosas ó cloríticas, are- nisca, etc. Por esta razon me parece que tambien

roe no puede ser una pseudomórfosis segun hierro magnético, porque está aquel acompañado de am- fibola, creo debe ser refutada completamente por la ra de que el mineral se halla en la sier- ra de oba

No se dan nombres especiales á las pseudomór-

«Martita» no está representada una especie pro-

. p pla, y que este nombre puede quedar solamente como un recuerdo histórico.

4

hechos en ella, me confirman en la conviccion de que he desembrollado esta exposicion. |

APÉNDICE.

La nueva localidad del mineral descrito, que me- rece ser mencionada en los manuales de mineralo- gía, no es la única en donde tales cristales se en- cuentran en la República Argentina. En el catálo- go de los minerales y rocas espuestas en 1871 en

Juan. No me ha sido posible con ir muestras de esta localidad; pero si mi deben Tas satisfecho, no dejaría tompoco-de hacer una descripcion del espresado mineral.

e recibido nuevamente cristales exelentes entre una coleccion de piedras sin valor de la provincia de Santiago del Estero. El portador no me ha dado noticias exactas de la localidad; pero me ha prome- tido una mayor cantidad de este material que debe existir ahí en masas muy abundantes.

Los cristales recibidos son octáedros de una lar- gura casi de una pulgada; el color y el polvo com- kelo rojo; lustre mate, á veces algo meta-

ide.

Desgraciadamente no he tenido hasta hoy el tiem" po necesario para analizar uno de los lindos cris- tales. Espero la oportunidad posible de visitar la . localidad en donde se encuentran. En todo caso, daré en este periódico noticias mas esplícitas del mi- neral cuando haya recibido mas material para mis ensayes.

SOBRE LAS SOLANACEAS LYCIUM ARGENTINUM NOV. SPEC, LYCIUM CESTROIDES SCULECHT., Y UNA PLANTA HÍBRIDA FORMADA POR ELLAS.

POR

Jorge Mier onymus (690N LÁMINA).

Segun mis conocimientos todavía ni siquiera se ha encontrado en la naturaleza, ni formado artificial- mente en los jardines botánicos una híbrida del gé- nero de las familias de las Solanáceas Lycium L; miéntras que ya se conocen híbridas de algunas espe- cies pert ientesáotros géneros dela misma familia Es sabido que principalmente las especies de Nicotia- na Tourn. y Datura L. producen con facilidad híbri-

as entre sí. Pero de una híbrida de las especies del

planta híbrida de que trataré, en un cerco dela cha- cra Germania de la Merced, situada á la orílla de-

cestroídes, especie muy esparcida en el Sud de la América Meridional y descrita pri 5.

guaedamin aliquot Solanacearum genera et species, in Linnaea, Journal fuer Botanik in ihrem ganzen Se T. 7. 1832 pg0). Esta híbrida es interesante, especialm los parientes pertenecen á muy diferent género Lycium L. El 3

ente porque secciones del Lyctuum argentinum spec. nov. se une al subgénero Macrocope Miers, que se caracteriza por el tubo de la flor mas corto que los

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lóbulos ó lacinias de la corola, y por sus estambre y estilo largamente sobresalientes del limbo de be lacinias desplegadas de la corola;

vides TETAS, á la seccion Brachycope Miers

lindrico y á veces poco Hilado. y comparativa- mente muy pequeñas las lacinias, no alcanzando ni á la mitad del largo del tubo.

La primera planta que considero-como el padre de nuestra hibrida— el porqué lo dd pron- o—¡ué pra peor con el Lyc e Schlecht PeÓs bh

os cierto que los ejemplares orijinales que hay ennuestro Museo Bo- tánico con la determinacion de Grisebach, pue- den pe Ped la descripcion ds duties dal, al L. cilia

Ademas, se A pensar que nuestro Lycium argentinum es identico al Lycium e Miers (Iilustrations of South A merican Plants pg. 129 da 72 A A.). Sin eml argo, la forma de las hojas que repre-

4 4 A 4 A

de ce E 4

e e

nosan, tienen «cilias», ó sea, pequeños pelitos. No obstante, el largo de las sr ela corola es en el Lycium argentinum NOV. spec., comparativamente mayor, y no pertenece dela vegetal á la seccion Me- e.

a aliado que con todas las otras especies del mismo género es la nuestra del ru scoparium Mters (l. c. p. 134 N.S 65)— planta que aparece en muchas formas segun este dolina autor, pero «bajo las cuales me parece se ocultan algunas especies

como variedades del Lycium scopariun, y con la

Ss des lineales, ni al pos um vásin Mters (l.c. p. 1386 N:9 67), q ue tiene corolas azules.

Respecto á la Sin planta que Populo como madre de la híbrida, ella es bastante conocida y no tiene a con los cuales pueda confundirse. Daré sin

mbargo, en lo sucesivo, 4 mas de la de la otra planta y la de la híbrida, una descripcion de aquella (como es de costumbre entre los botánicos científicos) en len gua latina, para que el lector pueda él mismo hacer la comparacion de los caractéres diferenciales de estas lantas y comprender mejor de qué manera se com- inan ellas en la híbrida.

En cuanto á la misma planta híbrida, es de notar

qu cuando ella no fiorece noes fácil distinguirla nos eos mas pequeños del Lycium ces- rolls Schlec

e oajo, la Alposición e las hojas en los ra-

"mos y la ramificacion, todo el hábito, en fin, de am

bas plantas, son muy semejantes, no pudiendo mi-

¿rd

A

36

rarse al primer golpe de vista las propiedades dífe- renciales y minuciosas, v. gr., los pequeños pelitos en los bordes de las hojas, de los que carece el Ly- cium cestroídes Schlecht, como igualmente las espi- nas que constantemente se notan y que son tallos acortados en los ángulos de las hojas correspondien- tes á los tallos de innovacion del Lycium cestroi- des, miéntras queen la híbrida es casi general la falta de esas espinas.

Es por esto que calculo que el Lycium cestroídes Schlecht. sea madre de la híbrida, y no vacilo en lla- mar á esta última con el nombre de Lycium argen- tino-cestroides (1), no obstante que solo la produc- cion artificial de la híbrida podria servir como prue- ba de mi cálculo.

De muy diferente manera se presenta esta planta híbrida cuando está floreciendo. Fácilmente se la distingue por sus flores del Lycium cestroides Sch- lecht. Encontramos en ella lo que se llama científi- camente una fusion total de los parientes. Los ca- ractéres de estos se han sucedido en la híbrida de la misma manera que la influencia de las seña- les características de cada uno se marca en la flor de aquella: influencia de la que ha resulta- do una forma verdaderamente intermedia, y de la que no puede decirse si es mas semejante á la

el padreó á la de la madre. El color fundamental de los pétalos de la flor híbrida es azul celeste, miéntras el del Lycium cestroides Schlecht. es vio- lado, y el del Lycium argentinum spec. nov., blanco. Las marcas violadas en forma de red, que tienen los pétalos de la forma genuina del Lycium argentinum spec. nov., vuelven á la híbrida; pero son ménos pronunciadas que en el padre.

Las proporciones entre el largor del cáliz y sus lacinias, y las entre el tubo y las lacinias de la co- rola, son enteramente intermedias; de modo que si no supiésemos que la planta era híbrida y la estimá-

(1) En esta mansra de llamar á las híbridas quela el nombre del padre adelante del de la madre.

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semos como una especio propia, la tendríamos qué incluir al subgénero ó ála seccion pr que

almente

Limhres y estilo. En la híbrida los estambres ma- yores sobresalen al limbo formado por las lacinias de la corola, miéntras que los menores solo alcanzan hasta él (fig. 6). En el padre todos los do geni- tales sobresalen largamente del limbo (fig. 10), y la

madre los tiene á todos enteramente encerrados en- tre el tubo de su corola (fig. 13).

Respecto á la disposicion de las flores, se acerca mas la híbrida al padre que ála madre. Nunca encon- tramos una aglomeración tan abundante de flores,

e modo que se forma una Rs umbela, como en las puntas de las ramas floríferas del Lycium cestrot- des Schlecht. Al contrario, “se hallan flores solita-

El color de Pe bayas pci de la híbrida es es- carlata, como el de las bayas del padre, miéntras nen mas oscuro, coccíneo Ó purpúreo. etapa el color de las bayas aun no maduras, meja mas al de las frutas no maduras del Ly ycium cestroides Schlecht.: de suerte que tenemos aquí una predominacion en las influen -

4

38

y no bien formados. Solamente una pequeña parte de ellos se manifiestan, vistos con el microsco io, sanos, y al parecer tienen la facultad de fecundar. He encontrado, por lo ménos en los estigmas de la híbrida, pólen que habia brotado y cuyas prolon- pines en forma de canuto entraban en el tejido

- Ba, que tanto cuesta y atormenta á esta República

—la

alguna especie de Bombus, que he visto ha visitado las flores de ambas plantas parientes; ó talvez alguno de los picaflores que en aquella chacra se ven fre- cuentemente volando de flor en flor, buscando pe- queños insectos y libaudo la miel que se halla como secreto en el pistilo, ha facilitado el empolvoramien- to del estigma, con pólen.

an ahora á continuacion las descripciones exac- tas de los parientes y de la híbrida. *

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e “LYCIUM ARGENTINUM HIER. NOV. SPEC.

En LYCIUM CILIATUM GR. PLANT. LORENTZ. PG. 168 O 618 NON SCHLECHTENDAL, LINNAEA. T. 7. PG. 69.

SS

Frutex inermis, AMOS rami ramosi ratnulo8l-

matis, quibus interjecta esí (aceras cinerascens in vetustiore eN pallidior in jun

Lines illee elev ad nserñocinó? Oli jangunidr invicem et Deol seu gibbus extus convexum __apice subtruncatum et concaviusculum persistens A quod folio delapso ramos reddit tubercu-

OS.

Follai in ramulis basique ramorum cion eee contraria vel opposita; ceterum per ra isposi- to 2/5 vel 3/8 sparsa, olla ¡ca late ovata, interdum quasi subcordata, semper anguste in

pende bere atenuata, hinc in ovalem vel in anceolatam formam vergens et altero latere in sub- pda O maximorum foliorum 3-3,5 cm. longa 2 cm. larga, minimorum 0,5 cm longa 0, 3 Pc omnia in brevissimum e acu- tum sensim aut subito od v. subobtusa, ner-

dee midi a PEI

qa

Flores in ramulis abbreviatis 1-2-foliatis vel aphy]-

lis, apices versus solitarii, basin versus interdum, 2-3 in cymam contractam aphyllam dispositi, pedun- culati; pedunculis calicem subeequantibus vel lon- gioribus 4-6 cm. longis, prius erectis, dein deflexis PON (pilis glanduliferis ineequi- ongls). Calix profunde 5-fidus urceolatus nervis medianis subprominulis, glanduloso-puberulus, 4-8 mm. lon- gus laciniis mox brevioribus subtriangularibus, mox longioribus,acutis, dorso glanduloso-pilosis, margine dense ciliato-glandulosus-(pilis, utut in foliis, pluri- mis in apicibus glandula minuta terminatis). Corol- la extus preesertim in nervis subglanduloso-puberu- la, margine glanduloso-ciliata v. subglabra, calice duplo longior, infundibuliformis, laciniis limbi dein reflexis, ovatis, subacutis vel obtusiusculis, albidis, basi macula viridi preeditis, usque ad medium reti- culato-venosis, line1s tribus violaceis ramificatis (ra- mulis angulis acutis subeuntibus, confluentibus); tu- bus laciniis brevior, calice inclusus, virescens, extus interdum lineis 5 violaceis in nervos medianos laci- niorum ecurrentibus maculatus, basi extus annulo glanduloso-pubescenti cinctus; intus fauce inter puntos insertionis staminum barbato-villosus (pilis articulatis, simplicibus, eramosis).

Stamina insequalia 2 longíiora 3 breviora cum sti- lo longe exserta; filamenta albida, apice subviolas- centia, basi incrassata, supra insertionem annulo bar- bato-villoso oblique cincta, villis faucem claudentibus. Antheree ovatee vel-subhastato-ovatee, flavo- albes- centes. Stilus albidus, filiformis, stamina majora su- baeequans. Stigma capitatum, subbilobum, viride. Bacca subglobosa v. globoso-obovoidea, immatura víridis, deinde albido virescens pitida, denique matu- ra punicea, calice haud findente vix aucto fulta, laci- niis recurvatis apto longior, gustu salso. Semina nunc poca, nunc plurima (5-30) subsemiorbicularia, dorso convexa, ventre subemarginata, leviter rugulo- sa, subnitida, albida.

Embryo ceylindricus, annularis.

: A

sa iii

Habitat in sepibus fruticetisque prope uremb Cór- dove etin predio «chacra Germania de la Merced» circiter 10 Kilometra distante ab illa urbe Reipubli- ce Argentine, ceterum verisimiliter frequens ad ripas fluminis «Rio Primero» alior umque provincise .Córdovee

Floresitk mense octobri usque ad decembrem.

Jncole hujus plante fructui florique nomen ver- naculum imponunt “comida ó flor de vibora” di- cuntque baccas ejus a serpentibus devorari, sed ho- mini veneniferas esse. ont polymorpha que pl eo in varietatem

rosam: foliis paulo latioribus, quam in for- ma genuina, Dia laciniis calicis lanceolato—

subulatis, petalis albidis, nervo mediano fauceueq hellibua: as violaceo- -reticulato-maculatis, ova- to- lanceola

he AR sepibus irallcciaada scandens prope urqem ov

LYCIUM CEST ROIDES DAL IN LINNXAA VOL. 7. 1832 PG. 70

Frutex 1—3 metra A raro arbor humilis 4—5 metra altus, ramosus. Rami r amosi ramulosique, recti vel subfiexuosi, incurvati, subpendentes, cylin- drici, juventute pallido-virides, dein albo-cineras- centes, eetale rhytidomate subfusco rimoso tecti.

Folia in basi ramorum opposita, vel subfascicula- e ceterum per ramos validíores . dispos A l0ne spi- ree 2/5 rsa; ra- ll in Bpinas transformati, seepius basi lun so litarium, vel ea foliorum Oppositorum gerentes, quo- rum ex axillis secundo anno proveniunt ramuli ab-

breviati folia 2-5 gerentes; deinde horum pars ¿isapicem versu disposita in inflorscentiam exit, pass tertio anno vel foliis delapsis hasim spina-

AS E

rum tuberculosam reddit nec majora incrementaca- pit, vel ramis elongatis se innova

Folia gustu subamara, pis petiolo vix Ssex- tam vel septiman partem laminee uante, supra ¿ plano, subtus convexo; púlvino seu Abba parvo fere semicirculari; laminee e re dlrs la- te lanceolatee cutrinque acute 14— longe . 5—6 lar di miforascina _ramulos- que abbreviatos | asi asealicía 1—3 cm. longae 0,5—2 cm. large, nes O nervis úniltide primariis ARES prominentibus

Inflorescentise eymoso-capitulata, in axillis folio- rum minorum floribus paucis vel plurimis (circiter 2-14) raro flore solitario in spicam dispositee. Magna copia florum frequentissime ramorum apices ornantur, quum omni ramulo, ex omni axi- lla superiore rami provenientes, insident plures eo- rum fasiculi, seepe in ee congesti, umbe- lam spuriam simulante

Flores peduncalasi "Pedunculi in flore calice breviores vel eum subeequantes, in fructu longio-

sis, tubulosus subcampanulatus, tubo glabro den, dentibus subtomentosis, ciliatis (pilis

1s) ma, ribus, acutissimis, fere subulato—acuminatis, brevi- bus; sub anthesi 5-6 mm. longus, viridis, vel violas-

Corolla extus glabra, tubulosa, 1,5—1,6 cm. lon- ga, calida ter longior, dr Parte basali tubi ca- lice inclusa, virescente, intus supra loca insertio- nis staminum puber erula cpilis articulatis, subfurca- tis). Limbusbrevis, suberectus, oBtuse 5-lobus, lJo- bis subtomentoso-marginatis (pilis s articulatis, ra- pu longis, sequaliter latis, obtusis, subro- tundat Genitalia inclusa.

HR MG Y

43

violacea supra locum insertionis annulo puberulo

-(pilís articulatis, eramosis, simplicibus) cincta sub-

virescentia ; Stilus staminibus maximis paulo brevíor, albidus vel subviolacens. tigma capitatum, bilobum Bascaobovato-globosa, ollos lateraliter fisso, pau- Julumque aucto vix semia amplexa, 7 mm. longa, mm. crassa, immatura viridís, deinde apice subvio- lascens, tum colore puniceo, denique matura Ccocci- neo se tingit, succulenta. Semina plura 4-15 in bacca matura, COmMpressa, varíe angulata forma ungulee Gi subsimilia. Embryo cylindricus, an nula: Habitat in Brasilia Asun, Repubica, EogUOyo, Republica Uruguaya, Republica a Argenti Prope urbem_ Cordovee rara in fruticetis ad ripas fluminis «Rio Prim lorescit a mense octobri pe ad Seite u

LYCIUM ARGENTINO-CESTROIDES HIER.

utex metrum altus, ramosus. Rami ramosi vel

ve, eruli, «setate glabri cinerascentes, sursum Mute insertionis cujusque folii subcylindracei vel subangulati, angulis linea paulum elevata, «etate solubile, ab ipaprnoha Ve deorsum currente, 1n- terdum evanescen

- 1. Ramuli abbr evian, asciculato-folisi, vel raro in

axillis foliorum inferio

inas breves” a hyl- : as 5 mm. longas la rorinan, Ñ

sel Mill cono

Folia per ramos crassiores spira 2/5 per tenuio- res Spira 3/8 sparsa, basim versus opposita paribus contrariis, vel sa in ramis abbreviatis sub-

tica, subo se raro sub Maa aria; 2ibré vel ner- vis 'subtus prominulis parce puberula a (pilis brevis- simis, articulatis, simplicibus, eramosis, raro rami- ficato-furcatis), maximee 6—7 cm. longee, PO cm. large; minime 1,5 cm. long 1 cm. largoe; omnes in petiolum quinies vel sexies' lamina Dreiloram, e dd supra planum, subtus convexum sub- aten

Flores in axillis ramulorum et ramorum apices versus solitarii; bases versus insident in axillis

lam internodio basali cujusc ue axis generaliter io evoluto tumque pedunculo floris axillaris axi primariee par- tim coaiito ea dis po Pub fili- formes, puberuli, 8—11+c ny apo

Calix Hines lsto-abaloera 56 mm. longus, ir- regulariter 5-dentatus, puberulus; laciniis linearibus, A: e baccam maturam «equantibus,

rev

p 4 ln o £ p += S G o = fo e] E 3,3 - > E 5 E = -.0 E to -O

cb y.

Corolla ] is; laciniis azureis ciliatis (ciliis pe paa 1—3 cel- lularibus) ceterum glabris subtriangularibus obtu- siusculis 5 5—5,5 mm. lo ongis, ES 2d tubo

,9 mm. longo; apice 3m basi 1m mplo, intus clare azureo, venis 15 violaceis ramificatis re- reticulato—lineato, extus apice clare azureo basi albescente, intus inter insertiones staminum barbato (pilis simplicibus, articulatis 3—4 cellulis cylindricis compositis).

Stamina ere Seg majora subexserta, minora limbum attingunt; filamenta azurea a primo tertio tubi libera et basi auuulo barbato cincta (pilis simpli- cibus, eramosis, articulatis, 2-5 cellulis Unas antherae albido—flavescentes hastato—ova

tai n=

> AR

Stilus stamina subeequans, exsertus, filiformis, bidus

idus. >

Stigma subbilobo—captatum, viridis. Bacca immatura viridis, matura punicea, obovoi- ea, Y. subglobosa calicis tubo interdum lateraliter sso, paululumque aucto laciniisque ejus recurvatis emiamplexa, vel subinclusa,5-7 mm. longa 44,5. din. Crassa. .

emina pauca (3-4) sordide albida, compressa, sub- emiorbicularia, reticulato-rugosa, dorso CONVOXA, targine subrotundata, vix angulata, ventre sube- aarginata,. E

mbryo bene evolutus, annularis, cylindricus. Adest exemplar unicum in predio «Chacra Ger- aania de la Merced» circiter 10 Kilometra distanti b urbe Cordova Reipublicas Argentine ad ripam extram fluminis «Rio Primero.»

Florescit a mense octobri usque ad finem de- embris.

EXPLICACION DE LAS FIGURAS DE LALA MINA

LYCIUM ARGEN TINO-CESTROIDES.

ig. 1. Un ramo con flores; tamaño natural. Fig. 2. Una inflorescencia cimosa anómala, los jp- de : As

' pequeña de cuyo ángulo sale; tamaño natura]. IS. 3. Un par de hojas Opuestas, en el ángulo el uno hay dos bayas: una madura, otra verde: ta- taño natural. * Fig. 4. Otra bava madura, que contenia muv po as se . las, se ha quedado por esto pequeña, y se ucuentra enteramente incluida e el cáliz; tama 12; taman atural. 8 2; Ss ARIES «e ] +3 si Fig. 5. Cáliz con el estilo y estigma, sacada

A e

AAA RA

la corola; figura iS o aumentada, el tamaño na- tural marcado al lado.

Fig. 6. Corola de la flor con Jos estambres y el es- tilete sacado del ode enn aumentada; el tamaño

natural marcado a

Fig. 7. Flor con bs bario y limbo desplegado.

Tamaño natural al lado

Fig. 8. Estambre mas y ménos tres veces aumen- tado; tamaño natural al lado.

LyYciuM ARGENTINUM NOV. SPEC.

Fig. 9 Florcon tubo abierto y limbo desplegado; pS aumentado; tamaño natural al lado . 10. Flor entera despues del Ariel e del preto tamaño natural señalado al lado. Fig. 11. Un pedazo de un ramo con una hoja y una baya madura; tamaño natural.

LYcIuM CESTROIDES SCHLECHT.

Fig. 12. Flor con tubo abierto y limbo desplegado; poco aumentada: tamaño natural señalado al lado. Fig. 13. Flor entera; tamaño natural marcado al

d EN o

ra

POBRE EL SISTEMA DENTALDELOSLORICARIOS

POR EL Dr. HM. Weyenbergh.

Los pescados interesantes de la familia arriba mencionada han sido el objeto de un estudio detalla- do cuyos resultados he publicado en el Periódico Zoológico Argentino, T. II, P. 63, etc. Lam. II-XI. La especie que en particular me ha dado el material

ese estudio es el Hypostomus plecostomus L., la «vieja del agua».

Entretanto he consagrado un estudio especial al sistema dental de estos pescados y estendido mis” «averiguaciones tambien sobre otros Loricarios. |

LAcEPÉDE ha distinguido la familia de «los Lorica- rios 6 Siluroides corazados, en dos subfamilias: los “Hypostomos y los Loricarios verdaderos. La 'pri- «mera subfamilia, los Hypostomos, son caracteriza- ados por una segunda aleta dorsal armada de una so- “la rayita: ellos no tienen, como la otra subfamilia, escudos al vientre, y el intestino está enrollado en forma de. espiral, es doce ó quince veces mas largo «que el cuerpo. Los verdaderos Loricarios, al con- “trario, no tienen mas de una sola aleta dorsal, y lle- wan tambien pegado el vientre, siendo el intestino de “tamaño regular.

:- - He tenido ejemplares de estos dos tipos para mi - »estudio sobre el sistema dental, es decir, delos Hy- - ¿postomos, Hypostomus plecostomus L., y de la de q is Loricarios, —Loricaria maculata 0.

Principiarémos con la descripcion del sistema dental del H. plecostomus L.

. Miéntras que los huesos palatino y maxilar supe-

. Tiorno son de gran importancia por causa de su

* e és

(1) Véase para el primero: Limx. Mus: Ad. Frid. Tab. 28. fig. «AGRONOV- Js. lchih. Tab. 11 fig. 1. 2.; y para el segundo: oo h Tab. 395. ñg.1. 2-Gronov. Mus, Jchih. Tab. IL.

48

orma ve la mayor parte delos siluroides—el márgen supe- rior de la boca, llevando los dientes de que vamos á tratar. La forma de este dues: A es mas Ó ménos pta Pra co, relacion á su tamaño estos huesos no a a “pesados por causa de su gran cav terna En la línea lada del cuerpo, los dos huesos intermaxilares están pegados el uno al otro por me- dio de una masa de fibras elásticas que forman un ligamento muy fuerte. Una continuacion de este li- amento coloca cada hueso intermaxilar en la parte

ueso intermaxilar está fijado suficientemente y que- E mismo tiempo bastante libre en sus movimien-

“El hueso maxilar Sn está unido tambien de la misma manera al hueso cuadrado inferior A sce

e he dicho ya, el intermaxilar tiene una forma triangular esférica; el ángulo mas agudo es el ester- lado mas corto el que está Hl frente del Pp Juiso pios ala ar Se podrian distinguir en es hueso tres superficies: la superior que está di rigida habia, los a nasales v maxilares E la segunda superficie mira hácia atras, y la tercera es la que lleva los dientes y podria Mid ros a superf cie inferior. Leviériarido los dientes y la pulpa cad hago rodea, se ve que esta superficie se muda en apertu elíptica y que toda la catidad interna del hue eso está llena de vasos capilarios y fibras elásticas entremez- clados con algunos nervios pequeños. Estacavidad es tan grande, que las paredes se ponen muv delgadas

- tiblemente descendiente, y tanto,

El número de los dientes de cada lado es mas ó ménos de sesenta, y han fijado, sobre todo, mi:aten- cion, por su estructura y desarrollo particular des- conocido ó poco conocido hasta ahora.

Estos dientes tienen la forma de ganchos irregula- res en forma de S. La raíz está fijada al márgen an- terior de la abertura que limita la cavidad interior, y los dientes mismos están colocados de tal manera, que los puntos ó extremidades agudas se dirigen al inte- rior de la boca.

Cada diente puede distinguirse en tres partes dis- tintas: la raíz, Ó parte basal, la parte mediana, y la punta. La parte basal descubre claramente una ca- vidad pulpal que puede ser vista hasta mas léjos de la primera corvadura dela S. La segunda parte es pequeña y muy trasparente, un poco hinchada, y ter- mina en lasegunda corvadura dela S. rodeando la base de la punta aguda, que está compuesta de una sustancia córnea, .algo parecida al jitin del esqueleto cutáneo de los insectos. La parte trasparente mues- tra, no al centro, pero mas al lado interno, una. continuacion muy angosta de la cavidad pulpal; la punta, al contrario, es maciza y de color pardo-os- curo. -

Los dientes están implantados en un tejido san- guíneo que cubre toda la superficie interna de la pa- red superior de la cavidad del hueso intermaxi ar. Mas a ba de cada diente se ve una fila completa de dientes desarrollados en graduacion casi impercep-

] ue si un dien- le se quiebra ó se pierde, el siguiente ocupa luego su posicion.

mente: el mas desarrollado, es decir, el que sigue al diente funcionante, ya está perfectamente dispuesto

tan pronto como sequie- bre; su punta está generalmente libre, de manera

levantarse y ponerse en ] antecesor ocupaba ántes.

A

Los dientes siguientes están dieta desarroi- lados: la corvadura desaparece, de manerk que pronto. los dientes son derezhos, E y mur po- queños. Asi, continuamente se renu a E ¿ienao siempre los nuevos de abajo li: icia “ari ¡ba. He con- tado de diez ¡ 1»,ve de estos dientes distintos, el uno bajo del otro, y á estos siguen otros mas ru- dimentarios, y tan pequeños, que ya no se pan eh sin microscopio. Por consiguiente, la ca- idid del hueso intermaxilas está completamente Mena de estos dientes, y los gérmenes, que, cemo ne dicho, están E de un tejido de fibras elás- ticas, pequeños ramillos de los nervios y vasos capilarios

reemplazar al quebrado, se hace simplemente por la propia a som Bor su sustancia córnea.

Así mismo, cua se quiebra. un diente en el ea muerto, “y siguiente e levanta inmediata- mente por la misma elastici

La fragilidad de cm dieñles ueha, fuen pues,

uede

tos animales se alimentan de sustan::as pombsa mas ó ménos podridas. medios emplares ( que re- cojí, encontré algunos al reded 6y de Di r de caballo que estaba estrictos Pe el Rio Primero. Parece que el acto de comer de esta clase de ani- -males prada cd bien el nombre de succion, que de portan en 0 “agregar algunas pocas eeh so- bre el hubdo maxilar inferior, y sus Como en casi todos los pescados, oe y pá- jaros, el hueso maxilar lirios se compone de tres partes, por mas que el hueso sea bastante grande, es muy liviano á causa de su cavidad interna. La union de sus tres partes es muy distinta aun en los individuos adultos. Es una masa huesosa ir- regular, que tiene en su parte lateral un mango

articular, presentando una forma semipiramidal con la base dirigida al interior; la base se junta al

PTE A

¿A Ry e

hueso angular, y por una pequeña parte tambien al dental. La estremidad lateral de dicho mango, Ú la punta de la pirámide es hendida, por una 1NC1SION profunda que presenta la faz articular para el hueso cuadrado inferior. El hueso angular es, pro- piamente dicho, la continuacion directa y mas grue-

e la base de la última parte, disminuyendo re- pentinamente en sus puntos medianos, hasta la mi- tad de su volú

faz superior grande y áspera, mostrando eu el me- 'dio una ranura profunda; su faz inferior no es mas que un márgeu que rodea la apertura que lleva los dientes; la faz. mediana es plana, bastante grande, fijada por medio de fibras elásticas que forman un ligamento fuerte con el mismo hueso del otro lado. La faz anterior lleva los dientes; y habiéndose sa- cado estos, deja una apertura elíptica casi idéntica á la que hemos observe de en el hueso intermaxilar, excepto el tamaño, pues es un poco mas pequeña.

a colocacion de sus dientes es tambien la mis- ma que la de los del hueso intermaxilar, y la cavidad interna está llena del mismo tejido.

Hasta los dientes tienen tambien una semejanza períecta, en cuanto á la estructura y la forma, á los dientes del intermaxilar arriba descritos. Su núme- ro es, mas ó ménos, cuarenta, y el tamaño por.lo general un poco mayor que el de los del hueso in- termaxilar. Las puntas agudas de ¿>= dientes del in- termaxilar y de los del maxilar inferior,están por ia en “irecciones reciprocamente opues- AS :

án ambas quijadas los dientes medianos son un poco mas grandes que los laterales. El mayor ta- maño es4á 44 milim; la grosura en la parte basal, ó la raíz, es como un milím de diámetro.

Y

mm -

o,

Respecto de estas lineas tengo que agregar ahora algunas palabras sobre los mismos órganos de pes- cados de la otra division de los Loricarios. Como ya he dicho, para esta res y la Loricaria macu- Me e ds ha servido de ti

lugar debo fijar y atencion sobre la di- a. elevado grande de la forma is entre este género y S Hypostomus esta for en

pena ds aperturas de la nariz están mus cerca

pd los ojos, y los forros encima de la nariz llevan a forma. La barbilla es muy queda y segun

A eos forma dela cabeza, la boca tambien

mas ó ménos angu ular cir, un poco romboi- dal en la direccion la itudira del percata la bo- ca es relativamente pequeña. Esta misma modifica- cion ocasiona tambien una modificacion > posicion respectiva de los huesos maxilares, de manera que estos limitan la postura de la boca, formando un

verdadero rombo.

No creo necesario referir «detalladamente en este lugar los caractéres generales que gos tin ce á los

ménos cu

al vientre; Hypós dos aletas dorsales y cn escudos al vientre, Ea Por esta razon me li- mitaré aquí álos órganos en cupan, esp

que nos O - cialmente, á saber: Jos dientes y los huesos que están implantadas en el intermaxilar y el inframaxilar.

Entre tanto, debo observar accesoriamente, que

p al, tal como D “ORBI- 3Y dibuja (PL 6 F n Loricaria vetula Val. En la figura de Lor icaria gc Bl. del mismo au-

e

$ de

tor (Pl. 6 Fg. 3) nose ve tal hilo, y supongo que esta figura se haya hecho por el original de un indi- viduo que habia perdido este bilo. Por lo "ménos puedo decir que lo he visto siempre en mis objetos, y del mismo tamaño relativo tal como el mencionado autor lo dibuja en Loricaria vetula Val. : Los huesos intermaxilares están fijados de la mis- ma manera que en 'Hypostomus; proporcionalmente son mucho mas pequeños y casi redondos; la aber- tura de la superficie dental ocupa todo el hueso y

podria llamarse de forma de haba cortada longitu- “-dinalmente. Toda la cavidad del hueso está llena de los mismos elementos descritos ya á propósito del -

_ Hypostomus; y los dientes, que están implantados

«de la misma manera, forman tambien aquí una so-

la fila. Los intersticios entre estos dientes son

davía si hay tambien de esta especie individuos mas grandes; pero tanto vale aun en caso de haberlos: la cuestion queda en si el aumento del tamaño oca- siona tambien un aumento del número de los dien- tes, y si entónces estos dientes serian mas tupidos. Yo no lo creo; pero difiero mi opinion positiva pa- ra mas tarde. :

De un Loricaria maculata Bl., de 2 decimetros mas ó ménos, el hueso intermaxilar (premaxilar) no tiene mas que2 milímetros en su

mavor longitud; .. e) . pr pos a ue en un Hypostomus de 6 decímetros, el mismo hueso, en su mayor medida, tie ne . decímetros: re

una prueba, por cierto, de que todas las partes que están en relacion con el pe dental,

o a

como igualmente el mismo sistema, son mucho mé- nos desarrolladas en los Loricarios que en los Hy-

ostomus—lo que indica tambien, á su vez, una mo- ivír.

Hypostomus, y las extro:idades no tan agudas Co- mo en este último genero. El tamaño de los dientes es proporcionalmente mayor, pues no obstante la diferencia del grandor de Jos pescados (6 dec. y 2

. 5 $

dec.), los dientes son tambien casi igualmente gran-

es.

El número de los dientes ménos desarrollados, y gérmenes de dientes que están debajo del funcionan- te, es numeroso y no es tan proporcional al menor espacio 4 profundidad de la cavidad del hueso. Por lo demas, la estructura de uno y otro se ase- meja á la del primer género,

El hueso inframaxilar tiene mucha semejanza al del Hypostomus, con unas pequeñas diferencias y modificaciones algo correspondientes á las diferen- cins de los huesos intermarilares de los dos citados géneros entre-si. El pedúnculo del hueso inframaxi- lar es un poco mas corto. En cuanto ú a tengo que hacer una llamada al texto de mi memoria anatómica publicada en el segundo tomo del Perió- dico Zoológico Argentino, donde se encuentra una descripcion detallada de estos miembros y órganos de Hypostomus á que tambien Lor:caria tiene la ma- vor semejanza.

Los dientes “on tudavía un poco mas verticales vos número siempre mas grande que el delos dientes de la Guijada superior de la misma especie. Por esta razon están tambien mas tupidos, no de- jando abiertos tas graudes imterespacios. Ordina- riameñte he contado 10 4 13 de estos dientes en cada lado.

po

y E

a. EMI e.i

a GU

Ei tamaño de ellos se aumenta gradualmente á medida Ene se acercan ú la línea mediana del

He observado en esta Epoca la particularidad . de que muchísimos dientes, no todos, tenen una

CPE da ita, lo que no he Visto. jamas en los Hy- Ós

El resultado, tes de * ld estudios de estas dos especies las diferentes subdivisiones de los Lorivarios, esque la estructura general del siste- ma dental es, mas ó ménos, igual; y dejando eu nuestros raciocinios el tiempo necesario para ol- servar algunas posibles odos en otras especies aun no estudiadas, de la misma familia, se puede concluir, que en toda esta familia la es- tructurá general de dichos órganos es casi igual, constante y, a mismo tiempo. característica de la familia en

Por cons iaNE esta familia está ya todavía mas aislada | po) este sistema dental que por la co- raza cutánea. Apesar de que esta coraza cutánea alcanza á sd cterizar bastante la familia separán- dola de otras familias de los teleosteos, puede sin pe se aun considerada como un tegumento de escamas muy modificadas; miéntras que, al con-

Ttrario, este sistema dental particular les asigna á

los otros un ER E aislado en el sistema de clasificación y á- era vista casi no se puede indicar sus parentezcos ó afinidades.

En los otros órganos he encontrado no ménos nú- mero de cosas particulares; pero, como en cuanto á estos no he estendido mis ros Loricarios, no solamente á (Véase De memoria ya citada), ahora en una descripcion comparativa de toda la familia, esperando, no obstante, tener la ocasion de hacerlo mas tarde,

Es

REMARQUES SUR UN MONSTRE HYDROCE- PHALIQUE

EXTRAIT MORT D'UNE VACHE, PAR ' Mr. le prof. MH. Weyenbergh, Dr. es fic.

Les lignes qw'on va lire étaient destinées á un journal de cette ville (Eco) en réponse á un <article qui a paru dans ce journal au sujet d'un monstre prétendu humain qu'on .avait ex- «trait mort, á lPabattoir, du ventre d'une váche, mais comme un sujet pareil n'est pas du domai-

' mede la discussion d'un journal politique, j'ai préfé-

-*ré lui donnerune place dans ce bulletin scientifique. ¡Cet article n'est pas par conséquent un essai scien- ttifique et détallé sur ce monstre, moins encore sur

* les monstruosités en général, mais une simple note -sur le sujet en question.

- Je reproduis d'abord ¡cila traduction de Var ticle du sus-dit journal. «Un phénoméne. La journée d'hier a eté un jour ««de grande'nouveauté dans l'abattoir public; ona .««extralt du ventre d'une váche qu'on venait d'a “«battre un phénoméne qui attira un grand nombre * «de curieux. -——«Íl Sagíssait d'un veau á téte et parties de corps humain! « Toutes les parties du visage sont parfaitement «dessinées. - « La bouche est petite et surmontée d' une mous- -«táche noire. « Le nezest régulier. « La barbe bien prononcée. « Le front large et bien forme. « Le corps présente de la resse «Etre humain et tout P'ensem «forme générale á un pygmée

mblance avec un ble ressemble dans la

A

«L'acheteur de la váche qui par conséquent est «le propriétaine de ce monstre, F. Ríos, l'a «montré á toutes les personnes qui ont voulu voir cet- «te monstruosité horrible; il la envoyée á plusieurs «personnes etá cette imprimerie aussi, et est dispo- «sé á Voffrir á uu de nos médecins—dit-on.

¿Nous croyous qu'il serait plus convenable de «lenvoyer á Mr le Recteur de Puniversité pour la conserver dansle musée zoologique».

Eco de Cordoba de 12 Janvier 1876.)

Ce monstre m'a été apporté par les soins «de Mr E. Oster et se trouve maintenant dans le musée de l'université.

Je fais suivre ici une description des formes extérieu- res du monstre, afin qu'en la comparant 4 celle du journal déjá mentionné, on puisse voir ce qu'il y mude vraidans sa prétendue ressemblance á un étre 'hu- main. Disons de suite qu'on ne peut pasnier cependant qu'au premier abord il n'y ait une ressemblance assez étrange de ce monstre á un corps humain, surtout á cause de la forme arrondie de la tete et de l'appla- tissement du corps au des et á la poitrine.

Description. La longueur totale du monstre (de la partie la plus élevée de .la -téte jusqu'au com- mencement de la queue) est de 38 centim. Le tronc v'offre rien de remarquable, si ce n'est un cordon umbilical tres épais; la longueur du tronc (de l'é paule jusqu'au commencenent de la queue) esi de 18 centim, Le col esttrés gréle et leng de 10 centim, son diamétre est á peu presale'S centim; le diamé- tre antéro-postérieur du thorax est de 7:centim. et le diamétre transversal du méme est de 9 centim. Le diamétre antéro-postérieur du ventre est de 84 centim. etson diamétre transversal estide 14 cen- tim. La queue est gréle et longue de presque 17 centim. Les extrémités sonten général peu dé- veloppées, arquées et difformes, surtout les ex- trémités postérieures qui ont 16 centim. de longueur. Des extrémités antérieures la gauche esl un peu plus ac que da droite (16 centim. el 18 centím:) Lies pieds et les sabots sont ceux d'un veau. Le foétus

est de sexe féminin normal et parait avoir de 3 á 4 mois. La téte volumineuse qui présente aussi une forme modifée á cause de l'hydrocéphalie, doit attirer d'autant plas Pattention que les dimensions de toutes les autres parties du corps sont relative- ment petites. La forme allongée et ordinaire est devenue arrondie, de maniétre qu'elle se rapproche un peu á -celle de.la téte humaine, surtout á cause de son occiput tres développé et de la proéminen- ce relativement peti.e de la face. Les oreilles sont celles d'un veau, mais elles semblent étre implantées presqu'á la partie supérieure de la nuque, á cause du grand volume que l'occiput présente immédia- tement au dessus de ces oreilles et cequi fait en méme temps qu' elles paraissent plus petites qu'elles ne le sont en effet. L'espace compris entre ¿es

- . deux oreilles est de 8 + centim. Les parois osseuses

du cráne sont peu ossifiées ca qui lui donne Vaspect d'une vessie. La plus grande dimension transversa- le de Pocciputest de 18 certim. La distance du point de milieu entre -les deux oreilles jusqu'á la ra- cine ou base du nez est de 29 3 centim. Le diamé- pe a e est á peu pres de 12 centim (audes- sus de la base du nez).

Le 'segment du cercle qui entoure la téte au ni- veau des tempes (c. á. d. la partie pariétale entre les deux), est de 34 centim. ou pour mieux dire, le diamé-

“tre temporal est de 124 centim. Les yeux se trou- ventau point óu la téte commence á se retrécir; la distance de angle interne de un a celui de l'au- tre oeil est de 10 4 centim. La distance du milieu de la levre supérieure jusqu'au sommet de la téte, est de 18 + centim.; le menton est de la forme ordinaire du veau, c'est pourquoi le nez aplati parait tres court en comparaison avec la téte volumineuse de Panimal: en effetlalon gueur du nez está peu pros de 3. centim. Au moyen de toutes ces mesures on peut se former une idée de la configuration de Pensemble"du monstre Les yeux sont un peu saillants et fermés, les. cils sontítres distincts et á la lévre inférieure on voit les poils hérisés qui se trouventordinairement á ce point

Dia

chez le boeuf; á cause de la difformité de la té- te la fissure interpalpébrale est modifiée et un peu horizontale. Résumé des principales mesures diamétrales: Diamétre antéro-postérieure du thorax 7. ras —— tra nsversal du thor OTrax..... ...o. . .. —— antéro-postérieur du ventre........ A —— transversal du ventre..........o... 14 ——

—— temporal............»» corro... 1%-— =— occipito-mentonnier.. O —— occipito-frontal...... c... ooecrsss 19 —— —— sousocci ito-bregmatique. . s... 144-—— == ero POMAR 14 —— A AAA ». 154 ——

mento front de ARA E 12 —— La peau est de couleur DEIA AN et, Ad Vex xcep-

tion de Pextrámite de so e, elle est dépourvue de poils comme chez un foétus de váche de pas plus de 344 mois. Ledos est un peu aplati, ce qui me parait oscasionné partiellement de ce con l'a mis sur le dos, position dans laquelle il est resté pendant * quelqnes heures. L'intérieur de la bouche ne pré- sente rien de remarquable. Comme je n'aí pas voulu sacrifier l'índividu en question pour en faire une étude anatomique, je ne suis pas á méme de com- muniquer quelques détails sur les organes intérieurs.

n outra il me parait qu'une étude anatomi- que ven vaudrait pos la peine, parcequ'elle ne dé- montrerait probablement rien de remarquable quant aux organes intérieurs, hormis les modifications ordinaires de la téte hydrocéphalique déjá assez con-

Quest ce qu'il y reste .cor tel de sa res- semblance avec un étre humai

Rien qu'une chimére. ;

Le corps du monstre ne ressemble point du tout á un foétus humain et la téte n'en présente qu'une

ombre de ressemblance avec une téte humaine á cause de son volume et de sa forme arrondie et hy- drocéphalique. Cette téte anormale et volumineuse

a peut étre occasionné un retard dans le dévelop- ppement du col et des extrémités ce qui fait ressem- Bler surtout le premierá un col humain, c'est ádi- re, quand on le considére dans ses rapports “avec la téte agrandie et arrondie. Nous avons déjá-vu ce quiil y a de vrai dans le profil dela face humaine et de la situation des yeux etla régularité du nez m'est aussi pas plus qu 'une apparence; la prétendue bar-

be on sait déjáa a quoi s'en tenir. ,

Tout ce phénoméne n'est autre chose qu'un c::s d'hydrocéphalie, maladie qui n'est pas rare chez les foétus de mammiféres detoutordre, de méme que dans Vespéce humaine. Ordinairement les foétus hydrocé- phaliq ¡ t tt bien morts, quelque- fois -cependant ils naissent vivants, mais leur vie toujours est courte et misérable á cause des mala- dies qui presque toujours l'accompagnent. (Idio- tisme, paralyse, convulsions, etc.). Les hydrocépha- les ne sont pas de vrais monstres dans le sens de Geoffroy de 8t. Hilaire. —, ¡A

L'hydrocéphalie (véritable hydrocéphalie ou hydro- céphalie interne) a son siége généralement dans les ventricules du cerveau, quelquefois, mais rarement. aussi dans la cavité sous-arachnvidienne; elle est due á un surcroit de sérosité dans le cerveau qui empéche la fonction réguliére de ce centre de la vie; tantót ce e séreux se trouve dans des cystes, tantót il im- bibe le tissu encéphalique,

,Cette maladie peut se présenter aussi pendant la vie, mais leplus souvent elle se développe déjá pen- dant la vie intra-utérine, c'est ce qu'on nomme alors «hydrocéphalie chronique» et c'est dans ce dernier

ne la mort d plus tard. Ceci suffit —jl me semble—pour Vexplication du cas qui nous occupe. Maintenant íl faut encore | ajouter : faut quelques mots au sujet du préjugé ou de la supposition qui veut

= Mi

quand-méme voir daus Jes.monstres des .animaux, tel que celui dont nous.avons parlé, p. ex., une res- semblance avec l'homme et qui donne lieu quelque- fois-á-tant d'efforts pour la démontrer.

Selon ce préjugé donc ces monstres seraient le fruit, le résultal des rapports de l'homme avec des animaux. -

ll est assez connu et malheureusement bien con- staté, qu'il existe en effet des hommes d' une perver- sité morale si basse el se rapprochant beaucoup á la perturbation mentale, qu'ils se rendent coupables de tels délits contre-nature. Le códe pénal de la plupart des nations civilisées a méme prévu ces cas et menacé de peines trés sévéres.ces criminels toutes les fois qu'il n'y a pas de preuves suffissantes pour leur réclusion dans un hospital d'aliénés; dans ces cas on considére ces crimes soit comme «aiteinte á la propiété d'autrui» (quand les aminaux dont la san- doit soufrir par ces mauvais traitements, appar- tiennent áun ¡autre), soit comme «attentát á la pu- deur pubiique» «(quand le fait se passe sous les yeux du public). En dehors de ces cas.criminels les

.coupables resteront impunis; la moralité publique les considere comme atteints d'aliénation mentale et ordonne leur réclusion dans un asyle d'aliénés:

Je ne veux pas nier par conséquent l'existence de- ces faits criminelles dont il y a malheureusement en eflet que trop d'exemples, mais je nie ici la possi- bilité d'un résultat provenant des rapports contre- nature, comme le veut le préjugé dont je parle. Les copulations de deux étres qui appartiennent á des fainilles différentes sont complétement stériles— c'est une régle á laquelle nous ne connaissons jusqu'á présent aucune exception.

Pour qu'il y ait fécondation, il faut queles deux étres qui s'unissent appartiennent á la méme éspéce ou dumoins au méme genre (qu'on admette méme, si lV'on veut, la possibilité d'uue fécondation en deux espéces de différent genre de la méme famille, quoi- qu'un coltfertile entre deux espéces de différents genres appartenantá la méme famille, ne soit pas

63

encore suffisamment constaté et en tout cast il ne doi étre quetrés rare).

On sait en effet qu'une copulation fertile a lieu entre deux espéces différentes d'un méme genre (p. ex. entre le cheval et 'áne, chez quelques especes

-Unsectes, etc) les produits ont regu dans la science le

nom de»hybrides (p. ex. les mulets), mais On 11 1gno0- re pas que cette copulation fertile entre diflérentes espéces d'un méme genre n'a été encore observée que chez un petit nombre de genres. (Les hybrides ordinairement sont stériles).

Une copulation fertile entre deux espéces de dif- férente famille et bien moins encore entre différent groupe ou ordre, comme entre 'hommeet la váche,

possible. J'ai observé plusieurs fois la copulation une chévre avec un chien, mais-je n'en al jamais

male.

Il paraitrait puéril de vouloir soutenir ici des idées déjá consacrées par la science et qui ne deman- dent méme pas de discussion, mais on ne doit pas oublier que le but de ces lignes n'est autre que de dissiper les nuages d'un préjugé encore trop ré- pandu dans le public.

Cordoba, ce 15 Janvier 1876.

laa A

ici int

LOS CONSTITUYENTES INORGANICOS , DE ALGUNOS ÁRBOLES Y ARBUSTOS ARGENTINOS,

Y OBSERVACIONES SOBRE LOS MÉTODOS MAS RECO- MENDABLES PARA LA ANÁLISIS DE LAS CENIZAS : VEGETALES.

POR EL Dr. D. Adolfo Doering.

muy diferente, miéntras que las espe iadas ofrecian en ella muchas analog

1 Recherches quimiques, etc. Paris. 4 2 Ann. de Chim. et de Phys. 7. UN 240,

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- 7 A a - els “o 0. a que e. A o a RRA 1 e TILA LANDA AZ TA

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Divo iris DE tr A

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zas de plantas de cultivo dieron la mas clara evi- dencia sobre la actividad de los constituyentes inor-

gánicos del suelo de cultivo y. las condiciones de su

capaz

como tambien para poder sostituiriós en caso ne- cesario con el estiércol.

n consecuencia, resultaron una serie de análi-

as exactas de las cenizas de plantas de dife-

rentes familias del reino vegetal, y proporcionalmente

í Ueber die anorganischen Bestandtheile der Pflanzen. Braun sehw. 1842. ¿ Ñ

92 Die Chemie und ihre Anwendung auf Agricaltur u. Physiol., etc.

671

S un contenido predominante de illas. con un contenido predominante de Sí- . ÍCeas.

“Para la incineracion recomendaron que se que-

una cáscara de platina—método que, aunque sien- do suficiente para los usos ordinarios, sin embar- g0> es muy primitivo y no ofrece sino -sus dificulta-

es; de manera que no han faltado empeños para

da á la principal del horno, de modo que se obte-

aire para la incineracion de las espresadas sustancias.

1 Annal. der Chemie u. Pharm. XLIX. P. 363. 4 Ph

63. 1844 Ann. der Chem. u. Pharm. XLIX. P. , É p. 417. p. 418. p. 42 406,p. 412.-p. 414 p, 416

p. 121. nnal, der Chemie u. Pharm. Vol. LU. p. 353.-1845

48

F. ScnuLze (1) iba á alcanzar este fin-—la incine- ion con tiro artificial de aire—de una manera mas pt izo el carbon crudo en una cáscara de latino, poniendo encima de ésta un triángulo de El lo de platino y solia éste el cilindro de vidrio de

el cubo de. una pipa de fumar, con un "tejido e ple tino sobre la apertura del fondo, y unido eb mente en uno de los dos tubos de un fra e Wulf., el cual está unido con un aspirator de ie te capacidad. Se introduce el carbon candescente - en el cubo y abre al mismo tiempo la espita del aspi- atol Pp

H. pe (3), observando que durante la incine- racion se volatilizancantidades considerables de me- tales alcalinos, prat Po las observaciones de ERDMANN, «que demos haber np pg alguna pérdida de ácido fosfórico á temperaturas altas, se declaró rg la completa incineracion, recomen-

ardo primeramente una: reduccion á carbon á una temper re mas baja. Empleó o nn mn un «0 sol herméticamente cerrado por a tapa con apertura, calentándolo rotancate para ves evapori- zacion del agua y despues hasta el rojo oscuro. Ana: lizó la masa negra de carbon en tres períodos, tra-

clorohidrico. reduciendo á cenizas con cloruro de platino el residuo de carbon, y analizando, en fin, el resto, resultado de las sustancias inorgán nicas, ha- biendo primeramente reducido por el hi Jesica pea la sal del platino. Esta marcha en la via de las

lisis, aunque aplicada con vuen éxito para las em tancias animales, parece demasiado complicada, no

4 Frescnins, Quant. Analyse. 4te Aufe. p. 5 2 Anna!. der Chemie u. Pharm. XCV! p 3 ia Annl. der Chemie. u. a EXxI p. 305.

E E

habiendo tenido, por consiguiente, mucha aplica- cion respecto á la análisis de las sustancias inorgá- nicas vegetales, no obstante que STRECKER (1) tuvo otra vez ocasion de recomendarla.

Generalmente se observa, que todas aquellas sus- tancias orgánicas cuya ceniza se compone princi- palmente de metales alcalinos térreos, como las plantas ligníferas, pueden incinerarse con facilidad;

n una piden la combustion completa; se necesita una tem-

temperatura mas baja ar el carbon crudo con musge de platino é incinerar lám

N. GRAEGER (3) empleó con buen éxito, en lu” gar del musgo de platina, el sesquióxido de hierro- La sustancia se transforma primero en carbon, se mezcla éste con 10-20 por ciento de sesquióxido de

1 Ann. der Chen u. Pharm. LXXII!. p. 344. ffo. 2 Ann. der Cher. u. Pharm, LXXI p. 344. ff 3 Ann. der Chemu. Pharm. (Xi p. 124-

-

hierro y calentando aquélla en una cáscara de platino sobre la lámpara, hasta la candescencia de la

Ahora puede alejarse la lámpará sin que por ele se acabe la combustion: solo al fin de la incineración se necesita otra vez el empleo de la llama. La com. - bustion se ejecuta en grande quietud,

oX que > une con el carbon, tomando simultáneamente

el aire otras cantidades a oxígeno, ropltinilicas es- te cambio hasta que las últimas Marie del car- bon se han quemado.—

TH. Way Y G. OcsToN (1) mezclan las cenizas, que se ofrecen como ricas de carbon y sílice, con la.

poe e blanca, y el sílice entra en la disolu- cion de la ceniza así que ésta se disuelve comple- . tamen nte.—

así como tambien respecto á la yc los fosfatos, sulfatos. od y de los metales alcali- nos, hay que seguirse una Siáriha, propia, la cual, siempre que se ha seguido, ha tenido sus modifi- caciones. Creo, pues, .conveniente hacer algunas

1 “ourn. of the Royal Agricult. Soc. of. Engl. vu p. 1.

da A NR O ARIAS A

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a

5

«yeferencias al respecto, á objeto de dar al mismo tiempo, para los trabajos correspondientes, una ins- truccion lijera á mis practicantes, para los cuales la biblioteca científica estrangera, principalmente ale- “mana, no siempre es accesible en el grado y modo deseados.

Los métodos mas recomendables para la análisis 'en general de la ceniza se encuentran en las obras analíticas correspondientes, como las de FRESENIUS (1), WrrrstElm (2), WoLr (3), etc.

“El mas nuevo, aunque ménos recomendable, de los análisis de las cenizas, ha sido dado por R. “BunseN (4), y es mas ó ménos el siguiente:

- La ceniza (5-10 grm.) bien pulverizada y mezcla- da, se pone en un cilindro de vidrio (300 grm.) con “tapa torneada, y se añaden tres partes de agua in-

"baño de agua hasta la ee se trata con agua has- alcalinos se ah dlselto,

-divide en cinco _Que servir para la determinacion del ácido sulfúrico, del cloro y del. ácido carbónico, segun los métodos generalmente aplicados, y una porcion para la de- . terminacion del álcali, y la última para la determi- nacion de la cal, la magnesia y el ácido fosfórico cuando estos últimos cuerpos en pequeñas cantida- s se han disuelto en el estracto acuoso de la ce- | 4 Anleitung zur cuant. chem Analyse. : $ o zur ne der Ásche. ro de A Es Ni 5 hem Untersuchung der landw. wicht. Stolf. Stut- “4 Ann der Oenologie. Bd. 1. p. 3. El último trabaj ismo:2: tor “*Anleitung zur Anal. Aschen u. ero. cl 1874" BO CONOZCO, porque todavía-no llegó á mis- manos. D. S

pa,

niza. Para las demas determinaciones del álcali sigue el autor el procedimiento generalmente aplicado en la determinacion del potasio y sodio por el cloruro de platino. +

Aunque por el tratamiento de la ceniza por el gas del id carbónico y evaporizacion, se debe suponer una transformacion detodas las bases existentes enla ceniza, en sales neutrales—sin embargo, todavía no se conoce la accion del ácido carbónico sobre los fosfatos dubles de metales alcalinos y alcalinos tér- reos, constituyentes indisolubles constantes de las cenizas vegetales; y este método de R. BuNsenN, para la determinacion del álcali, no puede aceptarse sino con los mayores escrúpulos; aunque á primera vís- ta no parece tan absurdo é inusitable como el incon- siderado método de la determinacion del álcali en el estracto acuoso de la ceniza cruda, reccmendado hace poco tan temerariamente por PELiGOT (1).

Hace ya mas de cinco lustros que H. RosE, en sus trabajos y estudios sobre el ácido fosfórico (2) y so- bre los constituyentes inorgánicos de los cuerpos orgánicos - (3), hizo conocer la existencia de fosfa- tosy pyrofosfatos dobles del; potasio, sodio y litio con los fosfatos de cal, magnesia, etc.—cuerpos in- disolubles en el agua, que, en general, tienen una composicion análoga al fosfato doble de amonio y ee ad siendo sustituido el amonio por un álca- li fijo. El mismo autor hizo conocer la existencia constante de estos compuestos en Jas cenizas, di- ciendo—que esta circunstancia esplicaba la causa por que en los resultados de las análisis de ceni- zas, hechas por_otros autores, se hallaban tan fre- cuentemente errores, es decir, un contenido de álca- cali tan pequeño (4). Poco tiempo despues C. BirHoF (5),ocupándose prin- cipalmente de la abundancia de errores que se en-

1 Ann. de Chim. et de Phys. (IV) XII. P. 430

2 Poggendorfís. Ann. der Phys. u. Chem. LXXVI P. 234

ri PS d. Phys. u Chem. LXXVI.P. 305. LXX VII. P 330 ff , EP,

5 Journ. f. prakt. Chemie. XLVI!. P. 193. 208.

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Ki a Er %. $e » R (4 » y

183

ntran por lo general en el método y las análisis del álcali da las cenizas, suministró tambien un re- sultado análogo al de H. -RoSE, descubriendo al mis- mo tiempo—que en los vegetales ligníferos el sodio se encuentra principalmente en la parte indisoluble de la ceniza. '

Para formarme un juicio propio sobre esta circuns- tancia, hice la determinacion del álcali en el extracto de la ceniza de los ramos de Acacia Caventa Hook. De la ceniza extraida con agua—

1. 220 grm. dieron 0.235 grm. Kacc y Nalc. Con el cloruro de platino se obtuvieron:

0. 488 grm. Ka2 Pt.CIl6, correspond. á—4. 149 grm. 0. 086 Nace, ó sea, 7.721pS de Ka20 y 3.737

pS Na?0.

La misma ceniza disuelta en el ácido clorohídrico,

etc., dió un vontenido de

11. 882 pS Ka20 y 5. 134 PS Na?0 7. 721 pS 3. 737 p

A A A A A A

Diferencia: 4. 161 pS Kag0, y 1. 397 pS Na20 n el extracto acuoso es la relacion del Ka20: Na20 1: 0.48

En el verdadero contenido la relacion del Ka20: Na?0 1:0.43.

Se ve aquí un resultado análogo hasta cierto gra- do al de Bischor y á las investigaciones mas moder- nas de BuncE (1), el cual, con razon, se opone y condena completamente los métodos y lotrabajos cor-

- respondientes de Peligot, resumiendo sus ideas, co-

mo un resultado de sus ensayos, de la mane- ra siguiente: si el contenido del álcalise determina únicamente en el extracto acuoso de la ceniza, no so- lo resultan valores diminutos, sino tambien en una relacion errónea entre las dos bases; y el sodio en ciertas cenizas puede descubrirse con mucho mayor

1 Ueber den Nat CIL, na ; Tr der Pflanzenasehen. Ann. d. Ch. u. Pharm.

o ER

facilidad en la parte indisoluble queen la soluble de las mismas (1).

Bunceg ha utilizado para la determinacion del álca- li la siguiente marcha de la análisis, la misma que hemos probado y consideramos como la única digna de ser recomendada: :

La disolucion en el ácido clorohídrico ó nítrico se evaporiza sobre el baño de agua en una cáscara

de ácido clorohídrico, resp. nítrico, se disuelve en agua y añade agua de barita hasta la formacion de una nata, y se filtra el líquido calentado. En el licor que ha resultado de la filtracion, se precipita la cal y la barita con amoníaco y carbonato de amonio, y des- pues de la filtracion se evaporiza el licor en una cás- cara de platino. En el residuo se evaporizan las sales del amoníaco á la temperatura mas baja posible, po- niendo la cáscara á una distancia elevada sobre la lámpara, para impedir que el calor de la llama se es- parza y no toque intensamente solo una de las locali- ades de la cáscara y no se derrame la masa. Te- niendo constantemente la disolucion la cual se. añadió el amoníaco y carbonato de amonio) una pe- queña cantidad de carbonatos térreos (barita, cal,

poriza, calcina y disuelve otra vez en un poco de agua. En caso de que esta última disolucion no resulte lim- la, se necesita otra filtracion por un pequeño filtro, or fin, se evaporiza el licor.con la adicion de ácido clorohídrico. - : En el residuo (cloruros alcalinos, calcinados y pe- sados) se determina el potasio y sodio por. medio del

Es Es p. 19,—

> - SNS | a,

“cloruro de platino, siendo entendido que se adopta- rán las medidas de precaucion conocidas. dd De los demas constituyentes de las cenizas vegela- les, ninguno ha sufrido un cambio mas grande E pecto al método de su determinacion, que el ácido fosfórico. R. BunseN (1) ha recomendado el método modi- ficado de Re1siG (2) para la determinacion del ácido fosfórico.—A la disolucion de la ceniza, en que se a separado ya el ácido silícico por evaporizacion con ácido nítrico (!), se añade ácido nítrico fumans y al- gunos gramos de estaño y se separa despues de la transformacion del estaño en óxido estánnico, el áci- do, nitroso por evaporizacion de la masa hasta la consistencia de una pasta, pero no hasta la seca. La. parte indisoluble del liquido, que tiene todo el ácido fosfórico en composicion con el óxido de estaño, se separa por filtracion y disuelve, despues de la lavadura, en_una disolucion de hidrato de potasio, teniendo cuidado de que no se encuentre un esceso muy grande de álcali, porque éste da alguna vez orígen 4 la formacion de compuestos indisolubles. La par- te del precipitado, que se ha fijado en los poros del filtro, se disuelve, tratando algunas veces éste con un poco de la disolucion del álcali.. Las disolu- -ciones unidas se saturan en un gran vaso de cubile- te con el gas del ácido sulfidrico. Despues de ha- 'ber añadido al líquido alcalino el ácido sulfidrico di- Juido hasta la reaccion acídula, se precipita todo el estaño como bisulfuro de estaño. Se pesa el vaso .con el liquido, y despues de la decantacion se filtra en un tubito con tara conocida, y, detras de un filtro

. (1) Ann..der. Anologie. 1 P. 6. ER (2) Ann der Chem. y. Phar. LXXXXVIII. P. 339.

: 716

bisulfuro de estaño, se seca ypesa y se sustrae su

peso del peso total que ántes tuvo todo el líquido.

Resulta asi, por este cálculo, el peso total del Jicor

(sin el estaño precipitado) y tambien la relacion en

E se halla el líquido pesado en que se ha precipita- o el ácido fosfórico por la magnesia.

Este procedimiento, semejante al método recomen dado por GIRAD (1), y aunque un poco complicado, segun se manifiesta por la forma precedente, por la abundancia de pesadas, ofrece muchas ventajas pa- ra la análisis de la ceniza, y se ha recomendado por las esperiencias de diversos autores notables.

En el líquido obtenido por la filtracion de la se- paracion del óxido estánnico, determina BuNsEN el

ierro, el manganeso, el calcio el magnesio, tratándolo con el gas del ácido sulfidrico, filtrando y evaporizando para la separacion de la mayor parte del esceso de ácido: precipitando con amonio, diso!- viendo el precipitado recibido y separado pronto por filtracion, en ácido clorohídrico diluido, calentado, neutralizando casi completamente con el carbonato de sodio, y precipitando en una cáscara de platino el sesquióxido de hierro con el hidrato de potasio. En el licor que resulta de esta filtracion, puede, des- pues de haberla acidulado, precipitarse el sesquióxi- do de aluminio, cuando éste se presenta en la ceni- za, por medio de sulfidrato de amonio. En el líqui- do separado por filtracion del precipitado .recibido por el amonio, puede precipitarse la cal por oxalato de amonio, y la magnesia por el fosfato de sodio, se- gun las reglas adoptadas.

Muy conocido y empleado ha sido hasta los úl" timos años un otro método para la determinacion del ácido fosfórico, el que ofreció mucha comodi- dad vara la marcha en general del análisis, y' que, por consiguiente, tambien se halla re-. comendado en las obras de "Wolf (2) y en. las ediciones mas antiguas de la «Análisis cuan-

(1) Zeitechrift f. analyt. Chemie. ]. P. 366. (2) Auleitung z. Chem. Unters. landwirthsch. wicht. ltoffe. P, 132

Y

titativa» de Fresentus. Despues de la separacion del ácido silicico se añade á la disolución, amonio, hasta la reacion alcalina, y despues ácido acético hasta la reaccion acídula, y se separa por filtración el precipitado blanco gelalnoso que se ha forma- o, y el cual se consideró ántes como fosfato neutral

del sesquióxido de hierro Po Ub Fe, Despues se

pes ita la cal con el oxalato de amonio; y ha

calalina. El precipitado recibido de fosfato doble du magnesio y amonio, se separa por filtracion; y cuan- do ahora, en el licor elácido fosfórico es escesivo, se añade mixtura de magnesia para precipitar las últimas partículas del ácido diiórioo; y si resulta en esceso la magnesia, se añadirá fosfato de sodio, para la precipitación, álas últimas partículas de magnesio.

c fosfórico, el hierro

a rage del fosfato de hierrc; porque, cuando

1) Landwirthschaftl. Versuchstat. X. la) Landio. Versuchstat. X. P 396. Ñ P. 124.

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ruro de hierro, y precipitacion de todo el ácido fos- fórico y «ssesquióxido de hierro en una disolucion poco 'acidulada é hirviente por medio del acetato de sodio: método que permite al mismo tiempo la determinacion del manganeso en el licor separado por filiracion. Se adjunta á la disolucion acídula y fria 5 c. c. de la normal del sesquicloruro de hierro, y despues carbonato de sodio hasta la formacion constante de un poco del precipitado ferruginoso. Se adjuntan ahora algunas gotas de ácido clorohí- rico hasta que el precipitado se haya disuélto otra vez en el licor; se pone éste sobre la ara adjunta al líquido hirviendo el acetato de sodio. 'Se filtra sin demora el líquido en éste estado y setava con agua tambien hirviendo, ála cual se añaden cada vez al gunas gotasde la disolucion del acetato desodio.En el líquido separado por filitracion, puede precipitarse élmanganeso como el h drato de bióxido, por in- troduccion del gas de cloro, cuando el líquido no contiene sal de amonio. Despues de la separacion del manganeso puede precipitarse la cal y la magne- sia. F. RoEnNIG (1) disuelve el precipitado de hierro, qe contiene todo «el ácido fosfórico, en ácido sul- úrico -diluido, lo divide en dos particiones, preci- pitando en una el ácido fosfórico porel molibdato de amonio, etc., y determinando en la otra el hier- To reducido por zinc, por titracion con el perman- ganato de potasio. Como el peso del sesquióxido de hierro para la precipitacion del ácido fosfórico está determinado, se calcula del esceso de hierro que - se descubre por la titracion, el contenido de hierro de la ceniza. Mas recomendable nos parece emplear todo el precipitado para la determinacion del ácido fosfórico y determinar el contenido de hierro en una de las demas porciones de la ceni wa que sirve para la determinacion del ácido car- bónico ó del álcali. hora, en cuanto á la análisis de los sulfatos y cloruros de las cenizas vegetales, tenemos dos

(30) Landwirthsck. Versuchstat. X. P. 396. f. f.

e

compuestos, los cuales, mas que los otros, ofre- cen dificultades al químico, siempre que desea ab- tener un resultado racional de su análisis. Siendo, como hemos demostrado en otro lugar do, los líquidos de los terrenos pampales estraor- inariamente ricos de sulfatos y cloruros alcalinos, la determinacion exacta de estos compuestos en

«las cenizas de los vegetales de la pampa ofrece un e-

face completa- tas. Peroá mas

>

Luego, si consideramos el procedimiento du- rante la combustion ó incineracion de las sustancias vegetales y de los cuerpos protéineos que contienen, se observa igualmente, como en la destilacion seca— putrificacion, etc; que la mayor parte del azufre desprende en combinacion conlos productos ga- seosos: solamente una pequeña parte del conteni- do total se conserva en la ceniza en combinacion con las bases, ó sea, como sulfato, pero mezclado con los demas sulfatos que se encontraban ya an- teriormente en esta forma en las savias de la planta. '

La cantidad de sulfatos, por consiguiente, que se determina por la análisis de las cenizas hecha se- gun los métodos vulgares, tiene su orígen en dos fuentes completamente distintas, es constantemente empírica; porque, ni presenta la totalidad de los sulfatos, que la planta ha absorvido del suelo, ni presenta la cantidad momentánea de su absorcion, y, por consiguiente, la determinacion de los sulfa- tos en las cenizas hechas no tiene ninguna de- signacion cientifica. Ademas de esto, cuando la ceniza contiene carbon, se observa la transforma- cion de una gran parte delos sulfatos en sulfuros durante la incineracion: circunstancia que declara suficientemente por qué raras veces puede observar- se una ceniza que no desprende ácido sulfídrico, cuando se la trata con un ácido, y parece que una pequeñísima cantidad de carbon mezclado íntima- mente con una .ceniza seca de metales alcalinos térreos, basta para impedir durantela incineración la oxidacion completa de los sulfuros en sulfatos. (W. Mayer 2). Ahora cuando se disuelve la ceni- za para determinar su contenido de sulfatos, en el ácido ástrico ó clorohídrico, se observa nueva pér- dida de sulfato por el desprendimiento del gas de ácido sulfidrico. En verdad, puede evitarse este

E Dinglers Polyt Tourn. CXIV. 423, 2 Annal. der Chem. u. Pharm. Cl. 133.

e Ml

inconveniente, tratándose la ceniza con el ácido 1- trico fumante, el cual simultáneamente transioru el ácido sulfidrico ó los sulfuros en sulfatos; per - aun por este medio no se ha aprovechado nada to- davia en el sentido de obtener un resultado exacto y -racional de la análisis.

Numerosas han sido las proposiciones hechas ú objeto de mejorar el método de la determinacion del azufre en estado oxidado ó6 desoxidado en las sustan- cias orgánicas. "Por lo general, se hace ahora, para la análisis completa de los constituyentes anorgá- micos de los vegetales, no solamente una determina- «cion de los sulfatos que se encuentran momentánea-

ente en las sustancias respectivas, sino al mismo tiempo otra determinacion del contenido tota! de “azufre en estado desoxidado, ú sea, en combinacion

E db “;“Para «el primer objeio—determinacion de los -sul- fatos existentes ya en esta misma forma en las sus- tancias vegetales—recomendó CalLLaT (1) estraer- las'con ácido "nítrico diluido: procedimiento que ha <onservado su aplicacion hasta ahora y que permite “al mismo'tiempo la determinacion de los cloruros, para cuya determinacion se encuentran, como ya he- “mos “'mentionado, inconvenientes análogos; porque, _ cuando la incineracion de las sustancias orgánicas ta pasado á una temperatura alta, se observa al- iguña pérdida por desprendimiento de vapores de *el alcal nos. Siendo pobablemente el cloro y su puestos portancia para el desar- ollo y crecimiento de la mayor parte de los a

_ Y'Lehrb/ der Agriculturchemie. 1868. P. 998 2. An. de -et.- de: E . : oe e Chim. et. de Phys. Xi, 431. XVII. 353. XXUL 406. ndwirtbschaft. Versuch 4 Tourn, £. preci Chem. XLVL dd

5 Compt. rend. XXIX. 437.-Dingl. Polyt. Touro, CXIV. 433

getal; pues en las cenizas delas diferentes plantas se observa casi una completa escala respecto á las nece- sidades Ó alcontenido de las plantas en cloruros, siendo representados los grados mas altos de esta escala por los halophytas y las plantas marinas, y parece de un alto interes examinar qué grado ocu- pan en esta escala los vegetales de nuestra pampa, demasiadamente rica de salinas.

La extraccion de los sulfatos y cloruros se ejecu- ta por medio de un pequeño aparato de lixiviacion. Se toma un tubo de vidrio decal. 40 cmtr. lonjitud, y 14-2 emtr. diámetro, estirado en uno de sus estremos -y cerrado por un tubito cautschuc con gatillo. En el estremo estirado se pone un copo de algodon, ex- traido primeramente por ácido nítrico, y sobre el algodon 8-10 gramos de la sustancia vegetal, bien pulverizada. Ahora se llena el tubito con una mez- cla de una parte de ácido nítrico y 15 partes de agua; y cuando el líquido se ha extraido suficientemente, se reemplaza el licor por nuevas cantidades mezcla acídula. Esta operacion se repite hasta que una prueba del licor separado no produzca ya una confusion con el cloruro de plata. .En el licor que ha resultado de la estraccion, se precipita el ácido sul- fúrico por el nitrato de bario, y despues el cloro por el nitrato de plata. Los dos precipitados, que pueden contener sustancias orgánicas, se secan y se tratan con carbonato de sodio puro sobre la lámpara. La masa fundida se disuelve en agua, se satura con el ácido nítrico y se precipita de nuevo y determina el sulfato y cloruro. por la cal de Bario y Pla- ta.

Para la determinacion del contenido total de azu- fre en las sustancias vegetales, recomendó WEIDEN- BUSCH (1) tratarlas con el ácido nítrico concentra- do, añadiendo al mismo tiempo nitrato de bario. Cuando se ha destruido la sustancia orgánica, se evaporiza y calcina al fin el residuo: procedimien-

1 Annal. der Chem. u. Pharm, LXI. 370.

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5 e: pd m

o da

to que generalmente -va acompañado de una esplo- sion y pérdida de sulfatos: circunstancia inconvenien- te, y es por esto que tal método no se encomienda, á causa de su incertidumbre.

W. Mayer (1) se ha tomado la pena de mejorar este método, tratando el residuo despues de la eva-

- porizacion del ácido nítrico con una disolucion con-

centrada de carbonato de sodio, secando y calci- nando la masa, en la cual, despues de la adicion del álcali, no se observa ningun procedimiento esplo- sivo. Pero este método es demasiado nigllcado y -absorve mucho tiempo, y es por esta circunstancia que, como -el procedimiento de ERDMANN (2), tam- poco se recomienda, el cual se sirve de una mez- cla de ácido nítrico y clorato de potasio para la des- truccion de la materia vegetal.

Co, se precipita y determi con la cal de barita el ácido sulfúrico en A Neot:que ha resultado de la Separacion del ácido silícico.—

A Para el descubrimiento y determinacion de aque- os cuerpos elementales muy raros, que alguna vez pero Siempre en pequeñísimas cantidades se en- cuentran en las cenizas, se e mos mé- OS que Sirven para la extraccion de estos mismos compuestos en las rocas, tierras aguas salinas, etc . 4 1 Ann. d. Chem. u. Pharm Cl ; - 2 Tourn.-f. pract. Chamie. XXX o 3 'Ann. d. Chem. u. Pharm. LVL dopo

SS

He de suministrar en lo sucesivo algunos resultados de la análisis de ceniza de diferentes árboles pam- pales, sin entrar muy prolijamente en las particula- ridades de los estudios correspondientós. Habiendo elejido ya ántes, para sus trabajos este tema el “Sr. qe, Siewert en Salta, no veo ya la urgencia de entrar á un terreno que ya un otro de los: pocos quí- micos competentes de este país cultiva; siendo, sin duda, este territorio demasiado estenso para encon- trar en otros lugares objetos que prometan á la ex- ploracion científica alguna de des riquezas que el - espíritu investigador de la Química busca con atíhe-

lante esmero.

1. ASPIDOSPERMA QUEBRACHO BLANCO SCHLECHT.

a Ramos: 23 $ de ceniza pre? Oxido EP potasio— 23. 408 $ óxido de sodio Z 459 . « «calcio 43. 510 « «magnesio 6. :114 Sesquióx. de hierro 2. 438 cido. silícico 9. 062 Sl dep 9. 048 1. 575 Ad sulfúrico. 2.686 b. Hojas. 100.000 5.554 $ ceniza. Óxido a Maese 16. 421 $ 7. 311 « reel 48. 481 : magnesio 10. 611 Sesquióx. de hierro 1. 422 Ácido silícico 5. 769 Ax fosfórico 6. 286 « sulfúrico 1. 610 Cloro 2. 089 100.000

ea”

2. CELTIS SELOSVIANA MART,

«4 Ramos.

Cenizaá= 267 Y Óxido de potasio « sodio

7 calcio

m

Sesquióx. de hierro. Acido silícico

A fosfórico « sulfúrico Cloro

b. Hojas.

Ceniza= 10.112 y Óxido de potasio « sodio

« calcio

« magnesio Sesquióx. de hierro Ácido oilicico

« fosfórico « sulfúrico Cioro

-

TA on pworn bad Y vo

238 779

3 S

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3. GOURLIAEA DECORTICANS G.

a Ramos

Ceniza =3.137 xido de potosio

« sodio

« fi

rr de -c. dz cilícico fosfórico sulfúrico don

b. Hojas.

Ceniza= 10.473 . xido de potosio

« sodio « calcio magnesio

Sesquióx. de hierro Acido silícico

« fosfórico

« sulfúrico Cloro

23

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4. PROSOPIS SPEC. (ALGARROBILLA. GRISEB)

a Ramos.

Ceniza =4.144 $ xido de potasio

« sodio

« o bs

Sesquióx. del ina O silícico

b. Hojas.

Ceniza? =.663 g Óxido de potasio sodio

a osfórico sulfúrico .«Clo

-5.. PROSOPIS ¡BLANCA . RISEB.

a Ramos..

o

Ceniza = 3.490 $. Óxido de potasio

a «

sodio calcio

« agnesio Sesquióx de hierro Ácido silícico

Cloro

fosfórico sulfúrico

b. Hojas.

Ceniza =5.691 $ xido de potasio

0 “-

sodio calcio

agne Ses uióx. y cel “Ácido silícivo

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fosfórico sulfúricc

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6. ACACIA CAVENIA -HO0O0K. ET. ÁRN.

Ramos.

Ceniza =5.293 4 Óxido: de potasio. « sodio

« calcio

« . magnesio Sesquióx. de hierro

: Ácido silícico

4 fosfórico « sulfúrico

ACACIA SPC. *

Ramos

Ceniza 4. =035 =r Óxido de Sie S 4 sodio

e calcio

Me Magnesio 'Sesquióx. de hierro - - Ácido silícico

y soba fosfórico

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8. JOD[NA RH a. Ramos

Ceniza =2.573 2 xido de potasio eS sodio

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b. Hojas.

Ceniza =7.778 $. eps "Óxido de potasio mis. A? sodio

“« .- calcio

A magnesio .- Sesquióx. de hierro . “Ácido silícico

< fosfórico a sulfúrico Cloro

QMBISOLIA -HOOK...ET:/. ARN. -

INFORME CIENTÍFICO

Sobre <l resultado delos viajes y excursiones bDOAnicas, po ; heshas desde el mes de Novimiembre de 1970,

hasta el mismo mes de 1972 4 POR EL

Dx, D. PABLO G. LORENTZ.

ds

"2 ]. DIRECCION Y EXTENSION DE MIS EXCURSIONES y EN LA ÉPOCA INDICADA.

Llamado por el Exmo. Gobierno de la Repúbli- ca Argentina, para desempeñar la enseñanza .de ES” la botánica en la Universidad Nacional de Córdo- -ba, me ocupé en primer lugar-de la exploracion del ES ¡país, cuya flora era una de las ménos conocidas; 7 especialmente del interior se sabía muy poco, y las escasas noticias que habia eran de poco valor, á causa de la falta de conocimientos 4 de la lijereza «de los viajeros. Aun de las regiones de las/cua- + les se habian remitido á Enropa colecciones. solo E se tenian reseñas aisladas, porque nunca se habia hecho una investigacion metódica. Ella fué mi pri- mer objeto. = Para esto era preciso: 1% Coleccionar lo mas ¿ completamente posible todas las especies de plantas que viven en el país, sin descuidar ni aunlas mas comu- je". nes insignificantes; 29 Clasificarlas con la mayor se- E” guridad posible; 3% Averiguar el área á que ca- + da planta está limitada y los centros de densidad 3 de las áreas en que la planta se extiende; 4% Ano- tar la parte que tiene cada planta en la compost”

cion sq las formas de la vegetacion y la frecuencia Sa! 9

ro O jua

absoluta ó relativa con que se encuentra en dife- rentes puntos ó regiones; 5 Hacer un cuadro de la vegetacion del país. tan completo como fuese posi- ble con la reunion de estos datos y su descripcion topográfica; 69 Tratar de averiguar las causas que determinan los diferentes rasgos de este cuadro, que consisten: una parte en los agentes actuales, como son la altura sobre el nivel del mar, el clima ge- neral, la cantidad de humedad y su distribucion en

las diferentes estaciones del año, la esposicion y orientacion de los lugares donde-se encuentran las plantas, las propiedades físicas y químicas del suelo,

etc.; y otra en la historia geológica del país, de la cual solo podemos darnos cuenta de una manera muy incompleta; 7% Atender ú los puntos de vista de | aplicacion práctica, llamando la atencion sobre las

plantas que puedan ser útiles y talvez formar la

base de una industria; indicando las plantas que por

la naturaleza de su vegetacion ofrecen la probabili-

dad de propagarse bien, ó avisando que deben dese- charse otras que acaso en este clima y suelo no da- rian resultado.

Fácilmente se comprende —que tarea tan enorme no puede desempeñarse en dos años, en atencion á la gran extension del país. Principalmente .Alema- nia, que noes tan estensa como la República Ar- gentina, tiene 36 Universidades y Colegios politéc- nicos. algnnos de hace siglos, en lod cuales están tra- bajando desde su fundacion innumerables profesores y alumnos de botánica, ademas de los muchos pro- fesores de colegios, y “particulares, que estudian la flora del país; y sin embargo, la descripcion de sus vegetales no está anun acabada, acopiando «cada año nuevos descubrimientos.

quí he sido el primer botánico que ha venido al país, y por mucho tiempo el único. estando al prin- cipio falto de recursos científicos y careciendo de

== Y

Jos datos metcorolójicos, topográficos, etc, que tan- ta importancia tienen en la vegetacion,

Así pues, el cuadro de la vegetacion que pude sacar dle Jas exploraciones que he hecho en los dos ¿primeros años de mi permanencia en el país, no es .¿ann muy completo; sin embargo, es él una conquista para la ciencia, y como tal ha sido saludado por el mundo científico. Ls mi ardiente deseo poder de- «licar el resto de mi vida.á tarea tan sublime y pa- sarlo en un paístan rico y tan simpático,

Pecaría de'ingrato si no mencionase Jo mucho que

sha suplido la falta de recursos científicos, el bon- dadoso profesor Sr. Grisebach, uno de los mas gran- - des sistematizadores y fitogeógrafos que han existi- do. Xl ha emprendido la tarea de clasificar mis colecciones y ha publicado los resultados en la obra « Planta Lorentziane » ; pero como este libro está escrito en aleman y latin, me propongo popularizar- lo en las siguientes páginas y hacerlo accesible á -Aos hijos del país.

Llegué á Córdoba á fines de Octubre de 1870 y tomé como primer campo de mis excursiones los al- rededores de esta ciudad, como es de suponerse : los exploré tan completamente, que mi sucesor y yo mis- mo no hemos podido luego hacer sino muy pocos des- - £nbrimientos nuevos relativamente.

q Estas excursiones cuotidianas se interrumpieron

Por otras mayores, especialmente á la Sierra, de las c1ales solo haré mencion especial de una larga pa- rada en la hospitalaria estancia de las Peñas, y otra, de algunas semanas, en Ascochinga (estancia de D. Miguel Argiiello), con várias á las caleras de Córdoba, y otras mas largas al Norte de la Pro- vincia, que ha sido objeto de un trabajo especial enp el periódico del Sr. Napp.

Habiendo adquirido así un conocimiento práctico

ela flora de estos parajes, y ya trocadas las pii-

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meras impresiones, confusas, en un conocimiento pre- ciso de la vegetacion de las localidades exploradas, podia pensar en emprender un viaje mas largo pa- ra conocer otra vegetacion diferente de la que ofre- ce la provincia de Córdoba. la cual tenia tanto mas deseos de conocer, cuanto mas entusiasmo excitaba en los viajeros que podian apreciar en algo su riqueza y hermosura.

Tuve el placer de que me acompañase en gran parte de este viaje el profesor de mineralogía, Sr. Stelzner, que me ayudó no solo con sus profundos conocimientos para entender la estructura geológica

e las regiones que visitamos, sino con sn carácter amable y noble para sobrellevar las privaciones y fatigas del viaje.

Su itinerario y principales acontecimientos han sido expuestos en un informe anterior, por lo cnal so- lo enumeraré someramente los parajes que he visi- tado.

Pasamos primero por el camino real. la Línea, á San Pedro, Chañar de San Francisco, Loreto, etc.. á Santiago del Estero. Despues de algunos dias de permanencia marchamos á Tuenman, y á los pocos dias de llegar á ésta salimos á la Sierra de Acon- quija, pasando por Siambon. la Ciénega, Tafí, el Paso de Infiernillos, el Valle de Santa María. el campo del Arenal, las minas de Capillitas, al Fuer- te Ardilgalá y Pilciao.

Transcurridas algunas semanas pasamos por el desierto á Delen y Yakutula (estancia del Sr, Schick- endantz), donde permanecimos algun tiempo, ha- ciendo excursiones mas ó ménos largas, especialmen- te una, interesantísima y fecunda en resultados, á la Laguna Blanca y otra á los altos valles de Las Gra- nadillas. Despues de algunas semanas volvimos al Fuerte de Andalgalá pasando por Belen.

tas coleccionadas.

La relacion detallada de este viage la he publica- do hace poco tiempo.

Desde Fuerte, ó mas bien, de Pilciao, volvimos á “Tucuman, pasando por la cuesta de Chilca al Cam. po Pucará; despues por la cuesta de Escaba, alcan- zando las hermosas y fértiles llanuras de Tncuman, por las cuales volvimos á la cindad pasando por Monteros y Lules. - A los pocos dias volví á la Sierra eligiendo para teatro de mis excursiones un lugar llamado Siam- “bon, y permanecí allí casi un mes y un otro po- co tiempo en la estancia Santa Cruz, propiedad de Don Juan M. Teran, á quien debo una amable hos- "pitalidad.

Quedé en la ciudad de Tucuman algun tiempo pa- Ta conocer mejor su rica é interesante flora. vol- “viendo á Córdoba por un camino distinto al de la

. ida—por Monteros, Medina, Graneros, Albigasta, :. Recreo, la Salina Grande, Quilino, etc.

- Este viage duró desde el 23 de Noviembrede 1871 hasta el 30 de Mayo de 1872, y sus resultados

nes, tenia que serla clasificacion de todas las plan-

cas mas gran- s de países no

son tambien Poco conocidos en muchas parte el Brasil, Bolivia y Chile, Las descripciones de plan.

no y

tas coleccionadas en ellos, están diseminadas en vá- rias obras, algunas mny costosas, como relaciones de viages, etc.; y las plantas mismas, de las que á veces hay pocos ejemplares, con las cuales tiene que compararse en caso de duda, están diseminadas, unas en Francia, otras en Inglaterra, otras en Alemania; ya en museos públicos, ya en particulares.

Describir la vejetacion de un país sin los nombres técnicos, es un trabajo ímprobo, porque la nomen- clatura científica es la única lengua que se entiende en todo el mundo.

Me he permitido explicar en pocas palabras estas cosas. porque he visto que hay quien menosprecia las dificnltades que se oponen al hombre de ciencia y que solo pueden vencerse con el tiempo y una la- bor constante.

Ny teniendo entónces, todavía, los recursos sufi- cientes para la clasificacion, el autor de estas líneas se dirigió á Europa para conseguir la asistencia de nn perito que renniese á los conocimientos los recursos necesarios para ayudarle en este trabajo;

y su buena suerte lo deparó al Sr, Profesor Grise- bach de la Universidad de Góttingen, ántes men- cionado, quien, en nn tiempo relativamente corto, arabó este trabajo y su resultado—« Planta Lorent- za» —qne ya tuvo ocasion de presentar al Exmo. Gobierno Nacional.

La botánica sistemática es la ciencia mas pesada; no hay cosa ménos variada que sus enumeraciones, diagnósis, y descripciones de plantas; yo mismo no he leido la diagnósis de las «Plantac Lorenzianae»: solo me aprovecho de ellas cuando tengo que clasi- ficar. Poresto se escriben generalmente en latin y se destinan solo á los peritos en el ramo. Excusaré, por consigniente, entrar en detalles de ella, conten- tándome con algunas indicaciones generales, sacadas de dicho libro.

Pr id E

-- 98

En lo que sigue me limito casi 4 dar nn cuadro estadístico de la vegetacion de la República Argen- tina, indicando los resultados generales que de sus

. Números puede deducir la ciencia. y las plantas

O

- El núm

« la República Argentina no es mu -pecialmente en comparacion con los países vecinos,

- Brasil y Chile.

dado mas que novecientas veinte

útiles que he conocido de cada familia, limitándome en esto último, por falta de recursos literarios, á lo que yo mismo he podido observar.

e dado ya un cuadro fitogeográfico general de este país en el libro que ha publicado la Comision Direc-

- tiva para la Exposicion de Filadelfia, por lo cual no

lo repito aquí. Este cuadro y el presente informe

- se completan uno á Otro, así que pueden conside-

“=se repiten en las dos algunas indicaciones sobre * plantas útiles, mirándose en la una bajo el

«de vista sistemático, y en la otra bajo el fitog - fico.

punto eográ-

ero de especies de plantas que existen en

“Las colecciones de estos dos primeros años no han

y siete especies de fanerógamas Y Criptógamas vasculares. En es- te número de especies no están e

las, que, co-

> [e] ¿mo las cácteas, ofrecen demasiadas dificultades al

Viajero para su Preparacion. Ss verdad que es

E altera el resultado ge- neral (%). De este hecho puede Un Práctico PA 19% Calculándoye el territorio de Ja Repúbli Pública Argenti Si. pels e izada emana Fat, co Sl, ademas de las 927 “humeradas en “Plante Lope Bcarzando e cácteas, no contenidas en ella, y con las Plantas, ya conocia SS

ir

cir varias consecnencias—Primero: siendo pequeño el número de especies, debe ser grande el de ind1vi- duos que cubren el suelo de la República Argentina,

y así es en efecto: un número relativamente gran- le de plantas debe ser el de las sociales, y así sucede. De esto se puede concluir—que el suelo Argentino y su clima son apropósito para la propagacion de plantas sociales, y como todas las útiles á la gana- dería y la agricultura lo son, el suelo de la Repúbli- ca es mas apropósito para estos ramos de la indus- tria, que para enriquecerse por la variedad de pro- ductos espontáneos, como lo es, por ejemplo, una parte del Brasil con el cantchuc, campeche y otros muchos

Pero estos productos, que arranca annalmente al suelo el trabajo constante del hombre, ofrecen mn- chas mas garantia para el progreso, no tan rápido, pero mas sólido y estable, que aquellos que hay

de todos los paises apoya esta conclusion, y por esto debe esperarse que el porvenir de la República Ar- gentina, en cuanto se puede deducir del carácter de su vegetacion, será halagieño.

Otra consecuencia puede sacarse del hecho men- cionado en apoyo de los resultados que el geólogo deduce de sus observaciones. La flora de un pais no es un hecho aislado, no es un producto de la casualidad: depende en parte del clima y del suelo que excluye ciertas plantas; sin embargo, no ies

ro tam espresadas en dicho Jibro, de Buenos-Aires y de la Potejóale, resultar solo ura»especie por cada 59 ] cuadra- das vdemos suponer que, con las pic Esa que ya bm pero que todavía no están clasificadas, este número alcanzará á 2.000, Jo que darín una especie ú 294 E o y ei ss cesan Jos trabajos actuales, aca á en , Á una

pecie a PP. 1935 rr cuadradas es de

otros pe

il tii A

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en cada país todas las plantas cuya presencia per- miten el clima y el suelo. Pruebas de ello ofrecen muchas plantas, aun en la República misma, que, introducidas, se han hecho silvestres.

tro factor de la manera con que las plantas de la flora de un país visten su suelo, es la lucha por su existencia. Muchas plantas, que por el clima y el suelo podrian propagarse muy bien, no pueden persistir en un pasí, porque otras luchan con ellas con ventaja, disputándoles los alimentos del suelo, la luz y la estacion. Estas plantas se cultivan cuando son útiles al hombre, y se combate á sus competidoras, ya 'arrancándolas, como los malos yn- “yos, ya poniendo el suelo en condiciones tales, que las plantas que deseamos cultivar sean mas fuertes -que sus adversarias. -Con este objeto se ara el sue- - Jo, se abona, «.

Pero ni éste ni el primer factor reunidos, bastan esplicar la composicion de la flora de un país; “ni todas las plantas que favorecen el clima y el “suelo y que son mas fnertes que otras, se producen

espontáneamente en él.

Prueba de todo esto son los cardos, el hinojo y otras, que no se encontraban en la República Ar- —«gentina ántes de ser introducidas por los Enropeos

pero que una vez introducidas, no solo se han he. cho silvestres, sino tambien han vencido á muchas . “plantas indígenas, quitándoles largos espacios que

ahora habitan casi exclusivamente. ,

Sería éste un objeto de ensayos de mucho pro- -vecho para el país, pues en vez de los malos yuyos se encontrarian piantas útiles y provechosas, que,

magras y duras emplazando así mismo, eltas con otras espe-

101

sas, altas y umbrosas, que no solamente darian mejor renta del snelo, sino que conrdlensarian con

un país; debemos recurrir, para darnos cuenta de ella, á la historia geológica. Esta nos dará la so- lucion de muchos problemas que nos plantean la configuracion y la estadística floral; y vice-versa, del estado actual de la flora, podrémos sacar conzln- siones sobre la historia geológica del país y sobre la edad relativa de sus terrenos.

> Los a ]

%

,

_pecies con relacion á los veci

que no se hallan en los países ]

102

altas punas podian emigrar, encontrando condicio- nes parecidas de clima y suelo; ó son plantas del Brosil y del Paraguay, que no están separadas del país por ninguna valla natural. :

- Es natural el que no todas las especies de plantas de los países limítrofes envien representantes á los terrenos nuevos, sino solo las que tienen mayor fa cultad de espansion por la facilidad del transporte

de sus semillas, la fácil germinacion de éstas, y,

en general,” por la facultad de ciertas plantas de emigrar y de acomodarse á condiciones de vida alte- radas y agenas.

Ahora, si hay algo de verdad en la teoría de Dar-

Win, empieza un proceso de formacion de especies

nuevas. Miéntras que en los países antiguos solo

.TINOS pocos grnpos de plantas siguen variando no-

tablemente y produciendo grandes variedades en la Jacha por la existencia, porque en ellos se ha for- mado una especie de estado de equilibrio, las plan-

las puestos en muevas condiciones han de variar mu- cho, y entre estas variedades ha de haher algunas

Mny acomodadas á las disposiciones del país, y por «esto mas fuertes que otras, acaso sns parientes, á las

-cnales pueden vencer al fin y hacerlas desaparecer

del país. Perfeccionando poco á poco las nuevas

-Propiedades que les dan la ventaja en la lucha, se

jan mas y mas y se tiene un número de nuevas

- tspecies propias del país y con los caractéres apro- _piados á su flora. Despues estas especies recien for- madas, pueden emigrar á los países de donde vinie- Ton sus ascendientes, y en el trascurs “ticinpo asemejarse mas é igualarse,

o de mayor De aquí que, si un país tiene todavía pocas es- número grande, relativamente,

que su vegetacion es nueva

103 --

gido hace poco de las ondas del agua que le cubrian.

Para esplicar este hecho recurrimos á la geología;'

pero él, á su vez, sirve de apoyo á las con«Jusiones que resultan de la observacion geológica.

Las condiciones de la vegetacion de un país como el que acabamos de describir, son cabalmente la de las República Argentina, pues otro hecho notable que se observa en la enumeracion descritas en « Plante Lorentziane », es el gran número de especies nue- vas con que mis estudios han podido enriquecer á la ciencia, en su mayor parte peculiares de esta Re- pública.

. Las especies enumeradas en dicha obra, son 927, que, unidas á las variedades, dan nm total de 957; el número de variedades es 83, pero solo 30 se en- cuentran reunidas á las formas consideradas como primitivas ó fundamentales en la República Argen- tina; las otras 53 son variedades, cnyas especies pri- mitivas no se encuentran en el país sino en los limí- trofes.

De estas 957 especies no se han podido encon- trar en otra parte 394, de modo que, nn 41,2 por 100, son particulares Argentinas: número que se ele- varia mas si hubiésemos incluido las plantas que, afuera de la República, solo se enenentran hasta hoy en la Banda Oriental, país que, respeto á la fitogeo- grafía, no parece constituir formacion propia, sino pertener á la Mesopotámica.

De las 394 especies y variedades propias de la República, 311 son nuevas para la ciencia, ó sea, un 88,9 pur 100. Descubriendo esta cantidad de es- pecies nuevas, he sido mas feliz que los mismos via- jeros que han ido á los desiertos desconocidos y casi impenetrables del interior del África, pnes la pro- porcion de las plantas desconocidas á las conocidas, que sacaron, no fué tan grande.

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=- 104: =

Entre el número de especies. nuevas fignran doce os.

SE a de las plantas propias de este bello país solo eran conocidas 11,1 por 100 y éstas se hallan en su mayor parte en las colecciones hechas por Buanburg y Gillies hace muchos años; el tiempo RS trascurrido desde ellos, es un desierto para la botá-

SÉ. Nica:

ES Nohay datos mas característicos de la flora de | un país que las proporciones con que las diferentes familias participan del total de su vegetacion: pol eso vamos-á considerar ahora el número de espe- EE cies y variedades con que contribuye cada familia BE - al total, los tantos por ciento que constituyen y el número de especies que hay en cada familia.

Es verdad que los descubrimientos hechos desde 1872, que todavía no pueden entrar en este infor- me, y los que se están haciendo .cada dia, aumen- tarán mucho los números absolntos que sirven de fundamento á las médias proporcionales; pero no es probable que se alteren mucho las proporciones, á juzgar por la experiencia de muchos siglos, de los viageros científicos.

amos á dirigir ahora nuestra atencion á las di- ferentes familias, entre las cuales se recluta la flo- AS: Ya del país, y al número de especies nuevas y Nuevos géneros que contienen estas familias, haciendo algu-

na que otra ubservacion sobre várias especies, espe- - Cialmente si tiene alguna aplicacion ó utilidad. 3 Comencemos por las RANUNCULÁCEAS, que están ís- Tepresentadas por ocho especies en la República Ar- 7 Sentina, aunque los resultados del último viage, y especialmente nuevos descubrimientos, han de an- mentar este número; sin embargo, es mny chica la proporcion en que participa esta grande familia de la flora del país y puede considerarse esto co- mo característico. Nuevas son en esta familia las

Y, ada 2.

9 7 $9 E

especies: « Ranunculus lancipetalus, Gr.; R. pseu dophilonotis, Gr. y R. argemonifolius, Gr; todas habitan regiones alpinas, siendo las dos primeras de Catamarca, y la última de Tucuman; de las otras ya conocidas, una se extiende á nuestras regiones desde el Brasil; otra es comun desde el Brasil aus- tral e el Perú y Chile; otra pertenece al Pe- rú; otra á la Puna, lesde Quito hasta Chile, y otra es introducida de Enropa. Ninguna se conocia co- mo propia de la flora argentina (*). Tambien las especies que no son nuevas sistemáticamente consi- deradas, pueden ser conquistas nuevas para la geo- grafía botánica. Casi todas las Ranuncláceas tie- nen un jugo ágrio y picante, y algunas se usan en medicinas.

As BERBERÍDEAS no han proporcionado mas que dos especies: una de Córdoba, que tambien fué conocida en Buenos Aires [*); y otra de la region alpina de las Cordilleras, que ya se conocia del Bra- sil austral. La primera puede tal vez ser importan- te para la industria, haciendo de sus bayas negras una tinta y usándose sus raíces para teñir de ama- rillo.

Las PAPAVERÁCEAS han proporcionado tres es- pecies, de las cuales ninguna es indígena en el país. La primera —Argemone Mexicana, desde su patria

[ u las diferentes - por Lajgnods supra uya cion se indión, generalmente en las ws: “Zona tropica et ultra ejus fines”, Ó mp tropica et Nerd cm. ”, Me faltan los recur- s literarios para ver si una ú otra de extas plantas se habia en-

contrado ya ¿nte ws en la República Argentina. Si así fnese, no po- riaser grande el número, como se puede concluir de otros hechos.

[*J' Por viajeros anteriores se dice mnchas veces “Bnenos poa por el país Argentino en general. Ademas, úntes no indicaban ta

exactamente, como la ciencia lo requiere aloru, las estaciones de la uned

antas, creyendo suficientes indicaciones com : Brasilies,

V > , cundo se agur en las obras una planta de Bue- ce proviene de page de

de su provincia Me falta la ilustracion necesaria para conocer en uno ú otro caso la estacionespecial eu qne se ha eneuntrado la plan- 3a en cuestion.

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106

se ha introducido en casi todos los países cálidos, y representa una especie con grandísima facultad de extencion. La extencion sobre esta planta se dirige á la especie de Opio, que tiene su cápsula y podria ser fundamento de una industria con importancia en la República, donde se dáen gran cantidad en al- “gunos lugares. Su nombre popular es Cardo Santo. Las otras dos papaveráceas son yuyos malos, cuyas

«semillas han sido introducidas de Europa con las

de alfalía, trigo, etc., y se propagan en las fincas wal lado de ellas. La familia signiente—la grande é importante fa- «milia de las CRUCÍFERAS, está tambien pobremente representada en el país con diez especies y varieda- des. Esta familia es mas propia del hemisferio Norte y de regiones mas frias, Así vemos que las especies enumeradas, con pocas excepciones, 6 son propias de las regiones frias de «las Cordilleras, introducidas de fuera. Tengo que «advertir que he observado algunas mas de estas úl- «timas, muy esparcidas en Europa, sin coleccionarlas, aunque cultivadas, talvez, podrian ser útiles, como la mostaza negra, la Brassica Napa y otras; otras se cultivan en la República, como el rábano y el Tabanito. Dos de las especies ennmeradas y una va- «riedad son nuevas, perteneciendo ála flora de las Cordilleras. La familia de las CaPArtoeas tiene tres especies, «de las cuales «los son nueyas, plantas con flores be. 1lísimas y muy olorosas, que podrian ser un adorno de nuestros jardines; la tercera es el Atamisque, co- .nocido arbusto muy frecuente en la formacion del monte argentino. Ya ántes le habia coleccionado Gillies en Mendoza y parece peculiar del país. _ Las VIoLACEAS no tienen mas representante en la República Argentina que una sola especie, pero mueva é interesantísima, provista de bellas flores.

=- 107

Los viajes recientes han proporcionado algunas es- pecies mas.

Las PoLIGALBAS otrecen cuatro especies, todas alpinas; solo una se extiende desde las Cordilleras hasta las lomas mas bajas: de éstas, dos son nuevas. Las dos especies E son: una del Perú y Chi- le, y otra de Chi

Las a e grande é importan- te, nos presta veintiuna especies, de las cuales cua- tro son introducidas de Europa, habiéndose espar- cido prodijiosamente hasta los valles solitarios de la Sierra de Córdoba, y los pastos alpinus de la de Tu- cuman. Seis de estas especies son de las Cordilleras; de las otras unas son muy características de ciertas formaciones y en parte muy útiles: otras de sumo interes científico. Respecto á lo último, me refiero

las exposiciones del célebre Grisebach en « Plante Lorentziane»; estas reflecciones son meramente me- tódicas. En el segundo punto debo recordar las especies de Verdolaga, que proporcionan al hombre una legumbre ó ensalada, no solo muy agradable, sino muy salnbre, y no obstante, poco apreciada en el país apesar de su abundancia; principalmente las aprovechan los estrangeros. Lo mismo se puede decir del Talínum patens, que en algunas partes de la República lleva el nombre de Carne gorda. Pare- cido es el uso del Vinagrillo, Erahamia bracteata, de hojas carnosas y bellísimas flores blancas: es un arbusto característico de las salinas. Antes de mis exploraciones se conocian siete especies de la Repú- blica Argentina.

Las Fitoláceas no han ofrecido á mis colecciones sino tres especies: una que está esparcida por todos los Ándes de la América Austral hasta Valdivia, pero que no se conocia de la Repúlica Argentina; otra la Petiveria alliacea, propia de toda la América

A ERAS 2 ESCASO CORREAS

108

tropical. que pasa sus confines: es un yuyo malo, porque da un sabor desagradable á la leche de las vacas que lo comen; la tercera tambien es propia *-— de la América tropical y zonas adyacentes: sus ho- C jas se creen medicinales, frescas, y se usan princi: palmente en las contusiones y heridas. Debo aña- dir—que el Ombú (Pircunia diotca), pertenece A esta familia y un arbustillo que nos han ofrecido ++ nuestros viajes últimos, el Achatocarpus nigricans -— Jamado en Tucuman Runa caspt, en Oran Palo -Mataco y en Venezuela Tintorero. Las AMARANTÁCEAS constituyen una de las fami- E Tias mas características de la República, donde no ES. solo son predominantes por el número de sus espe: $ cies, sino tambien por el de sus individuos, que se E mezclan con frecuencia entre los otros elementos de + la flora, cubriendoá veces por mismos casi exclusi- ES vamente trechos enteros. Algunas de estas especies sonmuy estimadas como remedios populares, pero otras, al contrario, son malos yuyos, que el ganado no toca y enya sola presencia deteriora los campos. Pertenecen á toda la República, desde las costas del mar hasta las nieves perpetuas. Algunas son arbustos característicos de los bosques sub-tropica- les. A las regionesalpinasó de la Puna, pertenecen particularmente las especies mas bellas y caracte- sticas. . El número de las especies y variedades es de 21; > ocho de ellas son nuevas para la ciencia; siete se : Conocian ya ántes pertenecientes á la República á la region que ocupa, tres pertenecen á Bolivia Una á Venezuela; una al Brasil austro-ecuatorial;' . tresá la América tropical, de las que doz pasan el E. trópico. Algunas de lasespecies nuevas pertenecen Re á las plantas mas características y frecnentes del E país, como la Gomphrena rosea y ligulata, G A pulchella, alternanthera, albida, Scleropus amaran-

109

thoides, Euxolus muricatus y otras Intro las que se consideran como muay medicinales, conocemos el Gossypianthus australis, contra enfermedades de las vias urinarias: el Gomphrena pragnalioides, «Alhuce- ma del campo contra las lowmbrises intestinales, y la Gomphrena perennis y especies afines,con el nombre de Vira-vira, contra toda clase de enfermedades; una especie de las sierras altas de Tucuman, Gompiwrena acaulis, que está cnbierta de una pelusa blanca, contra las enfermedades de los oídos. Tios médicos, especialmente dela nueva facultad de Medicina de Córdoba, tendrán que averiguar si se pueden hacer adquisiciones valiosas para la materia médica en cs- tas yerbas muy medicinales. De la minuciosa inves- tigacion del Gossypianthus australis, ha sacado el Sr. Grisebach resultados muy interesantes para la botá- nica sistemática.

as QUENOPODIEAS están representadas por once especies, de las cuales dos solamente, arbustos caracte- rísticos de las salinas (Atriplez pamparum y Spt- rostaciys vaginata), son nuevas para la botánica sistemática, cuatro son comunes á la América tropical y zonas adyacentes, una es introduci- da de Europa y otra es comun de la República y Chile. Algunas especies son muy notables, revisten una gran parte de las salinas inmensas «lel Norte de la provincia de Córdoba y Santiago del Estero, de Mendoza y la Patagonia. Sus cenizas son muy ricas en álcali y sirven ya en muchas par- tes para la fabricacion del jabon. Como es infinita la cantidad en que se encuentran, podian ser el fun- damento de una industria. Una especie (Boussin- gaultia baselloídes), trepadora elegantísima, no solo es un adorno del campo, sino que se nsa tambien para adorno de los corredores de las casas, que reyis- ten sus tallos flexibles, con sus hojas verde-camosas y sus bellas florzs blancas de la manera mas elegante.

y Bici] Gl Uds: o PP...

110

La familia de la NicraGINÁCRAS tiene ocho re- presentantes en mis colecciones de plantas e: nas, de las cuales seis son nuevas para la ciencia y ni nna sola se conocia de la República; una espe- cie le es comun con la América tropical, otra habita los Ándes desde Méjico hasta el Perú; y habiéndo- las descubierto en las serranías de Tucuman, sabemos que el territorio que habita es mucho mayor que el que se sabia ántes, i

las especies de esta familia tienen caractéres muy

diferentes: unas son yerbas chicas, humifusas, vi-

ven en localidades arenosas poco fértiles; otras yer-

0 bas, mas elevadas y elegantes. ¿Quien que haya

- viajado alguna vez por las costas de la serranía de Tucuman, no habrá visto bajo la sombra de los Ali- sos esta yerba muy caracterizada, cnyas hojas son en parte blancas y en parte verdes, de tal modo, que de alguna distancia parecen flores, la Colignonia glomerata? Otras son arbustos ó árboles. Mas im- portantes que los árboles y arbustos de esta familia descritas en « Plantae Lorentzianae», sontlas que he- mos coleccionado en nuestro último viage y queson muy cavacterísticas para una gran parte del Chaco, que cubren en gran extension, pero que todavía no están clasificadas,

Las HiPERICÍNEAS solo presentan una especie que

NO €s nueva sino para la República Argentina, pues ya se habia coleccionado ántes en la Banda Oriental y en la Provincia de San Panlo del Brasil: es el Hipericum connatun Lam.,¿que, bajo el nom- bre de oreya de gato, es un remedio popular muy estimado,

- Lias SALICÍNEAS están representadas por el Sauce comun, Saliz Humboldtiana,- que habita casi toda la América del Sud. :

Las OLACINEAS proporcionan un

a especie ya án- tes conocida de la América del Sn Str

l, pero node la

O ai A As o aia y a VEA doi apo ene TAN A

- 111

República Argentina, aunque es uno de los produc- tos vegetales mas frecuentes y mas útiles. ón las partes meridionales no crece mas altoque un arbus- to, y se conoce con el nombre de Alvarillo del cam- po; en el Norte (por ejemplo, en el Chaco),se eleva á la altura y forma de árbol bastante grande. Da bellas flores blancas y agradables frutas dulces. Su nombre científico es Ximenia americana L.

La gran familia de las MALVÁCEAS está repre- sentada por 16 especies; pero en este país está ma- -yormente representada por el número de individuos, tanto, que puede decirse que es una de las familias mas características de su flora. De las 16 especies y variedades solo cuatro son nuevas: tres especies y una variedad; las mas las tiene la República en co- mun con toda la América tropical y subtropical; tres son andinas; tres eran conocidas ya ántes, de la Re- pública Argentina.

Aunque frecuentes en ella, no son de loselementos mejores de sa vegetacion: siempre indican localida- des mas estériles y el ganado no las cume: solo se puede deciren su favor, que algunas tienen propieda- des medicinales emolientes y que algunas tienen be- llas flores. Entre las últimas brilla un alto arbus- to de los montes sub-tropicales de Tucuman (Abutilon nivewm, Gr.) que sería una preciosa planta de ador

Las BouBAcras presentan una especie (4 mas bien dos), pero que es una de las formas mas carcterísti- cas del país Argentino y que la tiene en conan con

los Ándes ecuatoriales del Perú. Se conoce en el Sur

de su territorio con el nombre de Palo borracho, en el Chaco se llama YFuchan; su nombre científico es Chorisia insignis Kth., ó mejor dicho, el nombre de una dle sus formas, porque para nosotros no es dudo- so que la forma baja que se encuentra en la provincia de Catamarca por ejemplo, no es la misma que la

112

ta y magestuosa de los montes sub-tropicales. Es ouy notable este árbol por su tronco abultado en el medio y cubierto por espinas ó protuberancias de orma particular. Los indios hacen de este tronco yarriles, en que preparan su chicha y otras bebidas em- wiagantes, lo que parece haberle dado su nombre. Los frutos grandes tienen sobre sns semillas una es- pecie de algodon, que por lo poco coherente, no se asa para tejidos, sino solo para mechas; sin duda se podria emplear tambien para llenar colchones. Este árbol es el que el Sr. Burmeister llamó Bombax ceibc.

Las Bitneriáceas proporcionan una especie nue- va, y, por su estructura anómala, interesante para la ciencia, pero de ninguna aplicacion conocida. Se- ría digno de ensayarse si el cacao, que pertenece á la misma familia, se daba en las partes tropicales del

co.

Otra familia de las mas importantes y caracterís- ticas para la flora de este país, es la de las Euror- BIÁCEAS por 201 especies y variedades, de las cua- les 18 son nuevas para la ciencia. De las otras, tres están esparcidas sobre toda la América mas cálida; Otras cuatro parecian limitarse hasta ahora á la Amé- rica tropical; una tiene en comun con el Perú y Chile; dos mas con Chile solo; dos con el Sud del Brasil ,yy una fué introducida con semillas de plantas de cultivo desde Europa.

-Son muy diferentes las especies de las Enforbiáceas, con respecto á su fisonomía: unas son yuyos chicos, humifusos; otras, arbustos de diferente tamaño, y otras árboles. Muchas tienen jugo lechoso de pro- piedades corrosivas; pero no se emplea en medicina el de ninguna de las especies argentinas. Otras tie- nen un jugo viscoso claro, del que tampoco he co- nocido ningan uso. Otras no tienen mas jugo que Jos otros árboles; pero cuando se queman, desenyuel- ven un humo nocivo, que á veces envenena la carne,

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Las semillas de casi todas, de forma característica, son purgantes, y en este concepto puedo añadir á las especies enumeradas en «Plantae Lorentzianae», el Tártago [ Ricinus communis], cuyas semillas dan el conocido aceite de castor. No sési será indíge- na esta planta; pero, si no lo es, ya casi se ha he - cho silvestre y crece espléndidamente. A mi pare- cer, extrayendo el aceite se podria fundar una in- dustria sobre esta planta. Muchas especies de las enumeradas, que con las colecciones nuevas almen- tarán considerablemente, son muy trecnentes y ca- racterísticas, como el Manihot, Croton, Euforbia y otras mas.

La familia de las RíMNEAS no nos presta mas que tres especies, de las cuales una es nueva, otra fué conocida de la Patagonia y la tercera de Mendoza y Chile; pero las tres son plantas importantes por su aplicacion.

La familia de las ErrTroxfLEAS ofrece un arbusto que tambien se encuentra en la América tropical y en el Norte de la República lleva el nombre de Co- cu del monte, muy parecida á la verdadera coca, que pertenece á la misma fawmilia. Se toma como és- ta por algunas personas.

as Líwkas ofrecen una nueva especie de Lénum, yuyito de interes solo científico.

Las GERANIACEAS ofrecen ocho especies, entre las cuales dos son nuevas; de las otras, dos eran co- nocidas del Perú, una del Sod del Brasil, una del Urnguay y una fué introducida de Enropa; ninguna era conocida en la República, á no ser la última. Son especies de poca importancia práctica. Una es- pecie llamana A/filerillo, es un pasto importante de la Pampa, pertenece al género Erodium:; pero, como no he podido clasificarlo todavía, nosé qne especie se- rá. Unas especies de Oxalis llaman la atencion hasta del lego por su frecuencia y los vivos colores de sus flores.

1l4 -

Las ZiGoFÍLEAS ofrecen pacas especies, pero al- gunas de ellas son de grandísima importancia por su frecuencia en la flora del país y el papel que hacen en- ella. De las siete especies que he halla- do, dos son nuevas; de las otras, una está esparci- das por las zonas mas cálidas de la tierra; una fué conocida del Perú y Chile, pero no de la Repú- blica Argentina; una de Mendoza, otra de San Juan y otra coinun á estas dos provincias.

Las especies mas conocidas son la Jarilla (Larrea divaricata), arbusto mny frecuente en el interior de la República, y el Guayacan, llamado en el Norte Cucharera (Porliera hygrométrica', que es muy es- timado donde crece mas alto, por su preciosa ma- dera.

La Piectrocarpa tetracantha es un arbusto carac-

terístico de los montes occidentales del país y dos

especies de Bulnesia en los suelos que contiene mu- cha sal. Mas importante es la Bulnesia retama, Re-

tamo del Oeste, arbusto ó árbol desprovisto de ho-

Jas, que se encuentra en gran cantidad en los de-

siertos del Oeste y es útil por.su madera. Hay que añadir, que el Palo Santo del Chaco, con madera pre- ciosa, olorosa á cnya resina atribuyen grandes fuer- Zas medicinales los indígenas, tambien pertenece á esta familia.

Las Rutriíceas presentan tres especies, de las cuales una es nueva y Un poco rara en el Sur, pe- ro que se encuentra con mas frecuencia en el Chaco, otra especie es el Coco ó Cochuchú, muy conocido, árbol serrano, descrito hace ya muchos años por Gillies en San Luis, ntilizable por su madera. La ter- Cera especie es introducida de Enropa, se ha hecho silvestre en los valles de la Sierra de Córdoba; en

Uropa se estima como buen remedio contra enfer- edades de la boca y de los dientes. Es de notar— que estas tres especies, que Grisebach reune á las

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Rutáceas, son segun otros botánicos, pertenecientes á

tres diferentes familias: la Ruta chalepensis á las Ru-

táceas, el Zanthoxylon Coco á las Zantoxíleas y la astela coccinea á las Simarúbeas.

Las MELIACEAS prestan una especie ya ántes co- nocida del Uruguay y Brasil austral, el Cedro (Ce- drela brasiliensis, St. Hil., var. australis, St. Hil.), árbol hermosísimo, adorno de los montes subtropi- cales, muy útil por su madera, que no solo se nsa en las provincias del Norte, donde crece, sino que se exporta tambien al Sud. Por el modo de explo- tarlo será pronto muy escaso en la República, si el Gobierno, por una ley que reglamente la explotacion de bosques y escuelas de montes, no impide que se desvasten los tesoros del Norte del país en montes y maderas y que se conviertan en desiertas regio- nes que son ahora el jardin de la República por la humedad que los bosques ayudan á condensar y cuya distribucion regulan en todo el año en los arroyos y rios.

Las SAPINDÁCEAS están representadas por siete especies, de las cuales tres son nuevas, otras tres se conocian del Brasil austral y una de la banda Oriental; no se conocia ninguna de la República. Cuatro son trepadoras, y tres son árboles bastante elevados, característicos de los montes subtropicales. Dos (los dos Ramos, blanco y colorado), son árbo- les elevados, de buena madera: la otra es el conoci- do Chal-chal, que da madera útil y fruta sabrosa.

Las CELASTRÍNEAS ofrecen cuatro especies, de las cuales tres son nuevas, constitayendo una de ellas un excelente género nuevo; la cuarta habita los Án- des de Chile hasta el Estrecho de Magallanes. Son arbustos ó árboles chicos: elementos esenciales del monte Argentino en ciertos lugares. á causa de su frecuencia; no tienen ninguna utilidad conocida.

En parecido caso se halla la familia signiente, de

116

las URTICACEAS, que tiene algunos de los árboles y ar- bustos mas frecuentes y característicos de la Repú- E blica. pero que son de poca importancia práctica. Pa- A _ ra probarlo basta nombrar las Talas, que algunos FP botánicos colocan en esta familia y otros las cnentan entre las Ulmáceas. (*) Aunque se usan para cercos y árboles de sombra, la madera vale muy poco, y apesar de dicha utilidad, por sus espinas son mas b:en una llaga del monte argentino que una riqueza pa- ra el país. Otras especies de las Urticáceas son ar- bustos sub tropicales, de los cu.sles hay que mencio-

E” nar especialmentela Ortiga gigantesca, de los montes

- del Norte (Urena baccífera);, otras son yuyos annales, entre los cuales son mas conocidas las orti-gas comn- nes. Las Urticáceas están representadas por diez es-

*- pecies, de las cuales solo una es nueva, cuatro eran

conocidas de la América tropical, una de la Repúbli- ca Argentina, una pertenece casi al globo, una á Europa, y otra habita los Ándes desde Chile hasta el Estrecho de Magallanes.

Las PoLIGÓNEAS Ofrecen cinco especies: dos nue- vas, otra introducida de Europa; una comun á la E República con América tropical: otra fuera dela . República, desde la América tropical hasta Chile. ¿ Ninguna estaba indicada como propia del país. Tres E son yerbas de algunas propiedades medicinales. mién- Tras están frescas; una es un arbusto de la Sierra ' de Córdoba, y la última es un árbol medianamente - elevado de los montes snb-tropicales, de madera utilizable para algunos objetos: es conocida bajo el nombre de Virarú.

E Las PiperáCEAS tienen tres representantes en la República, todas conocidas de la zona tropical del . Brasil ó del resto del mundo. Una es un arbusto ele-

[*] Elsoñor Burmeister llama al Coulteria ti ¡ eco á las Papilio: lama a Tala Coulteria tinctoria, que

-- 117

gante, muy aromático, de los montes snb-tropicales; las otras epífitas de la misma zona. No era cono- cida ántes, ninguna, de la República Argentina.

Las TeregBINTÁCEAS son una de las familias mas importantes y características del país, contienen al- gunos de los árboles y arbustos mas frecuentes y mas útiles de la República. Están representadas por cuatro especies, de las cuales tres, aunque son de las mas frecuentes y conocidas en la Nacion, son nnevas para la ciencia. El Quebracho colorado, ár- bol magnífico y de utilísima madera, era desconocido en el exterior, lo mismo que los Molles, arbustos muy esparcidos en la República, de bayas aromáticas, que muchas veces sirven de incienso. Solo el Molle de beber, amado en el Norte Molle de Córdoba, de figura elegante y frntas que dan una aloja aromá.- tica y refrescante, fué publicado de San Luis por Gillies. El Quebracho colorado, que ha recibido el nombre de «Lozopterygium Lorentzii», es muy in- teresante bajo el aspecto científico. Es muy proba- ble que el Molle de curtir, arbusto cuyas hojas se emplean para la curtiembre blanca, pertenezca á es- ta familia; pero no conozco aun sus flores y frutos.

/2a8 AMENTÁCKAS solo ofrecen el Aliso, especie conocida de los Andes tropicales, desde Méjico has- ta Bolivia, pero en una variedad nueva. En la re- gion sub-tropical forina una zona may pronunciada en las serranías: es útil por sa madera

Llegamos ya á la grande é importante familia de las LEGUMINOSAS, una de las mas esparcidas en es- te país, qne contiene muchas plantas características y útiles: está representada por 77 especies y varie- dades, de las cuales sun de la sub-familia de las Papilionáceas 37, de las Cesalpiniéns 16, y de las Mimóseas 24,

Dz estos números son espocias nuevas 33; las otras habitan los países siguientes: como propias de la Re-

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y Ñ pe t yA A

118

pública se conocen 16; desde Bnenos Aires hasta el Brasil